Como parte de las protestas contra la reforma a la jubilación impulsada por el gobierno de Enmanuel Macron, cientos de miles de franceses manifestaron en las calles del país.
Las movilizaciones se verificaron, tanto en la capital, como en ciudades del interior y constituó la primera de una serie de movilizaciones previstas por las organizaciones sindicales.
Según diversos medios de prensa, la pasada jornada, Francia registró cerca de 200 movilizaciones, la mayoría de las cuales se concentraon en la capital.
El rechazo al proyecto anunciado el 10 de enero por la primera ministra Élisabeth Borne es repudiado por los trabajadores quiene critican «la extensión de la edad de retiro de 62 a 64 años».
De igual forma, reseña Prensa Latina, los trabajadores rechazan «el aumento a 43 años del período de cotizaciones y la eliminación de regímenes especiales de jubilación».
Las movilizaciones son fruto del acuerdo de las principales centrales sindicales del país, quienes luego de más de diez años, convocaron a la masiva movilización.
El llamado a la protesta fue encabezado por la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), siendo acompañados los restantes 8 sindicatos existentes.
Para el secretario general de la CGT, Philippe Martinez, el acuerdo entre sindicatos proporcionó confianza a los trabajadores, quienes vieron “que todos los sindicatos luchan por la misma causa”.
En declaraciones a la prensa local, el dirigente sindical adelantó que «las manifestaciones y huelgas continuarán, a menos que detenga su reforma».
“Solo así comprende el Gobierno”, subrayó.
Como resultado de la masiva movilización, las líneas del metro capitalino sufrieron serias afectaciones de servicio.























