El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, durante la presentación. Foto: Presidencia de la República.

MTSS: La reducción de la jornada laboral y la salud

Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) impulsa un debate tripartito sobre la reducción de la jornada laboral, el bienestar y la productividad.

En el Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) organizó una jornada de reflexión sobre los efectos de la reducción de la jornada laboral en la seguridad y la salud ocupacional. El ministro Juan Castillo señaló que la intención es profundizar este debate entre el Estado, empresarios y trabajadores, sin afectar la productividad.

Ejes de gestión

Castillo sostuvo que la seguridad y la salud son ejes esenciales para la actual gestión. Recordó que una de las primeras resoluciones adoptadas fue el lanzamiento del Compromiso por la Seguridad, la Salud y la Vida, una campaña basada en la sensibilización, el diálogo tripartito y la fiscalización en todo el territorio para reducir los niveles de siniestralidad laboral. 

«Nuestra prioridad absoluta debe ser la protección de la vida y la integridad física de cada trabajador en todos los rincones del país», enfatizó, y subrayó que la seguridad en el entorno de trabajo no es negociable.  

Además, resaltó que es urgente avanzar y «no bajar la guardia» respecto al cuidado de las condiciones laborales de los trabajadores e indicó que el Gobierno ha instalado formalmente, en el Consejo Superior Tripartito, una invitación a todos los actores para debatir sobre la reducción de la carga horaria laboral.

En ese sentido, afirmó que el objetivo es analizar cómo mejorarían las condiciones de vida si se dispusiera de más tiempo personal para el esparcimiento, el descanso y el cuidado de la familia y el entorno. El desafío actual es determinar si este cambio es viable sin afectar la productividad y la competitividad, precisó. 

Por último, indicó que, si bien el Gobierno no tiene una respuesta definitiva, la intención es profundizar el debate que ya está instalado a nivel internacional. La prioridad debe ser valorar la vida por sobre todas las cosas y explorar cómo un mayor tiempo de descanso impactaría en la sociedad, concluyó.

Reclamo histórico

Por su parte, el inspector general del Trabajo y la Seguridad Social, Luis Puig, recordó que el Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo se originó a partir de un reclamo histórico del sindicalismo internacional para generar cambios en la organización laboral y evitar tragedias. 

En cuanto a la realidad de los siniestros laborales en Uruguay, informó que dentro de dos semanas se presentará un estudio sobre la evolución de los accidentes entre 2014 y 2025. 

Adelantó que hubo una reducción sustancial en los siniestros mortales: mientras que en el primer trimestre de 2025 se registraron 13 fallecimientos, en el mismo período de este año la cifra descendió a 6, lo cual atribuyó a la puesta en marcha del Compromiso por la Seguridad, la Salud y la Vida.

A pesar de esta tendencia favorable, el jerarca sostuvo que el Gobierno no está conforme, y calificó como «inaceptable» que mueran personas por cumplir con su contrato de trabajo. Por tal motivo, indicó que se seguirá insistiendo en la fiscalización y el trabajo tripartito en todo el país.

Para consolidar los avances, este año se efectuarán dos campañas. La primera se centrará en la sensibilización sobre accidentes laborales, mientras que la segunda abordará la situación de los trabajadores migrantes, un colectivo cuyos derechos son vulnerados con frecuencia, aseguró.

Múltiples dimensiones

Por su parte, la subinspectora general de Trabajo, Andrea Bouret, señaló que esta línea de trabajo se enmarca en la Política Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, establecida por el Decreto 246/024, y destacó que la reducción del tiempo laboral puede constituir una herramienta relevante para la prevención de accidentes y enfermedades profesionales. En su intervención, remarcó la necesidad de abordar esta temática desde múltiples dimensiones, incluyendo la salud física y mental, la organización del trabajo, la fiscalización y la perspectiva de género.

Bouret también advirtió sobre la heterogeneidad del mercado laboral uruguayo, donde conviven sectores altamente regulados con otros que presentan condiciones más exigentes o precarias, como algunas actividades rurales, el transporte o las nuevas formas de empleo en plataformas digitales. En ese marco, anunció el desarrollo de una mesa de trabajo conjunta con la academia para la elaboración de guías de evaluación de riesgos psicosociales.

Experiencia y análisis

El subsecretario de Trabajo y Seguridad Social, Hugo Barreto Ghione, destacó el carácter integral del enfoque promovido por el Ministerio y subrayó la importancia de articular el conocimiento académico con la experiencia de los actores del mundo del trabajo. En ese sentido, afirmó que “para transformar hay que conocer”, en referencia al proceso de generación de evidencia y diálogo que impulsa la cartera, y señaló que el análisis del tiempo de trabajo debe considerar su incidencia como factor de riesgo, tanto en su duración como en su configuración.

Asimismo, indicó que esta iniciativa se enmarca en un proceso más amplio de discusión en el Consejo Superior Tripartito, donde se analizan posibles caminos para actualizar la regulación del tiempo de trabajo en un contexto marcado por transformaciones tecnológicas, productivas y sociales.

La actividad continuó con una mesa académica que aportó evidencia, enfoques interdisciplinarios y nuevas dimensiones al debate, en diálogo con las políticas públicas impulsadas por la cartera. Las exposiciones coincidieron en que la discusión sobre la jornada laboral no puede limitarse a una dimensión normativa o económica, sino que involucra directamente la salud, la calidad de vida y la organización social del trabajo.

La doctora Graciela Giuzio planteó una mirada histórica y jurídica del vínculo entre tiempo de trabajo y salud, recordando que los primeros convenios internacionales ya establecían límites a la jornada con ese objetivo. En ese sentido, señaló que la reducción del tiempo de trabajo ha estado tradicionalmente asociada a la protección de la salud y, más recientemente, a la conciliación entre vida laboral y familiar, advirtiendo además sobre la importancia de incorporar una perspectiva de género en este debate.

Riesgo psicosocial

Por su parte, Eugenia Fernández centró su intervención en los riesgos psicosociales, destacando que las largas jornadas, la inseguridad laboral y la hiperconectividad configuran hoy uno de los principales desafíos para la salud de las personas trabajadoras. En ese marco, advirtió que “sin una desconexión real, no hay salud posible”, al tiempo que planteó la necesidad de avanzar en el derecho a la desconexión.

Desde el campo de la salud ocupacional, la doctora Nurit Stolovas aportó evidencia científica internacional que vincula las jornadas extensas —en particular aquellas que superan las 55 horas semanales— con un aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, subrayando el impacto directo del tiempo de trabajo en la salud.

En tanto, la profesora Silvia Franco abordó el tema desde la psicología del trabajo, señalando que la relación entre horas trabajadas y productividad no es lineal. Indicó que jornadas extensas pueden derivar en fatiga, errores y menor rendimiento, mientras que experiencias de reducción horaria han mostrado efectos positivos, como la disminución del ausentismo.

Tecnología y organización

A su turno, la magíster Mariana Mendy planteó que la reducción de la jornada debe analizarse como parte de un sistema más amplio que incluye la organización del trabajo, las relaciones laborales y las transformaciones tecnológicas. En ese sentido, sostuvo que no se trata únicamente de regular el tiempo, sino de intervenir sobre el proceso productivo y considerar cómo se distribuyen los incrementos de productividad en la sociedad.

Durante la actividad, además, se dio lectura a una declaración del Consejo Nacional de Salud y Seguridad en el Trabajo (CONASSAT), en la que el Gobierno, las cámaras empresariales y el PIT-CNT reafirmaron su compromiso con la construcción de una cultura de prevención en la que la vida y la salud sean prioridad, destacando que la seguridad y la salud en el trabajo son derechos fundamentales.

En el cierre, Barreto Ghione retomó los principales aportes del panel y señaló que las exposiciones “aclaran, pero también complejizan” el debate, subrayando la importancia de incorporar dimensiones como el género, la hiperconectividad, la evidencia científica y la heterogeneidad productiva en la discusión.

La jornada dejó planteado un escenario de trabajo que continuará desarrollándose en los ámbitos de negociación y análisis técnico, con el aporte de la academia y los actores sociales, en torno a uno de los debates centrales del mundo laboral contemporáneo.

Con información de Presidencia de la República y el MTSS.

Compartí este artículo
Temas