La Secretaría de Relaciones Internacionales de la Central General del Trabajo de España (CGT), denunció mediante un comunicado que “Zelenski destroza los derechos laborales de la clase trabajadora ucraniana”.
La comunicación recuerda que el pasado 19 de julio de 2022, el parlamento ucraniano aprobó sendas leyes que fueron rechazadas por los trabajadores ucranianos quienes solicitaron el máximo apoyo internacional para paliar los efectos del empobrecimiento que vive el país, así como la revisión de ambas normativas que atacan de forma directa a la clase trabajadora.
De acuerdo a la CGT, las nuevas leyes aprobadas quedan fuera de los convenios de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) y producen severas afectaciones a los trabajadores ucranianos.
Curiosamente, señala la CGT, las nuevas leyes no cumplen con las normas mínimas de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea; a pesar de que “supuestamente uno de los motivos del conflicto que se vive es la incorporación de Ucrania a Europa”.
El proyecto de ley aprobado, se añade, “deja fuera del amparo del Código Laboral de Ucrania a todas las empresas con menos de 250 empleados, que representan más del 80% de las empresas del país”
Del mismo modo se niegan los ”derechos laborales y sindicales a más del 90% de las personas trabajadoras”.
Se trata, añade la CGT de leyes que “discriminan y reducen a los empleados de estas empresas el derecho a negociar convenios colectivos, dejando a la patronal la puerta abierta para fraccionar las grandes empresas y así negarles los derechos laborales a todas las personas trabajadoras del país”.
Dentro de las cuestiones más negativas de la nueva normativa se incluye la eliminación de la jornada laboral de 8 horas en la industria, una medida que se considera “refleja una circulación libre e impune del capital y las grandes fortunas”.
En ese mismo sentido se denuncia que se “priva a los sindicatos ucranianos de denunciar y amparar el despido de trabajadores y delegados sindicales, dejando en una situación de desamparo a la población trabajadora y a los delegados sindicales que velan por los derechos de estos trabajadores”.
Para la CGT, ello muestra de forma clara como el gobierno se ampara en la guerra “para denigrar a las personas trabajadoras” y demandan al “gobierno del Estado Español y a la Unión Europea que demuestre públicamente y de forma contundente la exigencia de la derogación de un proyecto que delimita una la libertad de todas”.






















