En la madrugada del lunes, fue detenido en Polonia el periodista vasco Pablo González, un reportero que hace más de 10 año se dedica a dar cobertura sobre Rusia y las antiguas repúblicas que conformaban la Unión Soviética.
La confirmación de su detención fue informada en Twitter por el abogado de González.
Por medio de un tuit el abogado, Gonzalo Boye, exigió se respete su integridad física, al tiempo que demandaba su inmediata liberación.
La detención por parte de la policía polaca se produjo, cuando González informaba sobre de la situación de los refugiados ucranianos en la frontera polaca.
Según consigna Lanueve.info, a principios de febrero, cuando el periodista vasco “ya se encontraba en Ucrania para cubrir la guerra en el Donbass, los servicios secretos ucranianos le sometieron a un interrogatorio en el que le acusaron de “prorruso”, y le echaron en cara haber trabajado para el diario Gara o incluso poseer una tarjeta de crédito de Laboral Kutxa, la entidad financiera vasca”.
En dicha ocasión invitaron a González para que se marchara del país en tres días, sin que ello estuviera acompañado de una orden de expulsión.
Durante estas semanas, informó el diarioPúblico, informó agentes del CNI realizaron visitas a familiares de González, informándoles que el periodista “estaba siendo acusado por el Estado ucraniano de trabajar para “medios pro-ETA financiados por Rusia” como el diario Gara”.
González partió rumbo a Varsovia el pasado 25 de febrero, con el objetivo de cubrir la llegada de refugiados a la frontera polaca.
La detención del periodista vasco se concretó, en la madrugada del lunes 28 de febrero y la misma fue realizada por agentes de los servicios de seguridad de Polonia, quienes ingresaron al hotel donde González se hospedaba para detenerlo.
A pesar de que han pasados más de 24 horas de su detención, González no se ha podido comunicar con su abogado ni con sus familiares, denunció el medio de prensa español.






















