Astesiano: mucho más que un caso…

Victoria Alfaro

El periodista Lucas Silva, autor del libro del “Caso Astesiano. Una trama de espionaje y corrupción en la Torre Ejecutiva”, estuvo en EL POPULAR en radio y habló sobre lo que implicó la investigación sobre este sonado caso y las repercusiones que aún no han finalizado.

«Astesiano se cruzó diariamente, durante más de dos años y medio, con altos jerarcas estatales, en un entorno que debería ofrecer las mayores garantías posibles, pero sin que surgieran sospechas, denuncias o investigaciones acerca de lo que hacía desde un despacho en la Torre Ejecutiva. Al imaginar por qué pudo pasar esto, la conclusión más optimista es que el sistema institucional ofrece demasiadas oportunidades para la corrupción y el abuso. El mejor de los casos alarma y los demás aterran», dice parte del prólogo del periodista Marcelo Pereira.

– ¿Cuál es tu reflexión sobre este fragmento que creo resume el libro y la complejidad de los casos alrededor de Astesiano, estamos hablando de todo lo que se manejó a su alrededor y de la cantidad de gente involucrada, jerarcas de mandos medios y altos en estos actos de corrupción?

Aterra lo que se conoce de esto, que debe ser una parte, si bien en el libro hay avances, donde accedí a mucho material y lo pude procesar también hay que pensar que es una causa que no está cerrada. que hay muchas líneas de investigación abiertas. De hecho las que más se vinculan con hechos de posible corrupción, licitaciones, compras públicas, esas son las que están todavía en desarrollo y creo que en un momento lo que pasó es que se le quiso poner la tapa a eso con un abreviado que firma Astesiano, cuando en realidad, y ese sí es el foco del libro, y creo que va para ahí un poco lo de Marcelo, hay mucho más alrededor, no es tanto el problema Astesiano, sino todo lo que estaba alrededor de él y los que utilizaban a Astesiano, la política usando a Astesiano para llega a obtener beneficios propios y ahí encontrás de todo. Hay corrupción pública y privada.

– Incluso la conformación de empresas unos meses después que asumiera el gobierno como en el caso de Vertical Skies.

Si, ese es como el caso más emblemático, se creó específicamente para obtener beneficios económicos.

-Para venderle al Estado y conseguir prebendas.

Y en este caso apenas conocemos solo la punta del iceberg, creo que sobre Vertical Skies y como se armó ese entramado, qué otros políticos pueden estar vinculados a ese mismo entramado, qué otros jerarcas de gobierno de diferentes entidades, ya sea altos jerarcas o de medio pelo, todavía no se sabe mucho de eso. Creo que en particular el de Vertical Skies sabemos que ganó una licitación, sabemos lo del dron de UTE, pero qué otros intereses se movieron atrás de eso está todavía en pleno desarrollo. De hecho, esa empresa aparece vinculada en el caso del espionaje a Charles Carreras y Mario Bergara por un gerente de Vertical Skies, Marcelo Acuña, pero el vínculo de esta empresa con el mundo del Puerto y con lo que sucedió estos años allí todavía está en desarrollo. Creo que no se sabe y ojalá que la Fiscalía, en este caso la fiscal Flores, pueda seguir avanzando. Ahí ellos fueron muy habilidosos muy de inteligencia militar de como cortaron cadenas y eslabones y generaron otros.

– Hay que recordar que es una empresa fundada por ex militares.

Sí, con sede en EEUU, en Boca ratón en Miami y que se creó ahí, había una razón social como Lunacar que ya existía, pero ellos mismos lo dicen en Fiscalía, eran dos custodios de (Juan) Sartori (legislador del Partido Nacional) , así se conocieron. Ellos trabajaron en la custodia de Sartori y ahí conocieron a Astesiano.

-La vinculación de Astesiano con la familia Herrera es de larga data. En el libro se muestra la molestia de Astesiano de como lo ignoraron después de que todo esto salió a la luz y las declaraciones de Lacalle Pou diciendo que no conocía la carrera de Astesiano, cuando eso no era así.

Astesiano trabajó en la seguridad del padre de Lacalle Pou, los expresidentes tienen el beneficio de tener seguridad cuando dejan el cargo y Astesiano es ahí cuando se vincula y conoce la familia de Lacalle Herrera y era muy cercano. No estamos hablando de alguien a quien no lo conocían. En particular cuando Astesiano empieza a decir desde la cárcel como lo dejaron tirado y nadie lo conoce, él apunta específicamente a Lacalle Herrera y a la familia de Lacalle, pero también a Luis Alberto Heber, es muy claro el enojo con él. Fue su chofer y trabajo muchos años, de hecho, cuenta en una audiencia como trabajaba con Heber y que lo llevaba a Rivera.

– Que lo hacía manejar horas…

Sí, que le daba un colet y unos bizcochos.

-Pan con grasa específicamente…

Sí, cierto (risas), cuando escuché esa audiencia donde él contaba como había sido ese vínculo tan estrecho, cómo trabajo años para Heber, cuando lo escuchaba decir eso y recordaba lo que había dicho Heber en el Parlamento en una comparecencia en Comisión y te preguntas: cómo puede hablar tanto tiempo sobre Astesiano, él y Ferrés que estaba con la línea de decir que no era el Jefe de la Seguridad de la Presidencia , cómo que era casi el portero de la Torre Ejecutiva. Heber habla mucho tiempo de él generando un relato como que a esta persona no la conocemos y no tiene nada que ver con el gobierno. Eso contrastaba tanto con ese conocimiento que después resulta que tenían. ¿Cómo puede ser que el tipo este tanto rato hablando y nunca se le cruce por la cabeza mencionar que lo conocían mucho? En varios episodios sucede eso, en la cronología después te sirve eso para ver cómo se fueron generando relatos, cómo se iba intentando solucionar un problema político de diferentes maneras, pero más desde lo publicitario en algunos momentos. El mismo Lacalle Pou en algunas de sus salidas.

-Trataron de armar una escenografía donde el Presidente salga incólume, prístino, después de esta situación.

En el caso de Marcelo Abdala es clarísimo, como se dieron los dos episodios. las primeras notas que salen donde él dice: yo no tengo nada que ver porqué tendría que saber y al año después nos encontramos que sí estaba al tanto.

-Llama la atención la utilización constante de los recursos de la Policía, de las cámaras de vigilancia y el involucramiento de varios jerarcas de la Policía, a algunos ya los sacaron, otros siguen. Esto muestra una colusión de intereses públicos y privados muy peligrosa para nuestra Democracia. que sensación te dejó esta cantidad de casos, algunos de corrupción y otros de falta a la ética.

Lo primero que me deja la Policía, es ese reflejo de siempre ser oficialista, como las jerarquías policiales siempre logran estar más o menos bien con quien está a cargo del poder político en el Ministerio del Interior. En ese caso también, y volviendo al rol de Astesiano y cuanto tomaba el las decisiones y cuanto le habían adjudicado de poder. Hay un caso muy paradigmático en la investigación que hace Fiscalía, a Jorge Berriel, quien fue Subdirector Ejecutivo de la Policía y uno de los jerarcas policiales que cayó a partir que se desató el escándalo Astesiano, recordemos que a él la fiscal Flores lo termina sobreseyendo porque entiende que no había manera que él no cumpliera órdenes de Astesiano, porque alguien le había dicho a Berriel, específicamente el entonces ministro Larrañaga, que tenía que cumplir órdenes de Astesiano, eso está claro. Astesiano no solo abusaba de sus contactos y sus capacidades de hablar con gente de la cúpula policial, sino que le habían dado ese poder. No fue autoimpuesto. Él se define como político.

-El mismo dijo: no me hice yo las tarjetas como Jefe de Seguridad Presidencial…

– Ese es un mensaje para Ferrés, porque lo que él trató de instalar en el Parlamento fue que Astesiano no era el Jefe de la Seguridad Presidencial con una especie de tramoya administrativa, porque, es cierto, hay otro Jefe de Seguridad Presidencial, que es el actual, Martínez Simmones, pero si lees las declaraciones de Ferrés en el Parlamento, y contrastas con lo que hablaban Martínez Simmones y Astesiano te queda claro que el jefe era Astesiano, no era Martínez Simmones y todos lo sabían.

– Incluso tuvo problemas con él al principio.

Sí, estaba seguro de que Martínez Simmones y Diego Fernández, el ex director de Policía, habían sido ellos quienes habían averiguado los antecedentes de Astesiano que se supieron un año antes de la detención de Astesiano.

-Recordemos que el primer día que sale la noticia donde sale Astesiano en una foto al lado del Presidente, ya en ese entonces había varios dirigentes políticos o vinculados a la política del Partido Nacional, sobre todo en el interior, que advertían y no podían creer que Astesiano estaba en ese lugar. Después hubo una discusión sobre si el Presidente sabía o no. Da la impresión de que si sabes lo que va a hacer e igual lo pones ahí, te estoy dejando para que eso ocurra, que exista ese tráfico de influencia esa posibilidad de hacer negocios por atrás, de utilizar los recursos del Estado.

Es un poco la sensación que el mismo viene manifestando últimamente desde la cárcel, como su queja con la política, es una especia de desilusión. En realidad, hay que creerle a esa parte, él lo hace desde su interior, no tiene ningún argumento que decir eso le sirva para zafar de la justicia, él ya está preso y condenado. No hay razones para que el utilice ese malestar que siente ahora de manera conveniente. El siente que en un momento la política lo utilizó y de repente cayó en desgracia y la política se olvidó de él y le soltó la mano y cuando hubo que elegir una cabeza de turco para que todos los problemas fueran a él fue así. Y, a pesar de todo eso logró el gobierno, a pesar de que el tema todavía sigue afectando y que le puede hacer daño a la imagen del Presidente, de alguna manera el caso a nivel judicial lo cerró y ojalá que las otras líneas de investigación avancen, pero, esa desilusión que él tenía era en base a lo que decís: me utilizaron, me dejaron acá y ahora si te he visto no me acuerdo.

-Sobre la información, si no me equivoco fueron 51 GB de memoria de lo cual solo has sacado un pedazo. ¿Cómo ha sido esa labor de investigación periodística que en este país es tan complejo?

Lleva pila de tiempo y hay que aclarar que esos 51GB son solo del celular de Astesiano, pero además están todas las audiencias, mucho material, sobre todo la primera parte de los pasaportes que fue la primera investigación que es muy trabajoso, hay miles de documentos que está investigando todavía la Fiscalía. Hice ese cálculo más o menos de que iría por la mitad más o menos. De hecho, además de las dificultades para la investigación periodística, también el hecho de que esto haya estado en la Fiscalía de Flagrancia que además de este caso trabaja como muchos al mismo tiempo. El año pasado la fiscal Flores hizo una estimación de más o menos cuanto llevaban procesado en diciembre del año pasado y ella hablo de un 15 o un 20%.

-Ella dijo que vos ibas más rápido, que estabas más concentrado.

En realidad, los medios en general.

– Sí, dijo que los periodistas habían avanzado más, en esto de la falta de recursos de la Fiscalía y demás.

Si, eso se notó bastante en la primera etapa con la fiscal Fosatti, veías que efectivamente se iban generando nuevas líneas de investigación, tanto en el caso de Marset, la primera nota sobre Abdala, mismo Vertical Skies y el tema del espionaje. esas carpetas nuevas se generaron a partir de las notas en los medios de comunicación. El espionaje a Layera es otro ejemplo. hay una razón que no solo es de Flagrancia y de falta de recursos que puede tener Fiscalía, sino que en aquel momento también la fiscal Fosatti tenía que defender ciertas investigaciones.

-El papel del periodismo ha sido fundamental en este caso, ¿cómo lo has visto en general?

Para mí fue muy bueno en general, de hecho, hubo episodios, por ejemplo, el de los colegas de El Observador cuando sacaron aquella nota, que fue un poco discutir el tema de los periodistas y los medios, esa diferencia que no siempre se tiene tan claro. tanto en este caso como el de Marset, como el de Penadés, que tienen que ver con esta administración de gobierno. Creo que hay un sector del periodismo, de gente que entiende sin problemas que estos son temas de relevancia y se trabaja en base a eso, trabajando de la mejor manera. Creo que fue buena la cobertura. Si bien, obviamente desde la política después, como te decía, se intentó minimizar y generar relatos para zafar del problema, pero eso es parte de las reglas de juego de lo que siempre hace la política. Si el periodismo incomoda es porque está haciendo bien las cosas.

– Tu libro va en su segunda edición, ¿cómo está siendo este contacto con la gente, has tenido repercusiones a partir de esta publicación con el público, pero también con alguno de los protagonistas del libro?

Con el público estoy muy contento, si bien tuvo el impacto noticioso que fue lo que se seleccionó como adelanto de noticia, porque efectivamente llegaba más cerca del Presidente como el tema del chat sobre Abdala generó un hecho político durante unos días. De hecho, el PIT-CNT terminó yendo a la OIT por esto, pero tenía miedo de que nos sucediera que se agotara ahí, porque el libro es una parte y si bien pude llegar a eso porque le dedique los últimos meses solamente a la investigación para el libro. Pero después mucha gente que te dice que lo leyó completo, esto es más que eso y se da cuenta eso es gente que lo puede recomendar. El hecho que tenga valor en si está bueno. De los protagonistas puedo decirte que Astesiano lo leyó, y creo que de alguna manera entiende que no es contra él y eso lo ha valorado, de hecho me di cuenta de que lo estaba leyendo porque hizo algunas publicaciones en Instagram que eran fragmentos del libro, por las fotos que subía.

Ahí tendrá que ver cuáles son sus estrategias, qué le dice el abogado, si tiene que hablar o no, seguramente es una persona que sabe mucho más de lo que ha declarado en Fiscalía y que eso va a generar cuando decida hablar, no sé si después que salga de prisión. Él ha logrado reducir pena, se supone que va a ser bastante antes de lo previsto que consiga al menos una libertad previa o algún beneficio de ese tipo. Cuando el decida hablar o redondear las historias, un celular te puede ayudar, las audiencias también pero seguro que falta mucho de contexto y explicación de las líneas de investigación.

-¿Estás trabajando en la continuación de este libro?

En realidad, estoy pensando en ver una nueva edición para adaptar y aprovechar por lo que pueda surgir del lado de Astesiano o por lo que pueda avanzarse en la causa. Pero estoy pensando más en hacer otros libros, pero más sobre el tema del narcotráfico en Uruguay. Un tema que me interesa mucho, por ejemplo, el lugar del Puerto de Montevideo en la hidrovía y su relación con el narcotráfico.

Foto

Alejandro Astesiano durante la audiencia en el juzgado de Juan Carlos Gomez en Montevideo. Foto: Mauricio Zina/ adhocFOTOS.

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