El jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú, Piero Corvetto presentó su renuncia, diez días después de la primera vuelta presidencial celebrada el pasado 12 de abril.
La renuncia, de acuerdo a la agencia MercoPress, se produce “en medio de investigaciones judiciales y una crisis de credibilidad institucional “, profundizada “por las fallas logísticas registradas durante los comicios”.
La dimisión de Corvetto, señala el medio de prensa, fue aprobada por unanimidad por lLa Junta Nacional de Justicia (JNJ).
En su carta de renuncia, consigna el medio, Corvetto reconoció los “problemas técnicos operativos ocurridos durante el despliegue del material electoral en Lima” y reconoció “que su salida es necesaria e impostergable para permitir que la segunda vuelta, prevista para el 7 de junio, se desarrolle en un clima de mayor confianza ciudadana”.
“Como servidor público, no basta con actuar de acuerdo con la ley”, escribió Corvetto.
Las fallas, a las que alude el renunciante, “incluyeron retrasos de hasta cinco horas en la apertura de centros de votación en la capital”, así como determinaron se postergara “la votación al día siguiente en trece locales, una situación que afectó a al menos 52.000 electores”.
Junto a ello se detectó “el extravío de cajas con material electoral durante su traslado a los almacenes”.
Como consecuencia de ello, “Corvetto y otros tres funcionarios de la ONPE enfrentan una investigación preliminar por presunto delito de colusión en agravio del Estado”.






















