El presidente de la República, Luis Lacalle Pou brindó el sábado una conferencia de prensa ante el tsunami político que significó la revelación de las declaraciones de la ex subsecretaria de Relaciones Exteriores, Carolina Ache, en la Justicia. Las mismas implicaron a su par en el Ministerio del Interior, Guillermo Maciel y al asesor del presidente, Roberto Lafluf, entre otros.
Sin certezas
Ante dicha crisis el mandatario el mismo día que regresó de Estados Unidos brindó unas declaraciones que dejaron más dudas que certezas. Lo primero que informó es que aceptó las renuncias del ministro del Interior, Luis Alberto Heber, del subsecretario Maciel y del asesor de comunicación de Lacalle, Lafluf, así como de quien renunciara unos días antes el canciller Francisco Bustillo.
Lacalle anunció allí también a los sucesores, Nicolás Martinelli, como ministro del Interior y Pablo Abdala, como subsecretario del Interior. Como canciller nombró a Omar Paganini, quien fuera ministro de Industria, Energía y Minería (MIEM) y Elisa Facio en el MIEM.
Lacalle Pou se hizo presente en la conferencia junto al secretario de Presidencia, Álvaro Delgado y al prosecretario, Rodrigo Ferrés y luego de hablar de su gira en Estados Unidos y de todas las personalidades con las que estuvo reunido, se refirió al motivo central de la convocatoria a la prensa.
“Tengo la íntima convicción de que tanto el ministro del Interior, el subsecretario del Interior, Francisco Bustillo y Carolina Ache, no tienen ninguna responsabilidad legal en el otorgamiento del famoso pasaporte”, afirmó el presidente.
“Las responsabilidades políticas son del Presidente de la República, de los ministros y de los subsecretarios. Las tres personas (Heber, Maciel y Lafluf) me han ofrecido su renuncia. Acepté los tres ofrecimientos. Van a dirimir en la Justicia, según tengo entendido se abre una causa en este tema. Tengo la convicción y la tranquilidad de que sabrán defender su honor y su persona en el juzgado”, apuntó.
“Si hay algo que nunca ha hecho este gobierno es mandar un representante, pedir a alguien que declare o no aceptar preguntas; vinimos a dar la cara. Nos ha tocado más dar la cara en las malas que en las buenas, pero estamos con la consciencia tranquila. Hoy, en el acierto o error, venimos a conversar con ustedes”, agregó.
El presidente dijo que se enteró de “alguna comunicación entre los ministerios de Relaciones Exteriores e Interior”, la noche antes de la interpelación a Bustillo y Heber del 22 de agosto del año pasado y agregó que fue una “comunicación informada en la interpelación”.
“Esa noche me comuniqué por teléfono con Carolina Ache para saber si había tenido alguna reacción y me comunica que había tenido un vínculo con su secretaria”, sostuvo.
“Después de esta interpelación, el Frente Amplio (FA) solicita un acceso a la información pública, pero empieza una discusión acerca de si las conversaciones privadas en el celular tenían que ser aportadas al pedido de información pública”, dijo Lacalle.
“Pase a saludar”
A fines de octubre “cuando seguían existiendo matices acerca de la competencia o no de dar esas conversaciones privadas, ante la inminencia de presentar ante la Justicia los antecedentes y el fin de una investigación administrativa en el Ministerio de Relaciones Exteriores, yo le pido a Roberto Lafluf, quien es asesor en Comunicación y Estrategia del Gobierno, de mi persona, que se junte tanto con la subsecretaria de Relaciones Exteriores y con el subsecretario del Interior para que se pongan de acuerdo en qué van a hacer con esas conversaciones. Termina la reunión y se ponen de acuerdo. Posteriormente la subsecretaria dice que no está de acuerdo, que recibió asesoramiento de la gente que trabaja con ella en estos temas, y que ella creía que había que presentar estos documentos”.
“Lafluf me llama y dije: ‘Bueno, si es la decisión, que se presente todo’. Al otro lunes se presentan todos los documentos en el juzgado. Ese día temprano en la mañana le mandé un mensaje a Carolina, que decía: ‘Avísame cuando hayas presentado todo”, continuó.
“Una cosa porque sé que estuvo comentado y quiero aclarar. Si estuve en la reunión o no: sí, pasé por la reunión, no llegue a los dos minutos. Pasé a saludar (es acá arriba, en el piso 11), cosa que hago frecuentemente cuando hay una reunión. Sí participé de la reunión; no participé de la reunión. Fui yo el que pedí que se convoque, a los efectos de tener una línea única de acción”, afirmó, en referencia al encuentro entre Lafluf, Ache y Maciel.
Ese mismo sábado y antes de la conferencia el presidente se había reunido con miembros de su coalición de gobierno en la residencia de Suárez y Reyes. Según publicó el semanario Búsqueda en su edición de ayer cuando estaba en Estados Unidos, Luis Lacalle Pou estaba muy molesto sobre todo por las declaraciones del líder de Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos, quien llego a esbozar a que no se opondrían a la idea de un juicio político contra el presidente. Lacalle Pou quería saber si eso era cierto.
No convence
Luego de esa reunión el mandatario recibió al presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira. Al finalizar dicho encuentro Pereira se reunió con el resto de la dirección del FA y el domingo brindaron otra conferencia de prensa sobre este tema para mantener informada a la población.
Pereira señaló que las respuestas del presidente Lacalle Pou no fueron contundentes en términos de responsabilidades políticas y no están a la altura de lo que la sociedad uruguaya merece.
“Se esperaba que el presidente dijera qué pasó y hasta ahora, a ningún uruguayo le han explicado por qué le dieron un pasaporte a un narcotraficante peligroso y pesado que estaba preso en Dubái por entrar con un pasaporte paraguayo falso”, señaló.
Remarcó las facultades que poseen los gobiernos de dar o no un pasaporte, “los gobiernos tienen discrecionalidad de dar o no dar un pasaporte. La legislación actual permite dar un pasaporte para un solo viaje, que tiene que ser con destino al Uruguay”, sentenció.
Hay una crisis institucional y política, hay responsabilidades. Desde el FA se señala que es la Justicia quien debe actuar, lo que está claro es que no se puede permitir que el narcotráfico se meta en la política, urge avanzar en la implementación de acciones parlamentarias claras como una ley de financiamiento de los partidos políticos, fortalecimiento de la JUTEP para mayor transparencia, sumando el perfeccionamiento de la ley de acceso a la información pública.
Pereira cerró la conferencia remarcando el cuidado institucional y democrático que hay que tener: “lo vamos a mantener hasta el último momento porque suscribimos los términos de Wilson: al país todo, al gobierno: lo que se merece”.
Por otra parte el miércoles se supo que Fiscalía tiene previsto convocar al Presidente de la República para que brinde su visión sobre lo sucedido en este caso.
Foto de portada:
Alvaro Delgado, Luis Lacalle Pou y Rodrigo Ferres en la conferencia de prensa sobre el caso Marset. Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS.






















