La comisión especial del Parlamento ratificó la adhesión de Uruguay al tratado Mercosur-Unión Europea.
Tras estudiar las implicaciones del mismo para diversos sectores del país, la comisión recibió al canciller Mario Lubetkin y al ministro de Economía y Finanzas con el objetivo de profundizar en el conocimiento de los posibles efectos del convenio en los sectores productivos nacionales.
Tras las explicaciones de ambos funcionarios, el proyecto fue ratificado con los votos unánimes de los legisladores del Frente Amplio, y los partidos Nacional y Colorado.
Ahora la propuesta pasará al plenario del Senado, para luego continuar su curso en Diputados.
Tanto el Poder Ejecutivo, como el legislativo se han propuesto que Uruguay sea el primer país en el Mercosur que ratifique lo acordado con la Unión Europea.
Al evaluar la instancia en el Parlamento, el ministro de Economía, Gabriel Oddone, declaró en breve conferencia de prensa que había quedado “muy claro que el Estado uruguayo tiene la información, el conocimiento y los equipos técnicos para poder navegar este enorme e interesante desafío para Uruguay”.
Lo expuesto ante la comisión parlamentaria, añadió, aclaró “todas las preguntas que hubo, y sobre todo reafirmó la importancia de que este acuerdo pueda ser ratificado y aprobado parlamentariamente lo antes posible, por los niveles de acuerdo que en el país existen al respecto, en términos de abrir la economía y de seguir integrándonos al mundo en un contexto tan complejo como este”.
Al referirse a las medidas que son necesarias adoptar para mitigar el impacto en los sectores que se verán perjudicados con el acuerdo, Oddone informó “que hay equipos de trabajo en la cancillería y en el MEF que desde hace muchos años” que estudian “todos los efectos, de manera permanente”.
Con independencia de ello, añadió, “yo sigo concentrándome en los efectos positivos. El arte de esto es que el efecto neto de este acuerdo, por todo lo que conocemos y todas las estimaciones que hay hechas, es positivo para este país. Lo que sí es cierto es que hay algunos sectores que tienen que ser atendidos para gestionar esencialmente su transición, y en eso hay amplio conocimiento y amplios estudios. Seguimos trabajando, y créannos que el acuerdo va a ser, cuando lo miremos en 15 años, un antes y un después para Uruguay si esto prospera de parte de los otros socios que tienen que aprobarlo”.





















