Juan Castillo en el 105 aniversario del Partido Comunista del Uruguay (PCU), en el Parque de los Aliados. Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS

Castillo: Hacia un PCU que habilite la pública felicidad

Por Victoria Alfaro

EL POPULAR entrevistó como cierre de año y en vísperas del XXXIII Congreso del Partido Comunista de Uruguay (PCU), al secretario general del PCU y ministro de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Juan Castillo.

– Castillo cuáles son sus primeras impresiones de un balance de este año 2025 que ha sido además muy intenso para todos y en especial para Ud al frente del MTSS.

Es verdad que ha sido un año intenso para nosotros y de nosotras, con distintos niveles de responsabilidad, pero, con esa expectativa lógica que teníamos la inmensa mayoría de los uruguayos y de las uruguayas, en torno a cambiar el gobierno para terminar con lo que había sido el padecimiento de un gobierno que defendió a los “malla de oro”, y que, nuestro pueblo efectivamente hizo una correcta síntesis política y terminó apostando por un cambio. Un cambio de sentido hacia la izquierda votando al Frente Amplio y colocando a Yamandú Orsi como Presidente.

Para nosotros no se trata de una carga pesada, porque es parte de una demanda lógica de esa expectativa generada para que viniera un gobierno que combatiera la desigualdad que instaló y practicó el gobierno anterior y es ahí donde agolpan muchos desafíos. Como resolver el problema de esa injusticia social generada a partir del crecimiento de la extrema pobreza en niñas, niños y adolescentes que las políticas anteriores fueron generando, la demanda insatisfecha en materia de las necesidades básicas de la población, empezando por la calidad del empleo, con salarios dignos y decorosos que permita sostener una familia y no empleos con magros salarios que hizo aparecer el término de los “25.000 pesistas” sobre el final del año pasado en la campaña electoral.

Demandas insatisfechas desde el punto de vista de las cuestiones sociales, desde la alimentación básica, la salud pública, la educación pública, los planes de vivienda. Responder como sociedad y como Estado, frente a las urgencias de tener una vivienda digna y decorosa por parte de nuestros compatriotas, más de 60 o 70.000 personas que lo están reclamando en forma urgente.

La necesidad de discutir un Presupuesto Nacional que atienda todas estas demandas y que proyecte el país hacia delante estaban previstas y, ese presupuesto que ya iba a ser difícil para estirarlo y dar cobertura a todo lo que mencionábamos anteriormente, terminó siendo todavía más cuesta arriba a partir de encontrarnos con un déficit fiscal bastante superior al que se había anunciado en la campaña electoral. Nunca había pasado de admitir un 3.7 o un 3.8 de déficit fiscal y encontramos un 4,1% de déficit fiscal en nuestro país, y, además, con una cantidad de pagos que no se habían hecho, de compromisos contraídos, que no se habían asumido y que quedaron postergados para este período de gobierno.

Al presupuesto se suma la primera convocatoria de este periodo a la ronda de Consejo de Salarios, la 11° ronda de Consejo de Salarios, en donde casi 900.000 trabajadores y trabajadoras apuestan mucho a lo que puede resultar para mejorar los niveles salariales, lo que era también para los trabajadores públicos, los aumentos o ajustes salariales que se dieran en el marco del presupuesto nacional. La expectativa que tenían los jubilados y pensionistas para el compromiso empeñado en la palabra de un crecimiento de las jubilaciones y las pensiones mínimas, de una convocatoria al Diálogo Social para discutir los contenidos de la Seguridad Social, este tratando de revertir lo que generó la ley 20.130 aprobada en el Parlamento por la coalición del gobierno anterior.

Y aquí solamente mencionamos algunas de las principales demandas y desafíos y estaban todas presentes para este primer año de gestión del gobierno. 

Por eso, cuando estamos llegando al final del año, cuando tú empezabas preguntando cómo nos encuentras. Bueno, primero, por momentos desde el punto de vista físico, deseando que llegue este final de año de esta primera etapa. Luego, la satisfacción también de haber encontrado mucha comprensión de parte de la población, mucha acciones de movilización de parte de los trabajadores,  y, obviamente que también al mismo tiempo, la confrontación política con la coalición anterior, con el Partido Nacional, el Partido Colorado, con sectores de expresiones minoritarias que están en el Parlamento, en donde, al mismo tiempo de la confrontación política-ideológica, había que construir mayorías especiales para tener Presupuesto o tener algunas de las leyes que se fueron aprobando. Por lo tanto, tenemos un cierre de un año muy activo, tremendamente movilizador, donde parcialmente se fueron cubriendo las expectativas y donde se colocan nuevos desafíos y nuevos compromisos que habrá que renovar al cierre de este año.

-En vísperas del XXXIII Congreso del PCU que comienza este fin de semana. ¿Cómo ves parado al Partido en medio de toda esta lucha hacia adelante? 

Nosotros, las y los comunistas, estamos siendo convocados al mismo tiempo con varias tareas. El Congreso, que es un acto estatutario y el organismo máximo de dirección de nuestro partido, tiene la responsabilidad de constituirse cada determinado período de tiempo y estaba acordado que fuera sobre finales del 2025.

Por sí solo ya es un hecho muy removedor, para muchos será noticia que a partir de este fin de semana estemos dando el debate para llegar a las conclusiones sobre las discusiones de las Bases Programáticas de las tesis del PCU. Pero es un congreso que empezó hace 5 o 6 meses atrás, a partir de la elaboración de los documentos iniciales y el debate que se fue dando desde las bases mismas, desde las agrupaciones de nuestro Partido, pasando por todas las instancias orgánicas de las asambleas abiertas, las conferencias seccionales, las conferencias departamentales, hasta llegar a la plenaria del congreso.

Por lo tanto, estas jornadas de este fin de semana, será llegar a acordar las conclusiones de cómo nos apropiamos de todos esos aportes y el enriquecimiento que fue generando ese debate. Es una instancia propicia para ponernos al día en el análisis político del mundo, de la región y de nuestro propio país. Para hacer balance crítico y autocrítico sobre todos los temas donde tenemos diferencias con algunos compañeros o compañeras, todos los temas que tenemos acuerdos y consensos con compañeras y compañeras y lo que tiene que ver con el desafío de confrontar con la clase dominante, así como las reivindicaciones solidarias, con los pueblos del mundo y con las organizaciones sociales y, en nuestro país, lo que tiene que ver con el aporte y la contribución hacia el fortalecimiento de las herramientas unitarias que hemos construido a lo largo de nuestra vida, de la vida de nuestro pueblo, como es la unidad de la clase obrera y trabajadora en una sola central sindical, la unidad del Frente Amplio, la unidad de organizaciones sociales tan importantes para nosotros como la unidad estudiantil, la unidad de jubilados y pensionistas, la unidad de los cooperativistas, los movimientos feministas y la unidad en defensa de todos los intereses puntuales de los distintos sectores de nuestra sociedad. 

O sea, ese es un primer escalón en torno a lo que pasa allí, pero también, obviamente, tenemos que debatir desde ese punto de vista, el cuidado de nuestra propia herramienta, el propio partido político: el PCU y nuestras responsabilidades y desafíos. Lo que (Rodney) Arismendi marcaba, y lo hemos repetido varias veces en nuestras argumentaciones: el tema cardinal de la revolución uruguaya es el tamaño y la incidencia del Partido en nuestra sociedad.

Eso nos desafía, no solamente por la consigna central de este congreso que hace homenaje al 70 aniversario del XVI Congreso del año 1955, sino, porque nos pone a la altura de ese desafío. Han ocurrido muchas cosas en un mundo que ha cambiado en 70 años, nuestro país ha cambiado, nuestra sociedad también y por eso nos merecemos un debate mucho más profundo de las bases materiales, de las necesidades, de los instrumentos y las herramientas para poder generar las condiciones de la construcción de socialismo en nuestro país, la que hemos denominado y reivindicado cómo avanzar en democracia y profundizar la democracia.

Hay necesidad de hacer un análisis de la realidad concreta, tener ese espíritu crítico y autocrítico, trabajar para la inserción de masas y fortalecer todas esas herramientas donde nuestros cuadros militantes, nuestra masa militante, participa activamente y elabora propuestas para ir resolviendo esas contradicciones, todas las contradicciones, las que nosotros muchas veces combatimos y detectamos en los demás y las nuestras, donde tenemos que tener una mirada muy profunda, una discusión muy franca y abierta en torno a los errores que hemos cometido empezando por quien habla.

– En ese camino, ¿entra también en la discusión el Plan Estratégico que se propuso el Comité Central?

Ese es uno de los desafíos que el Comité Central saliente, que culmina su periodo de dirección en esta etapa, se ha fijado en proponer. Necesitamos un plan estratégico, un plan que, efectivamente, siendo conscientes que no vamos a poder abordar y resolver en profundidad con el análisis riguroso que esto requiere, es necesario colocar un Plan Estratégico, donde renovemos nuestros compromisos, tracemos plan y control a los efectos de poner el Partido a la altura de las circunstancias y no estar lamentando y quedando en las discusiones internas o alguna situación coyuntural que se va dando. Hace falta un mayor grado de organización y preparación en cada ámbito. Por eso es necesario un plan que tire de todos los frentes del partido, un plan sobre cómo nos formamos, cómo discutimos y nos educamos ideológicamente, esa actualización ideológica permanente reafirmando nuestros principios marxistas-leninistas, nuestra concepción revolucionaria, nuestro objetivo de la construcción del socialismo. Esto hace que prioricemos la estructura organizativa que necesitamos, el sistema de direcciones a nivel nacional, los recursos económicos necesarios para que esto se pueda llevar adelante.

Que podamos efectivamente participar en todos los ámbitos y llevar de la mejor manera la propaganda en todas sus formas de expresión con la línea política del partido. Los instrumentos de comunicación como EL POPULAR, sea con el semanario o la radio, las redes sociales, las diversas formas que están presentes estos canales de comunicación en nuestra cultura, en la expresión que hacemos, en el diálogo permanente que mantenemos desde los muros de nuestras ciudades con la población. Bueno, esa estructura de unidad política, de atención a los acontecimientos internacionales, etc, es parte del desafío que tenemos por delante.

– Y, hablando de desafíos, hay dos hechos puntuales para el 2026 que van a llevar mucho trabajo y militancia. Uno es el tema del Diálogo Social y el otro es la propuesta del PIC-CNT del 1% al 1% más rico ¿Cuál es su evaluación al respecto?

Enormes, enormes desafíos… colocados desde el movimiento popular, demandados además por el conjunto de la ciudadanía. Ese que hacíamos referencia antes como el necesario diálogo sobre la Seguridad Social que comenzará al principio del año que viene a aterrizar con las conclusiones. Será una etapa fecunda también del debate interno en el gobierno y con los actores sociales y políticos. Y así poder colocar propuestas o iniciativas que vayan revirtiendo los aspectos más negativos en materia de la protección social y que otorguen más derechos a los jubilados, a los pensionistas y también en las condiciones laborales y la salud de nuestro pueblo.

Una segunda parte es que, lo decía en la primera parte de esta entrevista, está en torno a la necesidad de recursos económicos que tenemos y, en vez de lamentarnos y llorar por lo que hizo el gobierno anterior, lo que hicimos fue buscar iniciativas, colocar una propuesta para el debate, una iniciativa concreta. 

Este fue uno de los elementos más dinamizadores del debate y la discusión del segundo semestre de este año y seguramente estará presente durante todo el año 2026 y, tiene que ver, en cómo logramos hacer comprender, entender y poner luego en práctica, una iniciativa concreta, de manera tal que los más ricos, los que al menos superen el millón de dólares en su riqueza, puedan estar aportando como mínimo una sobretasa para los sectores que más están demandando. Y hoy, estos sectores que más demandan una atención y prestación de servicios por parte del Estado son los niños, las niñas y los adolescentes que están en la pobreza.

Es una propuesta que vamos a seguir impulsando, creemos en ese instrumento, no para atarnos a esquemas, porque, si efectivamente aparece alguna iniciativa distinta de similares características, que mejore la presencia de recursos económicos para atender a la población más expuesta a nuestro país, bienvenida sea.

No se trata de un capricho, sentido vergonzante deberían tener los que generan tanta riqueza en nuestro país, pero que no son capaces de atender a quienes más lo están necesitando y que son del propio país donde se produce esa riqueza.

– ¿Un mensaje final para los militantes?

Un gran abrazo, salud para todos. ¡Feliz Congreso! y estoy absolutamente convencido que la mejor cosa que nos ha ocurrido en la vida es ser un afiliado del Partido Comunista.

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