El senador de la 1001 y el FA dijo en la Cámara Alta: “Ante el genocidio en Gaza vale todo, menos el silencio”
El senador de la 1001 y el Frente Amplio, intervino este martes en el Senado para volver a denunciar el genocidio que está cometiendo Israel contra el pueblo palestino, en especial el agravamiento de la hambruna y el brutal dato de que en Gaza está la mayor población pediátrica amputada del mundo.
EL POPULAR comparte la intervención del senador Andrade: “Un día como hoy, hace 80 años, caía la primera bomba atómica en Hiroshima. Tres días después, la segunda bomba atómica caía en Nagasaki. El 14 de agosto terminaba la Segunda Guerra Mundial.
Unos años después, en 1948, Naciones Unidas aprobaba la Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio.
El último informe de la relatora especializada para Palestina de Naciones Unidas, Francesca Albanese, que describe de manera muy clara la economía del genocidio en Gaza, coloca un dato: 85.000 toneladas de bombas han caído en Gaza, seis veces Hiroshima.
Más de 60.000 personas muertas, según datos oficiales, la mayoría, mujeres y niños. Tengo por acá el informe de Médicos Sin Fronteras que habla de 1.500 médicos y personal de la salud que han muerto en Gaza. Más de 250 periodistas también fueron asesinados.
La Organización Mundial de la Salud estima que hay un 20% de mujeres embarazadas desnutridas en Gaza. El director de la OMS, hace 14 días, hablaba de «hambruna masiva, que significa un hambre de una gran proporción de la población y una gran proporción de la población en Gaza está hambriente, no sé cómo llamarla si no es hambruna masiva. Y es provocada, está claro, por el bloqueo.
Philippe Lazzarini, jefe de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, coloca otro dato: En Gaza se encuentra hoy la mayor población pediátrica amputada del mundo. Se estima que arriba de 10 niños por día sufren la amputación de un miembro. Pero, además, producto del bloqueo, la inmensa mayoría de estas cirugías son cirugías sin anestesia. Sin anestesia.
La semana pasada, cinco instituciones de Israel —la Universidad de Tel Aviv, la Universidad Hebrea de Jerusalén, el Instituto Weizmann, el Instituto de Tecnología de Israel y la Universidad Abierta de Israel— enviaron una carta a Netanyahu. Dicen: «Como muchos israelíes, estamos horrorizados por las escenas de Gaza, incluyendo la muerte diaria de bebés por hambre y por enfermedades».
Otro fragmento de la carta dice: «Como pueblo víctima del terrible Holocausto de Europa, tenemos que prevenir causar daños crueles, indiscriminados u horrores a hombres, mujeres y niños inocentes».
En otra parte dicen: “Es un llamamiento claramente inmoral llevar a cabo actos que en opinión de juristas de Israel y de todo el mundo constituyen crímenes de guerra y de lesa humanidad”.
Alertan además sobre la “ciudad humanitaria” que se quiere hacer en Rafah es, que es en opinión de los cinco rectores, opinión que comparto, un campo de concentración.
Esta misma semana, informes publicados por dos prestigiosas organizaciones de derechos humanos de Israel, B’Tselem y Médicos por los Derechos Humanos–Israel (PHRI, por su sigla en inglés), afirmaron que lo que está cometiendo contra los palestinos en Gaza es un genocidio y que no se cometa ese genocidio “en nuestro nombre”.
Hay alertas de la OMS, de la Cruz Roja, dijera Zitarrosa: «Parece una novela canallesca escrita por un loco».
Vale todo ante el genocidio en Gaza, menos el silencio.
Presidenta, quisiera que estas palabras llegaran a la embajada de Israel, a la embajada de Palestina y a la Cancillería. Gracias”.























