A través de un comunicado conjunto la Comisión de Asuntos de Detenidos y Exdetenidos, el Club de Prisioneros y la Fundación Addameer, denunciaron que Israel mantiene detenidos en sus prisiones a más de nueve mil 600 palestinos, entre ellos 86 mujeres y unos 350 menores.
De acuerdo a estas organizaciones, “más de tres mil 500 son detenidos administrativos”, una polémica normativa que “viola el debido proceso judicial porque permite no presentar pruebas contra los presos mientras permanecen detenidos durante largos períodos sin ser acusados, juzgados o condenados”, informó Prensa Latina (PL).
La lista de prisioneros, se informó por estas organizaciones, “incluye estudiantes, periodistas, activistas de derechos humanos, abogados, ingenieros, médicos, académicos y legisladores”.
De igual forma se denuncia mil 251 de los detenidos han sido “considerados como combatientes ilegales”, definición usada por Israel “para calificar a presuntos milicianos de la Franja de Gaza”.
Las organizaciones, alertaron, además, sobre “el aumento del número de reclusos enfermos en las cárceles (…) debido a los maltratos y vejaciones, deficiente alimentación y atención médica”.
En reiteradas ocasiones, la Comisión ha denunciado “las duras condiciones de vida de los prisioneros palestinos en las cárceles israelíes y la violencia sistemática contra ellos”.
Durante las visitas realizadas por el equipo legal de la organización a centros penitenciarios, se constataron “las difíciles condiciones en las que viven los presos” y escucharon “testimonios que confirman diarias violaciones, incluida la negligencia médica”.
La institución criticó la privación de los derechos humanos más básicos, garantizados por las leyes internacionales, como la dilación deliberada en los tratamientos de salud.
En ese mismo sentido, el Centro de Información Israelí para los Derechos Humanos en los Territorios Ocupados, denunció que dichos centros se han convertido “en campos de tortura para prisioneros palestinos, bajo una política oficial basada en el abuso físico y psicológico, el hambre y la negligencia médica”.
La estrategia contra los prisioneros palestinos, ha provocado que al menos 84 de ellos murieran en cárceles y centros de detención israelíes desde el inicio de la agresión contra la Franja de Gaza.























