En una sentencia histórica, el ex presidente es condenado a 27 años de cárcel.
La Primera Sala del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil condenó al expresidente, el ultraderechista Jair Bolsonaro y a otros siete acusados por crear una organización criminal para buscar la ruptura democrática y derrocar a Lula y su gobierno. La decisión fue tomada por 4 votos a 1. Con esa mayoría la defensa de los acusados no puede apelar el fallo. Bolsonaro fue condenado a 27 años y 3 meses de prisión.
Marco Rubio, Secretario de Estado de EEUU, calificó la sentencia como “una caza de brujas” y dijo que EEUU “actuará en consecuencia”.
Esta decisión del STF se da en medio de durísimas y públicas presiones del gobierno de EEUU, y de su presidente Donald Trump en particular, que cuestionó a Brasil por juzgar a Bolsonaro e incluso lo castigó con aranceles adicionales y lo amenazó.
Con el voto del presidente de la Primera Sala del Supremo Tribunal Federal (STF), Cristiano Zanin, la condena de Jair Bolsonaro y los otros siete acusados pertenecientes a la organización criminal formada para intentar un golpe de Estado en Brasil fue confirmada por 4 votos a 1. Esta es la primera vez que el país castiga a un expresidente y a militares de alto rango por este tipo de delito.
Zanin apoyó plenamente el voto del ponente, el ministro Alexandre de Moraes, considerando totalmente admisible la denuncia presentada por la PGR.
Con la decisión fueron condenados, además de Bolsonaro, Alexandre Ramagem, exdirector de la Agencia Brasileña de Inteligencia (16 años de prisión); Almir Garnier, excomandante de la Marina (24 años de prisión); Anderson Torres, exministro de Justicia y exsecretario de Seguridad del Distrito Federal (24 años de prisión); Augusto Heleno, exministro de la Oficina de Seguridad Institucional (21 años de prisión); Mauro Cid, exasesor presidencial y denunciante del intento de golpe de Estado; Paulo Sérgio Nogueira, exministro de Defensa (19 años de prisión); y Walter Souza Braga Netto, exjefe del Estado Mayor (26 años de prisión).
Luego de brindar un panorama de acuerdo a las acusaciones realizadas por la Fiscalía General de la Nación, Zanin habló sobre el papel de cada uno de los imputados.
Coincidió con la Fiscalía General de la República en que «Jair Messias Bolsonaro era el líder de la organización criminal armada creada con el objetivo de perpetuarse en el poder. Fue el principal organizador y el mayor beneficiario de las acciones ejecutivas destinadas a intentar perturbar el Estado democrático de derecho, habiendo actuado para instrumentalizar la Presidencia de la República para difundir narrativas falsas sobre el sistema electoral, inicialmente, y posteriormente para cooptar el apoyo de las Fuerzas Armadas para promover un golpe de Estado».
Continuó diciendo que la PGR “demostró exitosamente que los discursos del expresidente de la República no representaron el ejercicio regular del derecho a la crítica, sino una estrategia de erosión progresiva de la confianza pública en las instituciones democráticas”.
Entre otros puntos, dijo, si bien era “evidente que el accionar de la organización criminal no se restringió a los límites de la libertad de expresión y utilizó estructuras armadas del Estado en su accionar, aun cuando no disparó proyectiles de armas de fuego”.
El ministro también señaló que «las acciones del grupo continuaron y adquirieron consecuencias aún más graves tras la derrota electoral. En su afán por mantenerse en el poder, el grupo consideró recurrir a medidas excepcionales, ya fuera para promover un autogolpe o para aterrorizar y derrocar al gobierno legítimamente elegido».
Basado en nota de Portal Vermelho e información de agencias.






















