Aumentó la población de personas privadas de libertad y la mayoría de unidades penitenciarias presentan hacinamiento crítico

El Comisionado para el Sistema Carcelario, Dr. Juan Miguel Petit hizo público en la página del Parlamento el Informe anual 2024.

El documento que se elabora a partir del trabajo de la oficina del Comisionado reporta que al cierre del pasado año el número de personas privadas de libertad se ubicó en14.968, lo que representa un incremento del 3,9% con respecto al año anterior.

Los datos disponibles detallan que el crecimiento de la población masculina privada de libertad fue del 3,7% , en tanto las mujeres crecieron un 6,9%.

Casi la mitad de lo/as privados/as de libertad son menores de 30 años, dos de cada tres son menores de 35 años y solo un 2,4 % tiene 60 años o más.

Respecto a los ingresos y egresos del sistema, el informe detalla que en 2023, hubo 10.850 ingresos, de los cuales 839 fueron mujeres y 10.011 hombres, mientras que egresaron 9.931 personas, de ellos 708 mujeres y 9.223 hombres.

Desde el punto de vista de la tasa de prisionización, los datos indican que el país ocupa el décimo lugar en el mundo y el primero en América del Sur con 435 personas presas cada 100.000 habitantes.

Además de la descripción estadística, en el documento se dedica especial atención a la cuestión del hacinamiento en los centros de privación de libertad.

En ese sentido se señala que “el ritmo de crecimiento de la población privada de libertad, generalmente, ha sido mayor históricamente que el ritmo de creación de nuevas plazas. Esto representa una tendencia de larga duración en las últimas décadas, con excepciones que apenas la han amortiguado en breves períodos, con la construcción de nuevas unidades. En el último período, desde 2018, la densidad del sistema ha ido aumentando y al menos desde el 2020 la cantidad de población supera ampliamente la capacidad de alojamiento del sistema”.

Esta situación, se afirma, no solo distorsiona la vida en prisión, sino que afecta además la provisión efectiva de bienes y servicios básicos de alojamiento y logística, actividades, programas y condiciones socio-sanitarias, todo lo cual se expresa en las dinámicas de convivencia potenciando los diversos tipos de conflictos que se generan en las diferentes unidades.

Más allá de las promesas iniciales del actual gobierno de reducir el hacinamiento, este superó, en general, el 120% que Naciones Unidas marca como límite inferior “aceptable”, a pesar de ello se observa, de acuerdo al informe que en la mayoría de los establecimientos hay situaciones de hacinamiento crítico.

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