Luego de acudir al mecanismo de “muerte cruzada”, que permitió la disolución de l Parlamento, el presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, puso en acción el poder político que concentra al disolver elámbiro legislativo.
El primer ejemplo de ello, consigna el diario Tiempo Argentino, fue la presentación el pasado jueves de un decreto de reforma tributaria.
La inciativa presidencial, afirma el medio de prensa, “extiende beneficios impositivos a sectores” y se conoce que la misma será seguida de “una reforma laboral”, que ya ha despertado las alarmas de las centrales sindicales.
Ambos proyectos, recuerda el medio de prensa,”no habían pasado el filtro legislativo”, debido al “corte conservador” de los mismos.
La reforma tributaria fue pressentada, “el mismo día en que la Corte Constitucional avaló su decisión de invocar el artículo 148 de la Carta Magna para disolver el Congreso y convocar a elecciones, no solo legislativas sino también presidenciales para completar el mandato restante hasta 2025”. subraya Tiempo Argentino.
Aunque la medida de Lasso de disolver el Congreso fue rechazada por varios sectores políticos que introdujeron reclamos de inconstitucionalidad, las mismas “no prosperaron, ante la Corte”.
Al acudir al mecanismo de la «muerte cruzada», “el exbanquero evitó la destitución, pero también se condenó al ostracismo político”, enfatiza el medio de prensa que agrega que “la imagen negativa” de Lasso “entre la población no le augura un resultado siquiera digno”.
Esa negatividad de imagen, se prevé alcance a la bancada que se presente en las nuevas elecciones por parte del bloque (CREO) de su partido.
Dicho bloque, se explica, se ha ido “fragmentando”, contando actualmente con “apenas (…) 12 diputados”, estimándose que en caso de lograr “nuevas bancas”, el bloque no rebasaría su número actual.
Esta negatividad en la legitmación de Lasso no solo explica el anuncio realizado al diario estadounidense The Washington Post,, donde informó que no pensaba postularse a las elecciones, sino que permite comprender el uso acelerado de los decretos con los que irá gobernando hasta el final de su mandato.





















