Un balance crítico del modelo de las Afaps fue presentado durante una actividad organizada y presentada por el Pit-Cnt, con motivo de los 30 años de dicho sistema y en el marco de la Semana de la Seguridad Social.
Durante el conversatorio realizado y de acuerdo a lo informado en el portal web de la central sindical, expusieron el director del Instituto Cuesta Duarte, Milton Castellano; el representante del Equipo de las y los trabajadores en el BPS, Carlos Clavijo; el asesor legal del PIT-CNT e integrante del ERT-BPS, Gabriel Salsamendi; el presidente del CLATE de Argentina, Julio Fuentes, y el especialista en protección social para el Cono Sur de América Latina – OIT, Guillermo Montt.
Los oradores, dejaron en claro que el sistema de AFAP no cumplió con varias de aquellas las promesas lanzadas en los años de la década de los noventa, entre las que se identificaron la mejora der las jubilaciones, el aumento de la formalización laboral y la reducicción de costos mediante la competencia.
Los expositores, mostraron claramente que a la fecha “las prestaciones siguen siendo insuficientes para gran parte de los afiliados, en tanto la rentabilidad de los fondos ha sido “volátil”.
El director del Instituto Cuesta Duarte, Milton Castellano, subrayó durante su intervención la importancia de ubiicar el contexto de surgimiento de las Afaps, acontecido en varios países como un proceso asociado a la privatización y la generación de lucro “con algo tan importante como es la seguridad social y el bienestar, que es un derecho humano”.
Ello, remarcó, sucedió en “una década marcada por una ofensiva neoliberal, quizás distinta a la actual en muchos países, pero una ofensiva también importante”.
“En el gobierno de Lacalle Herrera, en Uruguay se desmanteló la negociación colectiva” y puntualizó que dicho proceso ya se había iniciado en 1985, tras la recuperación democrática.
“Duró los cinco años del primer gobierno de Sanguinetti y una de las primeras cosas que hizo Lacalle en ese proceso fue la eliminación de la negociación colectiva y la eliminación de los Consejos de Salarios, que se volvieron después a retomar casi 15 años más tarde”, explicó Castellano.
Durante dicha etapa, añadió, hubo además una “ofensiva contra las empresas públicas” pretendiendo con ello “privatizar lo que es lo más importante que tiene Uruguay, que son sus empresas industriales”.
En esos años, dijo, “se avanzó sobre un pilar fundamental que tenían los uruguayos, que era la seguridad social”, con la intención de “generar un ámbito de lucro que no era una experiencia exclusivamente uruguaya”.
“Ya veníamos del modelo que idearon los modelos neoliberales de Chile y de otros países, con incluso seguridad social y AFAP mucho más rígida y mucho más dura”, explicó.
En el caso de Uruguay, detalló, el lucro fue incorporado “en el proceso”, junto con “la privatización (…) para las cuentas”, aunque se “mantuvo, mal o bien, algunos otros pilares que no se habían dado en otras partes del mundo”.
Dicho proceso, añadió, “se dio en un contexto de fuerte desprestigio del sistema de seguridad social”.
“Se venía de una seguridad social totalmente despreciada, donde las jubilaciones se resolvían por la ‘tarjetita’ de los políticos, donde no había posibilidades de trámites transparentes, donde en los clubes blancos y colorados se tramitaban las jubilaciones”, expresó Castellano.
La inexistencia de “procesos de cuentas personales ni historias laborales claras”, generó que “muchas veces los propios trabajadores preferían la informalidad, porque nunca se sabía bien dónde iba y cómo iba”.
En ese contexto de desconfianza, se basó el impulso de la reforma que, “aprovechando esa situación (…) de desprestigio de la seguridad social en muchos ámbitos”, permitió desplegar “toda esta ofensiva de generar la implantación de las AFAP. Y así han pasado 30 años”.
En estos 30 años dijo el director del Cuesta Duarte, el proceso más importante (…) ha sido “la lucha permanente del movimiento sindical en defensa de la seguridad social y la eliminación de las AFAP”.
Y reiteró “que si hoy existen condiciones para avanzar en mejoras, ello se debe a la pelea que ha dado el movimiento sindical tratando de derogar las AFAP”, una lucha que “en estos últimos 30 años no ha sido sencilla, incluso con las oscilaciones que el tiempo a veces genera”.
“En épocas donde la pelea dio resultados y en otras perdimos. Lo más importante es que no nos derrotaron y nosotros seguimos levantando las banderas del cese del lucro en cada uno de los congresos, en cada una de las movilizaciones”, enfatizó Castellano que hizo una valoración de la importancia que tiene “el rol de la Comisión de Seguridad Social y del equipo de representación de los trabajadores en el BPS”. “Yo no sé si el movimiento sindical hubiera dado la pelea que dio durante todos estos 30 años si no hubiera existido una Comisión de Seguridad Social y un equipo de representación de los trabajadores en el BPS como lo hemos tenido”, aseveró.
Con relación al actual diálogo sobre seguridad social, advirtió que se tiene hoy “un desafío inmediato”: “las elecciones de representantes al directorio del BPS”.
“Tenemos la responsabilidad de que en noviembre tenemos elecciones de nuestros representantes al directorio del BPS”, remarcó y advirtió que “cada día que pasa, sectores conservadores de derecha van a disputar esa posición”.
Se trata, de sectores que cuentan muchas veces con “un poderío y un respaldo muy grande, en un terreno que también es económico”, lo que lleva a considerar que se tendrá una elección que no será “sencilla”.
Por su parte, el director del Banco de Previsión Social (BPS) en representación de los trabajadores, Carlos Clavijo, dijo “que el resultado final de la implementación de las AFAP” demostró en estos 30 años “la insuficiencia del sistema”.
Clavijo insistió sobre la importancia y la necesidad de “generar una cultura de la seguridad social que evite la pasividad de los trabajadores”.
Si ello no acontece, alertó “nos agarran dormidos. Porque viene el capital y dice que hay un sistema de seguridad social que es de lo mejor, que en la década de los 90 iba a dar mejores prestaciones en el sistema jubilatorio. Sin embargo, la situación cambió y hoy en día dicen que la parte individual es un complemento jubilatorio. Entonces nos engañaron”.
Avanzar en pos de dicha cultura resulta fundamental y subrayó que para ello se necesita “generar la cultura de la seguridad social porque no todo el mundo se reúne un lunes por la mañana a discutir la importancia de la seguridad social, el sistema solidario y tratar de eliminar el lucro”.
“Es muy difícil plantearle a la vecina, al vecino, al trabajador y la trabajadora que se debe dar una lucha tremenda por la seguridad social cuando muchas veces están pensando en si pueden cumplir con la olla, llevar sus hijos a la escuela y cómo hacen para llegar a fin de mes, y a veces los temas de la seguridad social quedan para lo último”, añadió.
A pesar de ello, destacó, “el tema ha logrado mayor visibilidad”, logrando así que “hoy todos estamos hablando de seguridad social porque el movimiento sindical logró instalar un tema fundamental en el plebiscito, que lo tenemos antes de nacer y hasta después que morimos como lo es la seguridad social”.
Al referirse al proceso de diálogo social, Clavijo remarcó la importancia de la “base concreta de participación ciudadana”.
“El diálogo social”, subrayó, “no nació de un repollo, sino que nació en casi un millón de voluntades y en quienes juntaron firmas para llegar al plebiscito”.
En dicha ocasión, finalizó diciendo, “no logramos ganar porque faltó la cultura de la seguridad social”, por lo que “tenemos que pedir un mayor esfuerzo”.
Finalmente, el representante de los trabajadores, reafirmó que el movimiento sindical continuará trabajando e impulsando “una seguridad social universal, solidaria y sin fines de lucro”.























