Tráfico de basura: lo que es lucrativo para algunos, es tóxico para todos

El último informe sobre comercio ilegal y tráfico de residuos, producido por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), denunció el carácter lucrativo que se observa en el comercio de los residuos.

Estos residuos, muchos de los cuales son tóxicos, se señala, constituyen “un lucrativo negocio en todos los continentes para unos pocos debido a una regulación irregular, la astucia de los grupos delictivos y la corrupción”.

En el informe de la UNODC se identificaron cinco categorías principales de este tráfico ilegal: 

  • basura electrónica
  • plásticos
  • vehículos
  • metales 
  • mezclas de residuos

Dicho comercio, además de ilícito “sigue siendo increíblemente difícil de detectar, investigar y procesar”, afirmó Candice Welsch, directora de Análisis de Políticas y Asuntos Públicos de la UNODC.

“No se trata”, añadió, “de un desafío abstracto, sino de uno con graves consecuencias para la salud pública, ya que impulsa la contaminación tóxica del agua potable, el océano, el suelo y más”.

Las actividades que realiza esta red de alcance mundial, se verifica, con mayor intensidad y afectaciones en los países con menos recursos que reciben los envíos de plásticos y residuos electrónicos con sustancias tóxicas procedentes “desde países ricos a regiones que tienen menos capacidad para gestionar este tipo de basura”.

De acuerdo al portal de noticias de la ONU, “estas redes criminales y algunas corporaciones se apoyan en estructuras legales existentes y explotan las regulaciones más débiles”. 

El hecho que no existan sanciones armonizadas a nivel mundial, se agrega, es lo que “permite a los traficantes encontrar rutas alternativas, ya que traficar con los residuos resulta mucho más barato que cumplir con los estándares legales”.

No existe ninguna región del mundo que no esté involucrada en la exportación, importación o tráfico ilegal de residuos, explica el estudio de la ONU. 

Para enfrentar con eficacia este ilegal negocio, concluye el informe de Naciones Unidas, es imprescindible y necesario “mejorar la comunicación y los datos sobre rutas sospechosas, junto con sanciones armonizadas”.

Ello permitirá, se concluye, “predecir, prevenir y detener estos flujos ilegales de residuos, en un mundo donde el creciente negocio lucrativo del tráfico de residuos afecta cada vez más a la salud de las personas”. 

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