De acuerdo a un informe publicado por la Fundación Al-Dameer para los Derechos Humanos en Gaza “se han registrado más de 9.500 casos de personas desaparecidas y cortes de información para los palestinos desde el inicio de la guerra israelí en la Franja de Gaza el 7 de octubre de 2023”, en dicha cifra se incluyen unas 4.700 mujeres y niños.
El informe titulado “Palestinos desaparecidos en la Franja de Gaza durante la guerra de genocidio”, detalla que las personas desaparecidas se distribuyen “en cinco patrones principales, entre los que destacaban las personas cuyo paradero se desconoce y que permanecen bajo los escombros, cuyo número se estima en más de 8.100 personas”.
De acuerdo al estudio, se ha podido documentar los casos de más de 250 personas “que desaparecieron mientras se dirigían a puntos de distribución de ayuda humanitaria o en rutas de entrada para camiones, en particular aquellas asociadas con lo que se conoce como la «Fundación Humanitaria de Gaza», que está dirigida por empresas de seguridad estadounidenses”.
Junto a ello se ha documentado “la desaparición de más de 350 personas que cruzaron la valla de separación el 7 de octubre de 2023”, de las cuales no se dispone información sobre su paradero.
La información sobre más de 800 palestinos, se ha visto interrumpida, tras su detención “por las fuerzas de ocupación mientras viajaban desde el norte de la Franja de Gaza hacia el sur a través de puestos de control militares o durante operaciones terrestres llevadas a cabo por el ejército israelí dentro de la Franja”.
Dichos incidentes, señala la organización, constituyen “una clara violación del derecho internacional humanitario” y contradicen “las disposiciones del Cuarto Convenio de Ginebra, el Protocolo Adicional I y el Convenio de 2006 para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, así como el Estatuto de Roma, que clasifica la desaparición forzada como un crimen de lesa humanidad”.
Para Al-Dameer, “las responsabilidades de la ocupación no se limitan a detener las violaciones, sino que también incluyen revelar de inmediato el paradero de los desaparecidos”, la entrega de los restos de los fallecidos, así como “permitir que las organizaciones internacionales y los equipos médicos accedan a todos los lugares sin restricciones”.
Además de responsabilizar totalmente a las autoridades de ocupación por el destino de las personas desaparecidas, “solicitó la divulgación inmediata del paradero de todas las personas desaparecidas, la liberación de los detenidos, el acceso de los equipos de rescate y forenses, la creación de una base de datos genética para ayudar a identificar a los desaparecidos, la activación de mecanismos internacionales de investigación y rendición de cuentas, y la promulgación de legislación nacional que garantice el derecho de las familias a conocer el paradero de sus seres queridos y a recibir una indemnización”.
En el momento de la publicación del informe, las estadísticas de las autoridades palestinas muestran que desde el inicio de la guerra en octubre de 2023, “más de 245.000 palestinos han sido asesinados o heridos”, reportando, además más de 11.000 desaparecidos, cientos de miles de desplazados y una destrucción generalizada en varias zonas de la Franja”.























