20240124 / Mauricio Zina / adhocFOTOS / URUGUAY / MONTEVIDEO / Manifestacion convocada por el PIT-CNT en apoyo al paro general de trabajadores en Argentina. En la embajada Argentina en Montevideo. En la foto: Manifestacion convocada por el PIT-CNT en apoyo al paro general de trabajadores en Argentina. En la embajada Argentina en Montevideo. Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS

Argentina: la lucha al borde del abismo

El pueblo argentino atraviesa una situación extrema ante un gobierno que retira el estado de todos los aspectos vinculados a la protección social. La desregulación del mercado, la persecución ideológica, los despidos masivos de trabajadores y trabajadoras públicas, el desfinanciamiento de universidades, comedores populares, la salud, el freno a la obra pública y el incremento descontrolado de precios de la canasta básica son algunos de las consecuencias que repercuten en la calidad de vida de millones de argentinos y argentinas. 

El PIT CNT sigue con atención estos hechos y se movilizó en dos oportunidades demostrando la necesaria solidaridad en estos tiempos.

Para conversar sobre estos temas, EL POPULAR entrevistó a Jorge Bermúdez, responsable de la secretaría de Relaciones Internacionales del PIT CNT y también dirigente de la FUS. 

La derrota de la política

“Hemos participado en el Congreso de la CTA de los trabajadores y también en actividades que se han organizado a nivel de distintos sectores populares en la Argentina – informó Bermúdez – claramente hay un gobierno que viene con un proyecto que no es nuevo. Escuchar a Milei, escuchar a su ministro de Economía, escuchar a la vicepresidenta argentina es hoy escuchar el discurso de Martínez de Hoz (ministro de Economía de la dictadura argentina), el discurso de la dictadura militar, escuchar el discurso ultra neoliberal de Menem, es decir, es volver a la América Latina de la década de los 90′ y volver a un proceso político y social que creíamos que teníamos la posibilidad de haber dejado atrás”.

“Por supuesto, y eso lo deben analizar los argentinos, esto no ha sido casualidad, ha habido, a nuestro entender, varios gobiernos que han cometido errores importantes en la política argentina y sobre todo lo que hay, en un sector importante de la población, incluso en sectores juveniles, un rechazo a la política. Es decir, los errores cometidos en la Argentina han llevado a que sectores de la sociedad dejen de creer que la política resuelve los problemas de la gente. Eso también pasa en distintos lugares del mundo, no solo en Argentina”, explicó. 

“En comparación con Uruguay y toda la maquinaria propagandística de un gobierno con una política contraria nuestros intereses, los intereses del pueblo, como es el gobierno de la coalición, con situaciones como las que se han dado de  corrupción, de espionaje, en fin, situaciones que ahora en la propia campaña electoral están ensuciando la misma, deteriorando la calidad de la democracia en el Uruguay, igual seguimos teniendo una reserva política y moral distinta a la Argentina y en ese espacio el papel del movimiento social y popular, el papel del movimiento sindical a través del PIT CNT, sus organizaciones sociales, las fuerzas políticas progresistas, de izquierda, de cambio, son, por ahora, la reserva que, por ahora, repito, nos pone en alerta y en lucha contra esta degradación de la política que ha llevado a los sectores ultra neoliberales al gobierno y en Argentina en hacerle creer a parte del pueblo argentino que para estar mejor, primero hay que estar muchísimo peor”, subrayó Bermúdez. 

“(Este pensamiento) es lo que sostiene el discurso de las privatizaciones, la caída de los salarios, de aumento de precios en forma increíble. Vos escuchas a argentinos que te dicen «lamentablemente tenemos que pasar esto para después estar bien», como si ese futuro fuera a llegar de la mano de los sectores dueños de la economía, de una Argentina que además en el plano internacional se ha alineado, sin ninguna duda, este gobierno de Milei a lo que es la política exterior de los EEUU y de ese eje, de lo que es las políticas más de derecha, retrógradas, conservadores, incluso neo fascistas que golpean Europa y que golpean parte de América”. 

Y agregó que el hecho de que en Uruguay “levantemos la campaña de recolección de firmas como la estamos levantando, es dar ejemplo de que hay una, repito, una reserva moral y política en el Uruguay que todavía es capaz de dar la batalla, pero la situación de Argentina es muy, muy compleja”, puntualizó. 

La unidad necesaria

En Argentina hay tres vertientes, por lo menos, del movimiento popular organizado: la CTA, la CGT y por otro lado los movimientos populares, las organizaciones sociales que en Argentina son muy fuertes y pareciera, mirado desde acá, que hay dificultad para tener una línea común. 

En este sentido, en Uruguay la unidad ayuda mucho, por ejemplo, la campaña de firmas es una tarea que nos unifica a todos porque viene desde una definición del PIT CNT junto a otras organizaciones sociales. Paralelamente el convencimiento de gran parte del pueblo argentino de que tiene que estar peor para en algún momento estar mejor habla de la batalla cultural, la disputa por el sentido común hegemónico, en donde también los trabajadores y trabajadoras organizadas quedaron un poco rezagados en esto de la construcción de la visión de clase, de pasar de clase en sí en clase para sí. 

Al respecto, el dirigente sindical expresó que “primero que nada en Argentina, hace ya mucho tiempo, hay una división importante del movimiento sindical. La construcción de la CTA (Central de Trabajadores Argentinos) primero como alternativa a la CGT (Central General de Trabajadores) en la década de los 90’ era la respuesta de sectores organizados a una central sindical que apoyaba las políticas privatizadoras de Menem. Luego la propia CTA se dividió en dos, una muy pegada a las visiones de los gobiernos de primero Néstor Kirchner y luego, sobre todo, de Cristina Fernández, en donde, a nuestro entender, hubo errores profundos de atar al movimiento sindical detrás de la suerte de un partido político”.

“En Uruguay tenemos un movimiento sindical clasista, unitario, que tienen un proyecto de país y que tiene su propia definición: una sociedad sin explotados ni explotadores. Jamás nos hemos atado directamente a un proyecto político partidario. Cada vez que hablamos del movimiento sindical, cada vez que tenemos las disputas internas en el movimiento sindical, cada vez que cada uno mira el movimiento sindical con sus propios ojos y lo piensa en su propia cabeza nunca puede dejar de pensar que es, en el mundo, un ejemplo absolutamente singular. Vayas donde vayas, salvo el ejemplo de la Central de trabajadores de Cuba, no hay en América ni en el mundo, un solo movimiento sindical. Eso no significa que no haya momentos clasistas, pero en ningunos de los procesos que se han dado el movimiento sindical se construyó desde abajo como el movimiento sindical uruguayo con profundas raíces que vienen de fines del siglo XIX, por lo tanto, es todo un proceso que hace al estilo de ser del Uruguay y de la forma como los uruguayos comprendemos también la política y la acción social” explicó. 

“En ese sentido, ese proceso hoy lo están intentando revertir, el paro de enero fue un ejemplo de eso, una movilización en donde las dos CTA y la CGT, que es la central más grande de Argentina y la más poderosa, intentan caminar un camino juntos con un sin número de organizaciones sociales de distinto tamaño y porte en donde se trata de generar un frente común, que yo creo que está bastante lejos de concretarse”, lamentó. 

Argentina está llena de procesos “casi mágicos” que después terminan mal, de apuros.  Nosotros creemos que lo van a conseguir, van a conseguir generar un frente popular en función de que la política del gobierno de Milei va a ser cada un día un poco peor y bueno, finalmente lo lograrán, ahora, lo que no pueden hacer es apurarse, nos parece a nosotros, con todo el atrevimiento del mundo porque no estamos viviendo esa situación, porque de lo contrario pueden volver a caer en derrotas como en el pasado han tenido”, alertó. 

Cerrando la entrevista, Bermúdez expresó que “Milei es veneno para los intereses del pueblo, gobiernos como los del Milei, Bolsonaro, Trump, como los que hay en buena parte de Europa, son realmente veneno para un pueblo que quiera avanzar, que quiera progresar; son veneno para la propia democracia, porque además lo que siembran son discursos de odio, de división de clase, de enfrentamiento de clase del peor estilo. Un gobierno que plantea básicamente que los pobres son los culpables de su pobreza y que por lo tanto lo que hay que hacer es terminar con ellos. Esa es la visión que tiene Milei, por supuesto, con un corte claramente negacionista de la dictadura militar, Ese es el otro elemento que lo une a ciertos discursos de sectores políticos que vemos hoy en el Uruguay”. 

Foto

Manifestación convocada por el PIT-CNT en enero pasado en apoyo al paro general de trabajadores en Argentina. En la embajada argentina en Montevideo. Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS.

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