El sábado en La Paloma el Frente Amplio (FA) festejó sus 53 años y lanzó formalmente la campaña electoral. Lo hizo en un acto unitario, cargado de historia, con propuestas, proyectado hacia el futuro y arropado por una multitud.
Lo principal que ocurrió el sábado en la zona costera de Rocha fue la magnitud del acto. Una multitud estimada en más de 10 mil personas asumió, con razón, el protagonismo central del acto. Hoy no hay en Uruguay otra fuerza política capaz de semejante movilización, en febrero y en Carnaval.
Además de los miles que se movilizaron en Rocha llegaron a La Paloma 58 ómnibus, de Montevideo, de Canelones, de departamentos cercanos y de otros no tan cercanos. Es importante destacar que el acto, siendo ya mucho, no fue la única expresión de la movilización política frenteamplista para celebrar el 53 aniversario y lanzar la campaña electoral. Hay que incorporar la militancia y el compromiso de miles que se organizaron, se movilizaron en sus lugares y luego viajaron cientos de quilómetros. Hay que tomar en cuenta los miles que vieron el pasaje de los ómnibus, los saludaron y se entusiasmaron, generando decenas de mini concentraciones a lo largo de la ruta. Y también el impacto de la caravana que recorrió toda La Paloma, con gente en las puertas de las casas y en las esquinas saludando con banderas.
Hay muchas maneras de celebrar un aniversario y lanzar una campaña, el FA, fiel a su historia, lo hizo con una movilización de miles, con calor, entusiasmo y emoción de pueblo, con militancia desplegada.
¿Qué otra fuerza política puede hacer eso? No se ve por ningún lado.
Fue un acto unitario. El FA nació hace 53 años como la expresión política de la unidad del pueblo para disputar la hegemonía a las clases dominantes y sus centenarios instrumentos para mantenerla. La unidad es la principal conquista estratégica del pueblo uruguayo.
El acto de La Paloma fue unitario por la historia, por el pasado, por ese recorrido cargado de convicción, generosidad, compromiso, heroísmo y perspectiva. Pero también lo fue por el presente y por el futuro. El pueblo frenteamplista tiene muy claro, lo volvió a demostrar, que la unidad es imprescindible para ganar el gobierno y lo es más para transformar la sociedad.
No es sencillo que la unidad se exprese con la fuerza que lo hizo cuando la primera etapa de la campaña electoral son las elecciones internas para dilucidar quién será la candidata o el candidato presidencial y cuando hay cuatro precandidaturas.
Las precandidaturas se expresaron con mucha fuerza, hubo banderas, remeras, gorros, pegotines con los nombres y las caras de Mario Bergara, Carolina Cosse, Andrés Lima y Yamandú Orsi, hubo una presencia notoria de los partidos y sectores, pero las que predominaron fueron las banderas frenteamplistas, los colores de Otorgués, esas que expresan una identidad política, militante, que nos sintetiza y nos representa a todos y todas. Hubo, también en el acto, una presencia formidable de la militancia frenteamplista organizada y movilizada desde los Comité de Base.
¿Qué otra fuerza política puede mostrar esa unidad entre sus precandidatos y de estas y estos con la militancia? No se ve por ningún lado.
Ese sustento histórico de la unidad se mostró proyectado hacia el presente y el futuro en el compromiso expreso, en todos los discursos y en los aplausos que saludaban esos pasajes, con el Programa común del FA. El FA acaba de culminar un proceso democrático ejemplar de discusión y elaboración de su Programa de Gobierno, con cientos participando de su elaboración, miles discutiendo en los Comité de Base y un Congreso de más de 1.500 delegadas y delegados aprobándolo. Es un Programa que expresa con claridad un proyecto de país distinto al que instrumenta y defiende la coalición de derecha en el gobierno. Es un Programa para transformar el Uruguay.
El Programa es un componente fundamental de la unidad y de la propuesta política del FA. Las y los militantes de izquierda nos unimos, nos entusiasmamos, nos movilizamos, por ideas no por cargos de gobierno o por lugares en listas.
Para las y los frenteamplistas el Programa no es un conjunto de promesas de campaña, ni propuestas técnicas que se van a instrumentar mágicamente desde el gobierno, es un desafío, es una propuesta para construir junto con nuestro pueblo.
¿Qué otra fuerza política puede mostrar un Programa así? No se ve por ningún lado.
Las elecciones son el momento de mayor síntesis política e ideológica de nuestra sociedad, el momento donde la mayoría de nuestro pueblo se define y lo hace de múltiples maneras. El enorme desafío político es lograr que esa síntesis sea mayoritariamente a favor de la perspectiva popular.
No será sencillo. El poder tiene mucho dinero y muchas herramientas, las está usando y lo hará mucho más, sin ningún pudor, para intentar mantener el gobierno. Incluso usará los recursos del Estado con variadas formas del clientelismo que los ha caracterizado históricamente, lo vimos en estos cuatro años y lo estamos viendo en estos días.
Nos proponemos recuperar para el pueblo el gobierno con el FA, eso implica en junio una gran elección interna con una mayor votación del FA, en octubre lograr mayorías parlamentarias y en mayo mantener las intendencias y los municipios donde gobierna la izquierda y ganar más, con una mayor presencia frenteamplista en las Juntas Departamentales y Concejos.
Para lograrlo es imprescindible que en la campaña electoral, en los discursos, en la comunicación, se expliciten claramente los dos proyectos de país.
Para nosotros eso implica, por supuesto, que nuestro pueblo conozca y se apropie del Programa del FA, pero también, que recojamos las firmas para habilitar el Plebiscito por la Seguridad Social. Lo planteamos así porque es parte de la disputa entre los dos proyectos de país en un tema central. También porque se trata de desplegar todas las fuerzas del bloque histórico, político y social, democrático y radical de los cambios, para confrontar políticamente con el bloque de poder, que claramente desplegará todas las suyas.
En nuestro caso participamos de esa movilización frenteamplista apoyando la precandidatura presidencial de Carolina Cosse y construyendo una gran campaña de la 1001, encabezada por Oscar Andrade, con la acumulación histórica que nuestra lista expresa, su presente y su propuesta de un futuro distinto. Creemos que puede ser un aporte importante a la campaña y al triunfo del FA.
Pero para que todo lo anterior sea posible es imprescindible que la campaña electoral la protagonicen miles, organizados y movilizados. Se trata de lograr que decenas de miles de frenteamplistas salgan con convicción y entusiasmo a convencer a cientos de miles de uruguayas y uruguayos. Esa es la fuerza que hay que movilizar.
Y si eso es así, el acto del sábado en La Paloma, en sus aspectos sustantivos, fue un gran lanzamiento, un aporte hacia esa construcción militante imprescindible.
El acto mostró a un FA movilizado, convocando a miles, en unidad y con propuestas claras sintetizadas en un Programa.
Y mostró que la militancia frenteamplista, que es muy madura políticamente, está entusiasmada, ve el triunfo como una posibilidad concreta y está dispuesta a dar la pelea. ¿Qué otro partido puede mostrar eso? No se ve por ningún lado.
El sábado lanzamos la campaña electoral, ahora a enarbolar la esperanza y a militarla ciudad a ciudad, pueblo a pueblo, barrio a barrio, esquina a esquina, casa a casa. El sábado volvió a quedar claro que soplan vientos de pueblo en la tierra de Artigas.























