Las reacciones políticas ante las nuevas medidas anunciadas en el cierre del lunes concitaron aplausos de unos actores políticos y críticas de otros.
En el ala de alineación a lo anunciado, apareció raudo y veloz, el ex presidente Julio María Sanguinetti quien calificó lo anunciado como una acción muy positiva del gobierno.
En su defensa del gobierno el político colorado señaló que estas decisiones del Ejecutivo significan “una renuncia fiscal y un esfuerzo económico”, que costará US$ 170 millones en el segundo semestre, en una economía que sabemos tiene déficit”.
“Se podría haber mirado por el lado de los precios, pero se optó por el lado de los salarios (…) es importante porque se logra complementar el aumento salarial y ajustarlo a la realidad actual”, alegó el ex mandatario quien se afilió a la tesis que argumenta la carestía de los alimentos, como un efecto directo del conflicto entre Rusia y Ucrania.
En contraposición a estos “apoyos” al Ejecutivo, el economista y senador frenteamplista Daniel Olesker calificó las medidas anunciadas como “insuficientes y tardías”.
Al ser consultado por el portal de noticias de Caras y Caretas, Olesker recordó que hacía “un mes y algo, durante la discusión sobre el asado o los panificados, que la bancada del Frente Amplio, yo particularmente y el senador (Enrique) Rubio, dijimos que estaba muy bien actuar sobre los precios pero que esto no tenía solución de fondo si no era ajustando salarios y jubilaciones”.
En ese momento, agregó, “se nos dijo mucha cosa, que eso no estaba en los planes del gobierno, que iba a provocar más inflación, bueno todo lo que indican los esquemas ortodoxos de la economía con poca evidencia empírica”.
En su análisis el destacado economista subraya que parecería que ahora el gobierno había entendido que este era “el único camino”, algo que había sido sugerido por la fuerza política que integra y agregó que en ese sentido las medidas eran bienvenidas, “todo aumento que haga que los trabajadores y los jubilados no tengan que esperar hasta enero para volver a tener un ajuste es importante”, resaltó.
Sin embargo, para Olesker, “el valor del ajuste debería ser mayor”, avanzando en una mejor cobertura de la actual inflación “que todavía esta disparada”, por lo que considera que los anuncios son tardíos ya que “todo lo que se perdió desde enero a julio, o por lo menos de marzo a julio cuando la inflación absorbió el aumento salarial, no se va a recuperar nunca”.
“Con ese concepto de insuficiencia y de tardío, creo que es muy importante que se reconozca que lo que propusimos para enfrentar un fenómeno muy flagelante para los hogares era lo que había que hacer”.
Tal y como ha señalado antes, para el senador del Frente Amplio cualquier anuncio del Ejecutivo debe acompañarse de medidas complementarias y ejemplificó lo anterior recordando que “cuando discutimos el IVA a los panificados dijimos que había que hacer una regulación de precios sobre una canasta amplia de productos”.
Respecto a la convocatoria lanzada para las nuevas rondas de negociaciones y salarios, Olesker fue enfático, habrá que esperar a ver “es como va a responder el sector privado”.
“Hay muchos trabajadores privados que en julio les tocaba aumento salarial pero no correctivo de inflación. A la mayoría les tocaba el correctivo en enero o julio de 2023. Hay que ver si el sector privado también reacciona y si el gobierno va a actuar en consonancia con eso”, porque “no alcanza con convocar”, enfatizó.























