Un miembro del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) fue extraditado por el gobierno de Suecia a Turquía.
El extraditado fue Mahmut Tat, quien fuera condenado a 6 años y diez meses de cárcel en Turquía, razón por la cual había solicitado asilo en Suecia en 2015.
La petición fue denegada por Estocolmo lo que derivó en su detención y conducción a un centro de detención en la ciudad de Molndal, informó la agencia de noticias Kurdistán Agency.
Mahmut Tat, fue conducido finalmente a Estambul en la noche del pasado viernes, a su arribo “fue escoltado por oficiales turcos y sometido a un control de salud en las dependencias policiales del aeropuerto”.
De acuerdo a diversos medios de prensa la extradición por parte de Suecia del militante kurdo se explica por la solicitud realizada por este país y Finlandia de para ingresar a la OTAN.
El pedido de ambos países de ingreso a la organización militar, realizado en mayo de 2022, requiere la aprobación de los 30 miembros actuales, entre ellos Turquía.
Conocidas las aspiraciones suecas y finlandesas, recuerda el portal de noticias KaosenlaRed, “el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, amenazó con bloquear sus candidaturas”, al tiempo que acusó “a Estocolmo y Helsinki de apoyar a las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en kurdo) y del PKK, ambas organizaciones consideradas como terroristas por Ankara”.
De acuerdo al gobierno turco, tanto Suecia, como Finlandia, “alientan a fuentes terroristas mediante apoyo financiero y armamentístico”.
El pasado mes de junio, reseña el portal noticioso, “los representantes de Relaciones Exteriores de Finlandia, Suecia y Turquía firmaron un memorando de entendimiento, en el que Ankara garantizaba a los dos aspirantes el apoyo a su membresía en la OTAN, pero en respuesta demandó el cese de los embargos armamentísticos en su contra y la extradición desde dichos países de individuos a los que considera terroristas”.
Ya en noviembre, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, realizó un llamado para que Finlandia y Suecia aumentaran la cooperación con Turquía “en la lucha contra el terrorismo y las organizaciones terroristas”, al tiempo que invitó a ambos países para que revisaran y endurecieran “su legislación antiterrorista”.
Es la primera vez en su historia que Suecia realiza una deportación de militantes turcos.























