Previsiones de CEPAL: economías de América Latina y el Caribe mantendrán bajos niveles de crecimiento en 2023 y 2024

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) dio a conocer la pasada jornada un nuevo informe anual, sobre el panorama económico de la región.

En el documento, el organismo afirma que se prevé un bajo crecimiento y “que el producto interno bruto regional crezca 1,5% en 2024”, un guarismo que es “levemente inferior al 1,7% estimado para el presente año”.

De acuerdo al informe “las economías de la región mantendrán este año y el próximo bajos niveles de crecimiento, afectadas por un panorama económico mundial negativo y regional muy complejo”.

Mientras que para el presente año “se espera un crecimiento del PIB promedio regional de 1,7%”, en 2024 se prevé “un leve descenso en la tasa de crecimiento que llevaría al producto interno bruto regional a aumentar un 1,5%”.

De acuerdo al Secretario Ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, la proyección del “bajo crecimiento de América Latina y el Caribe se puede ver agravado por los efectos negativos de una agudización de los choques climáticos, si no se realizan las inversiones en adaptación y mitigación al cambio climático que requieren los países”.

Desde un punto de vista subregional, la CEPAL proyecta que todas ellas tendrán un menor crecimiento respecto de 2022, para el caso de América del Sur el crecimiento esperado es de “1,2% (3,7% en 2022)”, en tanto “el grupo conformado por Centroamérica y México” alcanzaría “un 3,0%”, una cifra menor a la alcanzada en 2022 (3,4%), para la subregión del Caribe, sin la inclusión de Guyana, se prevé un crecimiento del 4,2%, también muy inferior al 6,3% del 2022).

Todas las proyecciones del organismo apuntan al mantenimiento del “bajo dinamismo económico” en un contexto internacional que se prevé siga siendo “poco favorable” y “con un crecimiento del PIB y el comercio mundiales muy por debajo de los promedios históricos”.

El bajo crecimiento de la actividad económica previsto para 2023 y 2024, tendrá impactos en la “desaceleración del crecimiento del empleo, cuyo crecimiento se estima en un 1,9% en 2023 y en 1,1% en 2024”.

Sobre el tema empleo la CEPAL expresó su preocupación por la calidad del mismo debido a que “en ese contexto de bajo crecimiento (…) es muy probable que los trabajadores se vuelvan más vulnerables, tengan menores niveles de protección social y se empleen en sectores menos productivos”.

Para enfrentar los diversos desafíos asociados a la dinamización del crecimiento, junto a la necesidad de enfrentar los efectos del cambio climático resulta esencial, señala el informe, “potenciar la inversión pública y privada”.

“La inversión pública en la región es baja en comparación con las economías avanzadas, e incluso respecto de otras regiones en desarrollo. Este reducido nivel de inversión se ha traducido en un acervo de capital público —infraestructura—insuficiente para dinamizar el crecimiento económico y promover el desarrollo productivo”, se resalta en el informe del organismo.

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