Andrade: “Ganar las elecciones y que el pueblo gobierne”

En la Gira Nacional de la 1001, Andrade recorrió Rivera y Tacuarembó.

En el marco de la Gira Nacional de la 1001, el senador Oscar Andrade estuvo en los departamentos de Rivera y Tacuarembó.

En Rivera desarrolló actividades en Vichadero y en la capital departamental. Fue entrevistado por medios departamentales, participó de un diálogo con vecinas y vecinos en Vichadero y de la inauguración de un local del PCU en Rivera, donde fue el orador central del acto.

En Tacuarembó visitó Paso de los Toros donde desarrolló una conferencia de prensa y luego fue entrevistado por varios medios en la capital departamental y fue el orador central de un nutrido acto de lanzamiento de las listas 1001 y 2001.

EL POPULAR publica una síntesis del discurso de Andrade en Rivera.

Miles y miles…

Este año que es de elecciones tenemos un enorme riesgo, lo electoral, que a todos nos genera ansiedad porque pasado mañana son las elecciones internas y dentro de pocas semanas van a ser las elecciones nacionales de octubre que son las más importantes, las que efectivamente marcan si logramos conquistar con el pueblo organizado y luchando el gobierno, nos impida reflexionar. 

Creo que es bueno que, por un momento, recordemos que pasó el último domingo de octubre del 2004. Quizás lo primero que se nos venga a la mente es el ¡Festejen uruguayos! en el balcón.

La alegría que teníamos contenida desde hace muchos años, nunca más nos pasó eso: ganar de una las elecciones. Si vamos un poco más allá y no nos quedamos con la anécdota solamente, seguramente todos nos emocionamos esa noche, nos abrazamos miles de veces entre todos, recordamos a los compañeros que no estaban ese día y que merecían estar en ese festejo.

Hoy estamos impulsando a una candidata a la presidencia para que también celebremos que, por primera vez, Uruguay tenga una mujer presidenta, la compañera electa presidenta de México decía. «no llegué yo, llegamos todas» Y fue con la mayor votación en la historia de un presidente en México.

Ese día, en octubre del 2004 se sintetizaron por lo menos 150 años de lucha, si uno escarba estaban ahí las primeras luchas obreras, las primeras formas de organización sindicales donde caían los inmigrantes, que venían correteados de las revueltas en Europa, otros desde Argentina. La larguísima historia de lucha contra la injusticia, organizar a los reprimidos para luchar en una cooperativa, en un merendero, contra la carestía. Por una Universidad de cara al pueblo. La solidaridad con la República Española, y haber logrado los partidos de izquierda representación parlamentaria por primera vez con Frugoni, después los primeros obreros que llegaron al Parlamento. La lucha de las mujeres, en el mismo año de la dictadura de Terra, en enero estaba Julia Arévalo organizando a la gente cuando asesinan a Julia Scorino. Arévalo era sindicalista, del interior de la República, en 1942 fue diputada y en 1946 senadora. Es parte de esa historia larga y profunda, la primera vez que las mujeres pudieron votar en toda América Latina fue en un plebiscito en Cerro Chato. Hay que ver los titulares de la prensa de la época: “Una vergüenza, algunas atrevidas votaron sin consultar a sus maridos”.

Somos hijos de esa historia y de esas luchas, todo eso se acumuló el último domingo de octubre del 2004, las misiones socio-pedagógicas, con Julio Castro a la cabeza, en el interior profundo, atendiendo a los gurises que estaban tirados. Al principio fueron muy bienvenidos por las intendencias hasta que empezaron a denunciar las causas de la malnutrición infantil y ahí los corrían por revoltosos y comunistas.

Qué ética, porque en las licencias hacían esas salidas a educar, que importante es conocer las historias de nuestras luchas. Los consejos de salarios, la unidad de los trabajadores y los estudiantes del 58, el mismo año que muere Virginia Brindis de Salas, otro ejemplo para las luchas en nuestro país. Fue la primera mujer afro en publicar un libro en América Latina y acá no tenemos idea de ella porque forma parte de la historia que no quieren que sepamos. Esta parte de la historia merece ser recordada, sin eso no habría ni la unidad de los trabajadores en la CNT, ni Frente Amplio.

Es bueno recordar la primera campaña electoral del FA, porque a veces hay compañeros que se achican por esta campaña, algunos que no marcan ni cero en las encuestas tienen los carteles más lujosos en todos lados, un despliegue económico brutal, de cada 100 segundos en televisión 93 segundos son para la derecha y 7 para el FA. Nuestras campañas siempre fueron a voluntad y conciencia.

En el 71 nos quisieron matar a Seregni de una puñalada, mataron a compañeros, había comandos y escuadrones de la muerte organizados y le pidieron a la dictadura de Brasil que invadiera Uruguay si ganaba el FA. O sea, estamos curtidos en campañas duras y las campañas eran todavía peores, te decían que nos íbamos a llevar a los niños a Rusia.

Luego la Huelga General contra la dictadura, el haber logrado llevar a la práctica una consigna difícil, no darle un minuto de tregua a la dictadura, formar sindicatos clandestinos, los caceroleos, el plebiscito del 80, el 1 de mayo del 83, el Río de Libertad, todo eso ganó el último domingo de octubre del 2004.

No podemos ni debemos olvidar nada. El pueblo uruguayo conquistó el gobierno y para eso armó una fuerza política que es el FA. No se porque hablamos muchas veces del FA como algo ajeno y en el aire y de la conquista del gobierno como algo metafísico. Ahí estuvo todo, la lucha contra la impunidad y el Voto Verde, la defensa de las empresas públicas en el 92 cuando se vendía todo a cara de perro en América Latina y ahí el pueblo uruguayo defendió a las empresas públicas de porfiado.

150 años de luchas populares

Todo eso ganó el último domingo de octubre, los «miles y miles de compañeros alma», dijera Zitarrosa. Esos que ponían el último pesito que tenían para hacer las tortas fritas, para hacer finanzas para el Comité, para organizarse en la barriada en el territorio, todo eso fue la conquista de ese día y por eso nos abrazamos.

Arranco acá porque creo que un profundo error político de los militantes fue olvidarnos un poco de eso, y después opinar del gobierno, de sus aciertos como aciertos del gobernante y a sus problemas como problemas del gobernante. Y en sus dificultades como dificultades del gobernante, y nos empezamos a salir y a reflexionar sobre lo que estaba pasando no como esa acumulación de lucha y esto es clave. Son esos 150 años de lucha los que permitieron fundar en Uruguay un Hospital de Ojos para que más de 100.000 uruguayos, que estaban condenados a quedar ciegos, pudieran ver y esa es nuestra conquista no es de otros. Son esos 150 años de lucha los que reinstalaron los derechos de los trabajadores y las libertades sindicales, que 150.000 uruguayos se pudieran jubilar.

Las mejoras de las condiciones del país no son mérito de los gobernantes, sino que son del pueblo que luchó. No nos olvidamos de eso, porque cuando te olvidas de eso perdés pie y dejas un espacio central que es la conciencia política de la lucha por los cambios.

Quiere decir que todo fue perfecto, no, no fueron perfectos ni tampoco lo va a ser el gobierno que viene, porque no hay cambios perfectos, pero fueron nuestros procesos de lucha y transformación construyendo derechos con contradicciones, tensiones y dificultades. La primera enseñanza que nos dejó, la más importante de todas, es que luchar vale la pena y si perdés esa batalla, que es cultural,  perdés todas las demás, porque andás como resignado, te quedás quieto, hay injusticias pero ya son parte del paisaje. Podés ver al botija a pata buscando en un tacho para comer y ya no se te mueve nada.

Y el ajuste sucedió…

Ahora hubo cuatro años de gobierno con crecimiento económico y más gurises pobres, por eso nos dolió tanto perder las elecciones porque sabíamos que venía este ajuste. Sabíamos que iba a venir un gobierno con esta tónica, la reforma jubilatoria que hicieron no solamente nos mintieron en la campaña de que no iban a cambiar las reglas de juego, sino que dejaron a un montón de gente a pata. Saben que más de la mitad de la gente en Uruguay no llega trabajando a los 65 años y los salarios no son salarios suizos que te permiten ahorrar para estar tres o cuatro años descansando, esperando a cumplir los 65 años. No, un montón de gente va a pasar mal. No te dan laburo, el mercado laboral es hostil con los más veteranos. Ya saben con la reforma que hicieron que van a haber 150.000 personas que van a quedar rotas, porque no van a llegar, pero, para que los números den, bajaron a casi la mitad las prestaciones por discapacidad. Entonces, lo comparás con los cambios en Seguridad Social que hizo el FA y se cae de maduro, cada año de gobierno del FA aumentó el presupuesto en políticas sociales, en jubilaciones, en educación, en salud. Ahora recortaron los salarios, la educación y aumentó la pobreza.

Otra cosa que hacen es pegarles a las empresas públicas, de una forma más sofisticada que antes, pero les pegan constantemente y quiénes pierden: nosotros.

Un gobierno que aparte de corrupto trajo consigo un fuerte deterioro democrático. Hace unos días apalearon a unos trabajadores de la pesca que hace seis meses están sin la changa por un lockout patronal. Los trabajadores no estaban pegándole a nadie solo estaban manifestándose frente al Ministerio (de Trabajo). Pero, este gobierno donde todos los días tenes un homicidio y se le escapan los narcos va y le pega a los trabajadores. Después dijo que no sabía que era un narco, después me descubren, después rompen documentos, después que rompen documentos es mi jefe de campaña, todo eso está pasando. Que tenés un abusador y salís a defender al abusador, que armás con la policía una tramoya para ir a perseguir a las víctimas para que te bajen las denuncias, que presionás al Fiscal, todo eso pasó. Que tu jefe de seguridad presidencial está para el curro de los pasaportes, coimas, todo eso pasó, en este período. Que las viviendas… tanto que no lo pueden tapar. Y hay uno y salta otro, y hay uno y salta otro.

Ahora vimos que hay otro comisario que le tapó la computadora a este Taroco para evitar otros chanchullos, y esta semana que la jefa de campaña de Ojeda trabaja en la Corte y falsificaba firmas para armarle las listas. ¡No! Si esto llegaba a pasar en un gobierno del FA… ¡imaginate! ¡Estuvimos tres años pidiendo perdón por un colchón, tres años! 

Y este es un gobierno que amparó en los fueros a un Senador que estaba indagado por la Justicia por ocultar información sobre crímenes de lesa humanidad, eso en el período democrático y ataca a Fiscalía y recorta derechos laborales.

Los gobiernos de derecha se preocupan a cara de perro para que le vaya bien a los poderosos y sus amigos, porque además es todo turbio. Un día te saco una medida con el tabaco y ves que la Montepaz le financió la campaña, justo la empresa a la que regalas el puerto por 60 años te financiaba la campaña, hay una relación ahí entre el poder económico y la política que no hace falta ser un investigador privado y ver que cuando tomás decisiones siempre son para ese lado y no para este lado.

Dos proyectos de país

Ese es el desafío que tenemos estos meses, de aclarar, que la política no es si es Carolina, Yamandú o si es Delgado, no, es si para los pobres y los trabajadores la cosa, si sus intereses van a estar representados o van a a estar representados los intereses de los poderosos, es esa la discusión de fondo que tenemos que dar. Si vamos a superar la desigualdad o si se van a profundizar las desigualdades.

Vemos de vuelta que a esta altura decir entonces lo que hay que hacer es ganar las elecciones y listo, eso es un error, pensar que solo tenemos que ganar las elecciones. Somos, de alguna manera, la primera generación de militantes que va a enfrentar una campaña electoral después de haber tenido la experiencia de haber sido gobierno y de haber perdido el gobierno. Y en el haber perdido el gobierno hay cosas que son nuestras. Una que es principal es esto que decíamos al principio: no siempre tuvimos claro que pasó el último domingo de octubre. Y abajo y arriba empezó a pasar que los gobernantes poco menos que creían que eran ellos los dueños de todo, de los méritos y abajo entras a ver como que el gobierno es una cosa ajena y no propia.

Y que las conquistas eran conquistas de gobernantes y que a la gente le estamos dando cosas, creo que es un error también, si somos una fuerza social construida por el pueblo, que nace desde el pueblo y que tiene un programa para que se le reconozcan al pueblo los derechos que se le vulneran en vivienda, salud y educación, cuando abrís una Universidad en el interior no estás dando nada, estás reconociendo el derecho a la educación. Porque luchamos por derechos. La solidaridad es horizontal, no es de arriba a abajo, es horizontal, es entre iguales. Es más, en las tradiciones mejores del pueblo oriental es aquella que está acuñada en el que «naides es más que naides». Es entre iguales, son conquistas sociales y políticas entre iguales, luchamos por cambios, el pueblo es protagonista en este proceso, no es objeto, no es que ganamos y los gobernantes geniales le resuelven los problemas por arriba, no son los así los procesos de transformaciones en ninguna parte del mundo. Acá tampoco. Pero muchas veces nos olvidamos de esto.

Es más, muchas veces nos olvidamos que llegamos al gobierno, asumimos el gobierno en el mes de marzo del 2005, después de, por lo menos, quince años de una campaña neoliberal salvaje en la cabeza de la gente. Salvaje. ¿Qué es el neoliberalismo? Yo primero, yo segundo, yo tercero, después  yo y por último yo también.

Una batalla cultural

Esa batalla, que es cultural, no la dimos compañeros, la dimos poco. En el 2004 era un espanto el Uruguay, hacía cuatro o cinco años que la pobreza infantil daba el 50, 60%, generaciones enteras desgarradas, veías en todas las esquinas gurises en patas, ahí nadie discutía que había que atender ese drama. Ahora en la medida que el drama se fue achicando nos apartamos un poco del problema. Y mirá los del MIDES y mirá lo que gasta en un alfajor, nos decían. Hay cosas que son ideológicas. Miren que más que al MIDES les damos a las empresas, en exoneraciones, pero ahí no estamos viendo con la lupa a ver si están cumpliendo con lo que nos prometieron. La mayoría de las veces no cumplen nada. En ningún plano, ni en contrataciones, ni en medio ambiente, ni en nada. Pedidos Ya sacó tremenda exoneración, después echó a 250 y se llevó el trabajo a Colombia y andá que te cure Lola. Pero ahí no estamos tan renuentes. Eso es cultura. Es nuestra cabeza.

Tenemos que ganar las elecciones sí, pero hay que volver mejores, hay que volver entendiendo qué nos pasó y hay que preguntarse qué queremos que pase el último domingo de octubre de este año. Queremos que el pueblo con su fuerza política, que es el Frente Amplio, conquiste el gobierno y gobierne. No solo gane las elecciones, conquiste el gobierno y gobierne.

La otra idea que quiero colocar compañeros es que hay muchas encuestas muy interesadas en que el FA elija no defender su propuesta, o no defenderla con claridad. Entonces te ponen en un panorama que dicen bueno, en una parte que vota a la derecha, un 35% capaz que 40%, hay un 35% o 40% que vota al Frente y entre medio hay un 20% que está indeciso y para captar al indeciso parece que tenes que ser de derecha y de izquierda y andar ahí como malabarista. Y en realidad, cualquiera que milite, que salga y converse en la feria y golpee casas y vaya a asambleas y recorra sabe que el que no tiene decidido el voto en general es porque está enojado con la política. Está enojado, está harto o porque está convencido que la política no tiene nada que ver con su vida”.

Compartí este artículo
Temas