Por Paola Beltrán
La misión de Estado a China regresó al país. El PIT–CNT fue parte de la comitiva a través de su presidente Marcelo Abdala y el director del Instituto Cuesta Duarte, Milton Castellano.
EL POPULAR entrevistó a Marcelo Abdala quién compartió su balance político, los avances en el vínculo con la central de trabajadores chinos y cómo esta instancia muestra las posibilidades del desarrollo tecnológico en el marco de un proyecto que pone a las personas en el centro.
-¿Cuál es tu balance político de este viaje a China?
Lo primero que hay que destacar es que en este caso se trató de una misión de Estado en donde fue una nutrida delegación del gobierno, distintos ministerios y secretarías encabezada por el presidente Yamandú Orsi, también una muy nutrida delegación empresarial, donde estuvieron las autoridades de las cámaras empresariales del país y empresarios individuales que acompañaron la delegación, inclusive en la pretensión de concretar acuerdos comerciales, negocios, etc y es en ese cuadro que el gobierno invitó a participar al PIT-CNT, que fue representado por dos compañeros, Milton Castellano, Director del Instituto Cuesta Duarte y quien habla.
La primera cuestión que hay que destacar es que cuando nosotros participamos en actividades internacionales no vamos de paseo, vamos a una tarea y en este caso la función de la delegación obrera era contribuir a dejar bien parado al país y además dejar bien parada a la clase obrera organizada.
En ese contexto participamos activamente en todas las actividades a las que fuimos invitados; una parte importante de las actividades fue tener algún rudimento de conocimiento de la cultura milenaria del pueblo de la República Popular China, otra parte también bien importante, fue conocer alguno de los indicadores de la enorme densidad tecnológica que tiene la formación económico social china, de hecho conocimos el puerto de aguas profundas más importante del mundo que se opera de manera absolutamente automatizada y estuvimos conociendo las instalaciones del centro de innovación y desarrollo de la empresa Huawei.
Un tercer aspecto, que esto sí nos compete estrictamente a nosotros como PIT-CNT, es que tuvimos la alegría de tener una muy buena reunión con la Federación Nacional de Sindicatos de China, en donde a su vez llegamos a acuerdos bien importantes.
Por tanto, creo que fue muy relevante desde un punto de vista político la misión de Estado que acometió el país. Que se da en un marco en el que en América Latina venimos enfrentando un cambio de época, desde una perspectiva estructural, con el fenómeno de la decadencia económica del imperialismo norteamericano frente al ascenso de la República Popular China y otros países de los BRIC, es decir, una enorme transición histórica desde un mundo prácticamente capitaneado por la principal economía capitalista del planeta, hacia un mundo donde haya distintos polos de desarrollo, en una situación sumamente compleja, pero más equilibrada.
Sabemos que, en la formación social capitalista, cuando suceden procesos de este tipo, aumenta la peligrosidad del imperialismo norteamericano, la tendencia al guerrerismo, por esa razón creo que la misión, por razones económicas, políticas, ideológicas, culturales, fue una misión muy importante.
-El PIT-CNT plantea la necesidad de una estrategia nacional de desarrollo, se está discutiendo el impacto de la automatización en la organización del trabajo, en China están en una situación completamente diferente, por ejemplo, el impacto de la tecnología en la organización del trabajo es algo que viste in situ ¿tuviste la posibilidad de entender cómo impacta en los trabajadores?
Lo que sucede es que se nota la centralidad de la presencia del Estado en toda la formación económico social china, porque en definitiva no es posible construir una sociedad humanamente más libre, justa, democrática sobre la base de pensar que es posible frenar el desarrollo de las fuerzas productivas. Por el contrario, el problema es en qué relaciones sociales se despliega el desarrollo de las fuerzas productivas humanas y que estos sectores, que en la República Popular China que está en la vanguardia del desarrollo tecnológico mundial, generan componentes de altísima productividad.
Lo que pasa es que el capital de las empresas, de las formaciones económicas trasnacionales que están presentes, lo que puede decirse «el mercado», coexiste con una importante presencia estatal que toma la jefatura de la construcción del modelo de desarrollo chino a través del planeamiento estratégico, los “Planes Quinquenales” en el caso de ellos, con una sensibilidad en la cual se despliegan políticas sumamente profundas de negociación con el capital, pero además de no dejar atrás a nadie.
Es decir, el desarrollo tecnológico tiene una base que es el desarrollo educativo, tu notás ciudades donde la gente está contenta, tranquila, la policía no usa armas y yo creo, me da la impresión, obviamente que en cuatro días que estuvimos allí y con una agenda absolutamente intensa no se puede hacer un estudio científico de la realidad productiva y social china, pero te das cuenta, por ejemplo, que las ciudades están lindas, limpias, que cuidan mucho la vegetación, entonces, a mí me parece que cuando este desarrollo tecnológico cambia la composición orgánica del capital que utilizan y sustituyen mano de obra, ellos apelan mucho al trabajo «socialmente útil». Ves a muchos trabajadores que están en la calle que están limpiando la vereda, apuntalando los árboles para que no se tuerzan, macetas en muros de las autopistas, entonces, al parecer, desde el punto de vista del planeamiento estratégico, el desarrollo tecnológico, en este caso, no es excluyente.
-¿Cómo se trabajarán los insumos que recogieron en esta visita en el PIT–CNT?
En el día de ayer (martes) brindamos un informe al Secretariado, vamos a hacer lo mismo en la Mesa Representativa Nacional Ampliada del 25 (de febrero) pero lo más importante es que llegamos a un acuerdo estratégico con la Federación Nacional de Sindicatos de China que tiene 400 millones de afiliados y que vamos a construir un memorándum de entendimiento en donde, por ejemplo, como decíamos de la importancia para nosotros de construir en Uruguay o en América Latina, una estrategia de desarrollo con centro en el ser humano, basada en la diversificación de la matriz productiva, en una economía política amigable con el medio ambiente.
Para nosotros es un insumo muy importante conocer cómo es que ellos han desarrollado el planeamiento estratégico de su desarrollo. Hay que saber que un período muy breve de la historia, en un instante de la historia, lograron sacar de la pobreza a 800 millones de chinos. ¿Qué quiero decir? En este acuerdo con la central sindical china, seguramente nos vamos a nutrir con más elementos de la experiencia que ellos vienen desarrollando, particularmente del papel del Estado en el planeamiento estratégico, cosa que nosotros le planteamos al gobierno (uruguayo). Es decir, sería interesante que la preocupación no sea solamente del movimiento obrero, en ese tema, sino que el propio gobierno tenga elementos de preocupación en ese sentido.
Además, los convidamos a ellos a que vengan en oportunidad del 60 aniversario de la unidad sindical, porque este año se cumplen 60 años del Congreso de unificación que creó la CNT y a su vez ellos invitaron a una delegación del PIT-CNT para estar con ellos en algún momento del segundo semestre del año.
Por tanto, desde la perspectiva de la relación del movimiento sindical, del PIT-CNT en particular, con la central china, trajimos una agenda de trabajo muy interesante y que es muy positivo que se concrete.
-Muy pertinente entonces la participación del PIT-CNT en esta instancia y en este momento que describías antes de la tensión y cambio del mundo…
Creo que fue muy importante. En primer lugar, el país mostró su solidez desde el punto de vista institucional, porque si va el gobierno, van una cantidad enorme de empresarios, más de cien, claro, nosotros tenemos una central única, no vamos a participar como las Cámaras (empresariales) porque si invito al PIT-CNT está todo el movimiento obrero con sus sindicatos representados, tuvimos una participación que, si bien fue muy inferior desde el punto de vista de la cantidad, en calidad fue una participación importante.
Fijate que nosotros cuando hablamos con la central sindical china nos recibió directamente el presidente de la central, cosa que en otras oportunidades no había sucedido. Creo que recogiendo la tradición que ya habían aplicado Tabaré Vázquez, también Mujica en algunos casos cuando hubo misiones así tripartitas, fue una tarea importante.





















