La motosierra ha llegado con fuerza al mercado de trabajo argentino. El pasado viernes, 20 de febrero, el ultraderechista Javier Milei, presidente de Argentina, logró uno de sus mayores triunfos desde que accedió al poder en diciembre de 2023: tras conseguir la aprobación de la Cámara de Diputados, el Senado se apresta a dar luz verde a una polémica reforma laboral que da la vuelta como un calcetín a la actual legislación laboral del país, cuyo origen se remonta a 1974. La prensa argentina destaca que Milei ha alcanzado un éxito político que se le resistió a Gobiernos de derechas anteriores.
Pese a que a los sindicatos argentinos han intentado frenar la reforma laboral con una huelga general, Milei y su Gobierno de La Libertad Avanza (LLA) han encontrado un ecosistema favorable para impulsar una medida regresiva que recoge demandas históricas de los empresarios y restringe de manera evidente derechos laborales.
La nueva legislación laboral que va a entrar en vigor en Argentina abarata el despido, limita el derecho de huelga, flexibiliza la jornada laboral con la posibilidad de alargarla hasta las 12 horas, reduce sensiblemente la indemnización por despido con la introducción de la mochila austriaca, introduce salarios dinámicos en función de la productividad de la empresa y elimina de facto la posibilidad de cobrar horas extraordinarias, entre otras medidas.
«Esta reforma es el paradigma de lo que pretenden los anarcoliberales como Milei: volver al siglo XIX y recortar los derechos laborales y sociales que se han que han conseguido a lo largo de los últimos 100 años», analiza el economista Juan Torres, miembro del Consejo Científico de Attac España y catedrático jubilado de Economía aplicada de la Universidad de Sevilla.
«La propuesta de Milei empeora las condiciones de negociación y proporciona unas condiciones casi de esclavitud. Desaperece el concepto de derecho. Y lo sorprendente es que todavía sigue habiendo miles de trabajadores que votan ese tipo de reformas», añade Torres.
Para Torres este tipo de reformas laborales tan involucionistas van en contra del progreso social pero también de las propias empresas. «Las quieren hacer competitivas a base de explotar a los trabajadores y no de apostar por la innovación. A medio plazo, esta reforma se va a convertir en un freno para la innovación empresarial y del desarrollo tecnológico», concluye el experto.
Milei y su Gobierno se han aprovechado del actual contexto económico y social para sacar adelante una reforma que en otro tiempo hubiera sido imposible. Pero con una economía estancada, una inflación aún alta (32,9% en enero de 2026), un mercado laboral con un alto nivel de informalidad —las estadísticas oficiales revelan una continua pérdida de puestos de empleo asalariados (empleo formal y con contrato), tanto en el sector privado como en el público, y un crecimiento de trabajadores autónomos e informales— y unos sindicatos debilitados, el presidente argentino ha encontrado el camino despejado. De hecho, el empleo asalariado formal cayó casi un 3% entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, lo que implicó la pérdida en ese lapso de 294.000 puestos de trabajo registrado bajo contrato.
La pérdida de estos empleos formales se ha dado en sectores como la industria, la construcción y el comercio. También ha caído el empleo en el sector público tras el severo plan de ajuste puesto en marcha por el propio Gobierno de Milei. Unas 80.000 personas han perdido su trabajo en el sector público desde que Milei tomó las riendas de Argentina, según cifras oficiales.
Esa pérdida de empleo no ha provocado un aumento de la tasa de paro, que se mantiene en un 6,6%. Sin embargo, sí que ha contribuido a una mayor precarización del mercado de trabajo en Argentina. Buena parte de los expulsados del mercado laboral formal son reabsorbidos por el mercado informal.
Según datos oficiales correspondientes al tercer trimestre de 2025, el nivel de informalidad laboral es del 43,3% en Argentina, todavía por debajo de la mayoría de países latinoamericanos pero creciente en los últimos años.
Tampoco los sueldos dan para mucho más. Con un salario medio bruto de 1.150 dólares (976 euros) al mes, tener un empleo en Argentina en muchos casos no es suficiente para vivir. Otras cifras oficiales dan cuenta de un mercado laboral disfuncional: un 16,1% de las personas con trabajo buscan otro mejor o pluriempleo y un 28,2% trabaja más de 45 horas semanales en uno o más empleos por salarios bajos que ya hace tiempo perdieron la carrera contra la elevada inflación que todavía padece Argentina.
Ante una situación de dificultad, Milei ha optado por ponerse del lado de los empresarios a costa de una clase trabajadora cada vez más precarizada. El Gobierno de Milei asegura que con su reforma bajarán los costes empresariales, lo que permitirá aumentar las contrataciones formales.
Los empresarios están, en general, a favor de la medida, pero advierten de que para generar trabajo formal se necesita crecimiento económico mediante un impulso al crédito y la inversión y un aumento del consumo interno. La oposición y los sindicatos consideran que la nueva legislación laboral acarrea una pérdida de derechos para los trabajadores que no va a provocar ninguna de las bondades anunciadas por el presidente argentino.
Si el el debate entre afines y detractores de la reforma es intenso en Argentina, en España también lo es. La medida de Milei, tan extrema, divide a los economistas más liberales y a los más progresistas. Estos son algunas de sus aspectos más polémicos.
Jornadas de 12 horas y dejar de pagar las horas extra
La reforma laboral de Javier Milei flexibiliza la jornada laboral y la estira hasta las 12 horas, siempre que a lo largo de la semana no se superen las 48 horas de trabajo. Es decir, da poder al empresario para distribuir a su antojo la duración de la jornada laboral, hasta 10 o 12 horas, pero no alarga las horas totales de trabajo en la semana.
Sin embargo, el pago de las horas extraordinarias dejará de ser obligatorio: al estirar la jornada diaria de trabajo hasta 12 horas sin pasar de las 48 horas semanales, el empresario puede controlar las horas extraordinarias a su voluntad compensando las horas de más con una menor jornada laboral otros días. Es lo que se conoce como un banco de horas. Hasta ahora en Argentina, al igual que ocurre en España, la jornada laboral ordinaria —el máximo que se puede trabajar en un día— es de nueve horas como máximo. Si se hacen más horas en un día, esas horas se consideran extraordinarias, pero en Argentina eso ya no funcionará así.
Despido más barato
Es la otra gran polémica. Con la reforma, los despidos se abaratan y se crea un fondo para indemnizaciones, denominado Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que se financia con aportaciones de las empresas, pero a costa de las aportaciones que hacen actualmente a la seguridad social para pagar las pensiones de los trabajadores argentinos. Ese fondo para el despido es un mecanismo similar al que ya se ha implantado en algunos países de Europa y que se conoce con el nombre de mochila austriaca, solo que en Argentina, a la hora de calcular el montante de indemnización por despido se excluyen de ese cálculo conceptos como todos los complementos del sueldo anual, pagas extra, las vacaciones y otros pluses. Milei y los suyos argumentan, sin embargo, que se mantiene la indemnización de un mes de sueldo por cada año trabajado o fracción mayor de tres meses. El pago, además, podrá ser fraccionado en hasta 12 plazos.
La conclusión es evidente: la indemnización se abarata de forma notable. De paso, defiende el Gobierno argentino, se reducirán los juicios laborales por despido. El Gobierno argentino argumenta que con la actual legislación, en su opinión obsoleta y difusa, se incentiva la conflictividad laboral en los tribunales.
Limitación del derecho de huelga y de la actividad sindical
Aunque la reforma laboral auspiciada por Milei no suprime el derecho a huelga, sí que lo limita al establecer unos servicios mínimos del 50% y del 75% en muchos sectores de la economía argentina que con la nueva medida pasan a considerarse esenciales. En este sentido, el proyecto incrementa la lista de servicios esenciales que tienen fuertes restricciones al derecho de huelga al añadir el sector educativo y los servicios aduaneros, entre otros. Eso limita el número de trabajadores que puedan hacer huelga.
La reforma de Milei también introduce modificaciones regresivas en la ley de asociaciones sindicales. La nueva norma establece que las asambleas sindicales no deberán afectar el normal desarrollo de la empresa, deberán contar con autorización del empleador y el trabajador no cobrará por ese tiempo.
Salarios dinámicos en función de la productividad
La nueva legislación laboral argentina contempla también la introducción del salario dinámico en función de la productividad de la empresa. En el sueldo de la persona trabajadora tendrán un menor peso a los componentes fijos del salario y habrá una mayor arbitrariedad por parte del empleador para fijar los componentes variables del mismo. Además, en una economía donde el dólar tiene un gran protagonismo, el proyecto permite que los salarios sean pagados en moneda nacional o extranjera y también una parte en «especie, habitación o alimentos».
¿Qué pasa con las vacaciones?
Las vacaciones podrán fraccionarse en distintos tramos a lo largo del año, siempre que cada período tenga una duración mínima de siete días corridos, lo que reduce la obligación de las empresas de otorgar un bloque largo y único de descanso. Se mantiene, además, la regla de que deben concederse dentro del período comprendido entre el 1 de octubre y el 30 de abril del año siguiente, con la obligación de que el empleador notifique al trabajador la fecha de inicio con al menos 30 días de anticipación.
Extensión del período de prueba
Otro punto controvertido. La nueva ley amplía el plazo de tres a seis meses el período de prueba para la mayoría de los trabajadores y hasta los ocho en el caso de empresas que tengan hasta cinco empleados. Durante este tiempo de prueba, la relación laboral puede extinguirse sin derecho a indemnización.
Fuente: Jorge Otero. Publico. es




















