El pasado 28 de julio, en la ciudad de Maldonado (Uruguay), se desarrolló una nueva actividad solidaria en el marco de la campaña «Un metro de solidaridad con Cuba», una iniciativa impulsada por el colectivo “La Fábrica – Centro Cultural Cerro Pelado”.
La apertura de la jornada estuvo a cargo de Nicolás Billar, en representación del colectivo organizador. El panel estuvo integrado por el ministro consejero de la Embajada de Cuba en Uruguay, Freddy González, Yeline Sánchez, ciudadana cubana radicada actualmente en Maldonado y por Ignacio Bardesio, trabajador de la construcción y miembro del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Comunista de Uruguay (PCU).
La actividad tuvo como principal acontecimiento la inauguración de la “Casa de Solidaridad con Cuba” en el departamento de Maldonado, consolidando un nuevo espacio de encuentro, organización y compromiso internacionalista. Este paso es el resultado de un trabajo sostenido que el colectivo viene desarrollando desde hace seis meses junto a la Pizzería La Fábrica, cuya propuesta solidaria consiste en destinar íntegramente las ganancias obtenidas durante el último martes de cada mes a acciones de apoyo al pueblo cubano. Gracias a esta iniciativa fue posible financiar la adquisición de 1.000 bonos de colaboración con Cuba.

Billar señaló que los martes solidarios con Cuba donde la pizzería dona la ganancia del día fue una forma que encontraron de compartir lo que genera el trabajo de sus manos, que es lo que tienen, a un pueblo que nos ha dado ese ejemplo.
“Por otra parte, nosotros intentamos realizar un raconto histórico sobre los lazos de solidaridad de ambos pueblos, remarcando el legado de Fidel Castro en el marco de su cien Aniversario. Entendimos que era necesario remar el ideario artiguista para encontrar similitudes de concepción y de lucha dando inicio de las relaciones cuando Jose Martí fue cónsul de Uruguay en Estados Unidos en 1885 hasta 1891. Destacamos algunos hechos de mucha relevancia como la primer visita de Fidel Castro a Uruguay en 1959 en un enorme recibimiento popular que Fidel destacó a lo largo de su vida, su visita a los damnificados en las inundaciones más grandes de la historia del Uruguay, las visitas del Che, su pasaje por nuestro país para ir a combatir en Perú, la relación de enorme respeto y cariño entre Fidel y Rodney Arismendi, la solidaridad permanente entre ambos pueblos independientemente de las coyunturas que atravesaron los diferentes países y en el último tramo de esa relación, tiene que ver con los acontecimientos que permitieron dignificar la vida de más de 130 compatriotas que volvieron a recuperar la vista por la Operación Milagro en lo cual este hecho dejó bien explícito el concepto de Fidel y la revolución con respecto a la solidaridad, “solidaridad es dar lo que se necesita, no lo que te sobra”.
En su alocución Yeline Sánchez narró parte de su vida en la isla, un emotivo relato donde enumeró acontecimientos que marcaron por ejemplo su infancia con las visitas de Fidel a su escuela 26 de Julio. Hizo especial énfasis en el agradecimiento tanto de ella como de su familia a la revolución por haber tenido la oportunidad de formarse académicamente, remarcó las dificultades que vive una familia cubana producto de hechos que marcaron su vida como el impacto del periodo especial, el bloqueo económico y hoy el bloqueo energético. Finalmente hizo un llamado a denunciar el bloqueo criminal y continuó enumerando algunas de las lamentables situaciones que le toca atravesar al pueblo cubano en su cotidianeidad categorizando al bloqueo como un “Genocidio silencioso”.

Para finalizar Freddy González en su intervención complementó los hechos históricos de Cuba, enumeró una cantidad de acciones llevadas adelante por el imperialismo americano, no solo la asfixia económica impidiendo a empresas realizar intercambios comerciales con Cuba si no la inducción de epidemias, atentados, sabotajes y agresiones diversas, que aún en esas enormes complejidades el país ha tenido destacados desarrollos en educación y ciencia en lo cual mencionó algunos de esos avances.
A su vez, destacó, que pone en manifiesto la maravillosa visión estratégica de Fidel de preocuparse por formar médicos cubanos hasta llegar a ser al día de hoy una potencia médica y científica.
Para sintetizar remarcó que la creación de la Casa de Solidaridad representa un nuevo hito en la histórica relación de fraternidad entre los pueblos de Uruguay y Cuba, fortaleciendo décadas de vínculos construidos sobre la amistad, la cooperación y el compromiso mutuo. Lejos de constituir un punto de llegada, esta inauguración marca un nuevo impulso para profundizar la organización y la solidaridad con la Revolución Cubana, reafirmando el compromiso de contribuir a la defensa de su soberanía y de denunciar el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.
Cuba continúa siendo una referencia para los pueblos del mundo por su capacidad de resistencia, su vocación solidaria y el legado de Fidel Castro, cuyo ejemplo, en el año de su centenario, sigue inspirando la lucha por la emancipación, la justicia social y la unidad de los pueblos de América Latina y el mundo.






















