Acto del Comité Uruguayo Antiimperialista de Solidaridad con Cuba, por el aniversario del asalto al Cuartel Moncada; en Sala Zitarrosa. Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS.

La ciencia uruguaya expresó su solidaridad con Cuba

Más de 50 académicos y académicas, de todas las áreas del conocimiento, incluyendo ex rectores de la UDELAR y ex decanas y decanos de varias facultades firmaron una carta pública.

A través de una carta pública, más de medio centenar de científicos, académicos e investigadores de Uruguay expresaron su solidaridad con Cuba y el rechazo al recrudecimiento del bloqueo y las agresiones de EEUU.

La carta está firmada por exponentes de todas las áreas del conocimiento científico, Ingeniería, Ciencias Agrarias, Física, Medicina, Ciencias Naturales, Ciencias Sociales y Humanidades.

Entre las y los firmantes están Rodrigo Arocena y Roberto Markarian, ex rectores de la Universidad de la República, Mónica Marin, ex decana de la Facultad de Ciencias y Ariel Castro, ex decano de Agronomía; así como las y los investigadores del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) José Paruelo, Angel Caputti, Gregory Randall, Daniel Panario, Ana Denicola, Néstor Mazzeo, Carlos Negreira, Mariana Achugar, Walter Ferrer y Eduardo Grampin, entre otras y otros.

Este viernes una delegación de las y los firmantes entregará la misiva a la embajadora de la República de Cuba en Uruguay, Lisset Pérez.

Al cierre de nuestra edición se seguían sumando firmas.

La carta

EL POPULAR reproduce íntegramente la carta y las firmas que la respaldan.

“Montevideo, 23 de febrero de 2026.

Solidaridad con Cuba frente al bloqueo criminal de Trump

Los investigadores de Uruguay no somos indiferentes frente al avance de la barbarie en nuestro continente y en el mundo. Este avance se manifiesta hoy de manera brutal con la profundización del bloqueo a Cuba, una medida que busca asfixiar a un pueblo a partir de la prepotencia y el desprecio al derecho internacional. El gobierno de Trump y la derecha cubana de Florida, liderada por Marco Rubio, han llevado el bloqueo, abrumadoramente condenado por la ONU desde hace 29 años, a niveles extremos. La orden ejecutiva de Trump impide el acceso a bienes básicos como alimentos y combustibles y profundiza el aislamiento digital. El bloqueo compromete no sólo el desarrollo económico del país, sino la vida misma de millones de cubanos. Frente a eso, manifestamos nuestro rechazo más enfático al criminal bloqueo de Cuba por parte de la administración de EEUU.

Cuba es un ejemplo de cómo se puede impulsar la educación y la ciencia en un país del 3er mundo. Los logros científicos de Cuba, particularmente en biotecnología y salud pública, representan un caso notable de innovación bajo importantes limitaciones económicas y aislamiento internacional. A pesar de los recursos limitados y el prolongado bloqueo de los Estados Unidos de América, Cuba ha desarrollado una infraestructura científica robusta que ha generado avances reconocidos mundialmente, especialmente en el desarrollo de vacunas y productos biológicos terapéuticos. La contribución de Cuba trasciende sus fronteras. La Escuela Latinoamericana de Medicina ha formado médicos que hoy ejercen en muchos países de nuestro continente, entre ellos Uruguay. Estos logros no son meras hazañas técnicas, sino que están profundamente arraigados en una política nacional que prioriza la soberanía tecnológica y la aplicación de la ciencia para resolver problemas sociales apremiantes.

El rostro del imperialismo se muestra hoy de manera descarnada. El hostigamiento económico a Cuba y el secuestro del presidente venezolano son hechos gravísimos que, como otras intervenciones imperialistas (militares, económicas o tecnológicas) en Latinoamérica y otras áreas del planeta, pretenden disciplinar a los pueblos y hacer efectivas las predicciones de Huxley y Orwell. El Imperio sigue fiel a su doctrina, ahora bautizada «Donroe», y no recurre ya a vacías e hipócritas invocaciones a los Derechos Humanos y la Democracia. Confiesa sus intenciones de manera descarnada: saqueo de los recursos naturales y sometimiento a políticas coloniales. Los gobiernos cómplices les allanan el camino.

Defendemos el derecho a la autodeterminación de los pueblos y condenamos toda intervención directa o indirecta por parte de los Estados Unidos de América en Cuba. Este país ha mostrado, aún en condiciones muy difíciles, su solidaridad con los pueblos que sufren. Baste como ejemplo, la cooperación que hemos recibido en Uruguay y en otros países del hemisferio Sur por parte de médicos cubanos. La política de “enviar médicos y no bombas” se ha sostenido pese a las enormes restricciones que enfrentó el pueblo cubano. Solidarizarnos con Cuba es, entonces, un acto de justicia y de defensa de la condición humana.

Firman por el sector académico de Uruguay:

José Paruelo, Gregory Randall, Roberto Markarian, Federico Lecumberry, Eduardo Grampin, Mariana Achugar, Marcel Achkar, Martín Fraga, Daniel Panario, Alice Altesor, Angel Caputi, Luis Lopez-Marsico, Walter Ferrer, Belen Branchiccela, Claudia Rodríguez, Anaclara Guido, Felipe Lezama, Leticia Burone, Alma Bolón, Pedro Oyhantçabal, Fabiana Pezzani, Danilo Calliari, Ana Denicola, Damián Rodríguez, Hugo Naya, Rodrigo Arocena, Judith Sutz, Ronell Bologna, Ofelia Gutiérrez, Juan Pablo Martí, Mariela Pistón, Daniel Conde, Gabriel Kaplun, Laura Rodríguez-Graña, Alejandra Kun, Inés Gazzano, Susana Rostagnol, Alejandro Bielli, Julián Oreggioni, Diego Hernández Nilson, Agustín Cano, Natalia Gras, Claudia Piccini, Rafael Cantera, Soledad Gutierrez, Gonzalo Casaravilla, Adriana Migliaro, Gabriel Oyhantçabal, Mónica Marín, Juan Fernández Romar, Néstor Mazzeo, Leonardo Steinfeld, María Castelló, Aldo Calliari, Carlos Negreira, Pablo Monzón, Anabel Fernández, Omar Macadar, María Noel Míguez, Ariel Castro.

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