La pobreza multidimensional en América Latina y el Caribe afecta al 27,4 por ciento de la población de la región.
Los datos emergen del informe anual de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) que muestra la dispersión de dicho indicador entre los diversos países.
La publicación permite apreciar diversos aspectos demográficos y sociales, en los que se han incluido indicadores de población, trabajo, educación, salud, vivienda y servicios básicos, pobreza y distribución del ingreso y género.
Los datos relevados permiten observar que en Guatemala y El Salvador se registran las situaciones más críticas, con incidencias superiores al 50 por ciento; en tanto Chile, Uruguay y Costa Rica presentan indicadores de pobreza multidimensional inferiores al 6,0 por ciento.
Según el organismo, la situación se explica debido al carácter estructural del fenómeno, por lo que reitera la necesidad de políticas públicas diferenciadas y sostenidas.
Desde la perspectiva de género, el informe revela que dichas desigualdades se manifiestan con más peso en las mujeres entre 20 y 59 años, quienes son las que enfrentan mayores niveles de pobreza en comparación con los hombres del mismo grupo etario.
Para 2024, se detalla, “las mujeres de esas edades que viven en zonas urbanas presentaban una tasa de pobreza 1.28 veces mayor a la de los hombres del mismo grupo y la diferencia alcanza 1.15 veces en el caso de zonas rurales”.
En lo referido a la actividad económica, el Anuario Estadístico de América Latina y el Caribe 2025 muestra que “la actividad económica de la zona continúa con crecimiento moderado”, habiéndose ubicado en 2025 en 2,4 por ciento, con desempeños diferenciados entre subregiones.
En ese sentido se señala que “mientras América del Sur mantuvo un crecimiento de 2,9 por ciento en 2025, el grupo conformado por Centroamérica y México muestra 1,0 por ciento”.
En el Caribe, por su parte, “el crecimiento agregado presenta marcadas diferencias cuando se considera o excluye a Guyana, reflejando la heterogeneidad de las dinámicas productivas de la subregión (5,5 contra 1,9 por ciento en 2025, respectivamente)”.
El análisis de las exportaciones e importaciones de bienes indican “señales de recuperación moderada (3,6 y 3,2 por ciento en 2024, respectivamente), aunque con comportamientos dispares entre las naciones”.
En lo referido a las estadísticas ambientales, se señala que América Latina y el Caribe resulta ser una Región “altamente vulnerable a los efectos adversos del cambio climático, con fenómenos como inundaciones, tormentas, sequías y deslizamientos de tierra, entre otros”.
La muestra de ello es que “solo en 2024 se registraron 82 eventos peligrosos y desastres naturales que afectaron a más de 12 millones de personas”, causando “más de 800 muertes, con daños y pérdidas económicas relacionadas de 21 mil 777 millones de dólares”.
En su análisis de la calidad ambiental, a través el estudio de la contaminación del aire, el informe concluye “que ningún país del área cumple las directrices de la Organización Mundial de la Salud para material particulado (PM2.5)”, lo que constituye “un riesgo significativo para la salud”.






















