El 17 de julio se cumplieron 90 años del golpe contra la Segunda República española.
Conmemorando este hecho, el Partido Comunista de Uruguay (PCU) realizó un conversatorio en el Teatro Stella con la participación de la Profesora Ana Resbani, Yolanda Rodríguez González del Partido Comunista Español (PCE) y el secretario General del PCU y senador de la 1001 y el Frente Amplio, Oscar Andrade.
La actividad rescató el avance del fascismo sobre la democracia y problematizó las posiciones neutrales de “demasiados” gobiernos de ese entonces al mismo tiempo que se destacó la resistencia del pueblo español y la solidaridad de las Brigadas Internacionales, que siguen siendo un ejemplo vigente frente al autoritarismo y que, ante los hechos del presente, reafirman la necesidad de la memoria, la organización y el compromiso.
EL POPULAR comparte los principales conceptos de la intervención de Oscar Andrade.
La historia rima
Andrade inició señalando que existen muchas razones por las cuales conmemorar este evento histórico que, de alguna forma, es el primer evento de la Segunda Guerra Mundial y que haber sostenido a Franco en el poder a la salida de la Segunda Mundial es, de alguna manera, uno de los primeros eventos de la Guerra Fría. Los hechos ocurridos este año, que al decir de Lenin son años que condensan décadas, concentran acontecimientos económicos, sociales, geopolíticos y culturales que vuelven aún más necesario repasar estos hechos para, también, encontrar enseñanzas que puedan ayudarnos en el presente.
Para ello, abordó su intervención en tres planos: el contexto, qué ocurría en ese tiempo en Europa y en España particularmente; una mirada desde Uruguay y la respuesta del gobierno, en ese entonces bajo la dictadura de Terra, y del pueblo uruguayo y por último, algunos desafíos del presente “no para copiar y pegar pero para ver si no tenemos para aprender de algunas de las conductas, de las decisiones que rodearon la épica y la tragedia, lo heroico y la miseria de la Guerra Civil Española”.
Sobre el inicio del proceso, el senador señaló que el fascismo miente y explicó que en la historiografía fascista los atentados, la mayoría de la falange, entre febrero y julio y particularmente el del 12 de julio, cuando la falange mata al teniente de la Guardia de Asalto José del Castillo y en la noche hay una revancha y matan a Calvo Sotelo, son los acontecimientos que provocaron el alzamiento militar. “Bueno, mienten”, señaló Andrade.
Más adelante recordó que hoy nadie niega Guernica, pero que Franco negó Guernica y decía que había sido un autoatentado y hay estudios que demuestran como parte de esa perspectiva política fue defendida por medios de comunicación, de poner en duda de si había sido o no un atentado sobre población civil. Luego la genialidad de Picasso. “Un agente alemán le preguntó una vez a Picasso si él había hecho eso y él le dijo no, ustedes fueron los que hicieron eso”, recordó.
Desde 1934 Mussolini apoyaba al entonces rey Alfonso XIII de España; tres meses antes de los hechos del 12 de julio, en donde Emilio Mola, “una de las bestias que provocó el alzamiento”, señala, en la Primera Instrucción Reservada que «se tendrá en cuenta en la preparación de la acción debe ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo que es fuerte y bien organizado, desde luego serán encarcelados directivos de partidos políticos, sindicatos, no afectos al movimiento aplicándose castigos ejemplares a estos individuos para estrangular los movimientos de rebeldía u huelga, conquistando el poder se instaura una dictadura militar que tendrá por misión inmediata, restablecer el orden público e imponer el imperio de la ley y forzar convenientemente al ejército para consolidar la situación de hecho que pasará a ser de derecho».
Los nazis del 33 al 36 ya tenían campos de concentración, ya estaban los comunistas presos en Alemania; Hitler que había aprendido del racismo norteamericano, aplicaba el modelo supremacista que se aplicaba en EEUU, particularmente en el Sur, estructuralmente racista. Ese poema de Kipling “La pesada carga” da cuenta de esa concepción de superioridad de la raza aria, había puntos de contacto que eran evidentes.
Franco afirmó: «no habrá compromiso ni tregua, seguiré preparando mi avance hacia Madrid, avanzaré, tomaré la capital, salvaré a España del marxismo, cueste lo que cueste», en una entrevista que le hace Jay Allen quien, ante esta afirmación le pregunta: “¿significa que tendrá que matar la mitad de España?”, repito, contesta Franco, “cueste lo que cueste».
El problema de la unidad
La segunda República, intentó cuatro reformas: una la clerical, con el peso que tenía el Clero, es más, recordó Andrade, con alguna frase que es “medio infeliz”: «España dejará de ser católica», lo cual radicalizó a este sector; una segunda fue una reforma del ejército. España tenía un ejército extremadamente macrocefálico, mucha cantidad de oficiales, generales, coroneles en relación a la cantidad de tropa y con mucho peso político y ensaya una reforma “que deja enojado a todo el mundo”.
“No había nadie ahí que pensara mucho en la unidad del bloque porque la reforma radicaliza al ejército en contra de la República pero como compensaba a los militares que pasaban a retiro, era muy costosa, entonces la base social reclamaba más que esa reforma”, explicó.
La tercera fue la reforma agraria que tiene un largo debate, era de los reclamos más potentes, termina en una versión muy moderada de la reforma agraria pero, peor que la versión moderada, es que su aplicación fue muy lenta generando un “desaliento gigante” y es uno de los factores que provoca el levantamiento en Casas Viejas en 1933 y uno de los fenómenos que hacen caer a la República.
“También generó un miedo importante en los propietarios. Había un gobierno que estaba hablando de la reforma agraria aunque fuera tímida, descontento en su base social y por otro lado, ofensiva de un sector económico muy potente para enfrentarte. Todo lo que está mal. El combo perfecto”, resaltó.
“Otro componente se vincula con el reclamo de las autonomías, la catalana, la vasca y el desarrollo de concesiones que son vistas como insuficientes para los que reclamaban autonomía pero que generan, en los enemigos de ese proceso de la República, la ofensiva de que estaban partiendo el país a pedazos, la dos cosas”, afirmó.
Señaló que en estos puntos se visualiza lo complejo de los procesos de transformación. “Claro, uno cuando tiene el diario del lunes se angustia porque va viendo dónde desembocan las complejidades”, dijo.
Puso como ejemplo de las dificultades para un proceso unitario con los hechos ocurridos en Cataluña. Cuando se decreta la colectivización se produce un gran debate entre las tres principales fuerzas: los bolches, los anarcos y los troskos; los primeros querían nacionalización, los segundos colectivización y los terceros cooperativas. “Te duele de lejos porque Guernica fue el 26 de abril, esto pasó una semana después, nos habían bombardeado Guernica, el País Vazco, estaban agrediendo el norte ¿te vas a pelear?”, reflexionó.
“Enseña mucho en varios planos. En el plano del bloque, de la unidad entre las distintas tendencias y corrientes. En medio de la guerra, yendo juntos al frente pero cuando repasas los periódicos internos de los anarquistas, los bolches y los troskos, particularmente en Cataluña, se dedicaban más al enfrentamiento interno en medio de la guerra, eso también educa en el sentido de cuánto nos debilita no dejar para después problemas”, aseguró.
La República resiste
Muchos testimonios de entonces daban cuenta que se creía que la guerra iba a ser “un paseo de campo, con el apoyo de la principal potencia militar del planeta, que eran los nazis en ese momento, con el apoyo de una buena parte del ejército”, no todo el ejército, una parte fue leal a la República y la mayoría de los oficiales leales fueron degollados en la primera etapa por parte del ejército de los sublevados. Pero una parte de España resiste. “¿Qué España? 14 millones de españoles en el bando republicano, 10 millones y medio de españoles en el bando sublevado; 29 gobernaciones para un lado, 21 gobernaciones para el otro. Una buena parte de la producción industrial y las finanzas en el bando republicano, una buena parte de la producción agrícola, lo que después iba a determinar las enormes dificultades en la alimentación al prolongarse la guerra, en el lado sublevado”.
“La batalla de Madrid, que es la que iba a hacer caer todo, termina siendo clave porque triunfa el bando republicano y por lo tanto, Franco, que ya había sido nombrado «generalísimo», termina en la perspectiva de planificar una guerra larga”, dijo.
Recordó la convocatoria a la no intervención de los británicos conservadores y de extrema derecha y la “lamentable” posición del Frente Popular francés, que había ganado las elecciones ese año que tuvo una actitud “vergonzosa, dolorosa”, sin desconocer que el Partido Comunista francés envió miles de brigadistas pero el gobierno tomó la posición de no intervenir.
“Es imposible no reflexionar acerca de cómo, en medio de esta ofensiva a tu otra República hermana, amiga, tu decisión fue la neutralidad. Ante la barbarie, neutralidad. Después van a entrar los nazis en Francia y van a tener la vergüenza de la Francia de Vichy, de Stein y toda esa vergüenza de cobardía ante la barbarie”, dijo.
Uno de los eventos principales para lo que era un golpe rápido y brutal, fue la Masacre de Badajoz por parte del ejército sublevado, en donde asesinaron 4 mil personas en agosto de 1936. Los fachos van a ir a buscar después el triunfo en Madrid pero la defensa heroica de Madrid, gloriosa, conmovedora, es lo que de alguna manera los frena y parte a España en dos pedazos. Ese fenómeno interno – señaló Andrade -, no podía hacerse sin la operación «Fuego mágico» que implicó que los nazis de ese momento, Hitler, apoyaron con el transporte aéreo del ejército sublevado, unos 14 mil dicen algunas fuentes y otros 23 mil soldados. “Sin eso, porque la República dominaba el Estrecho de Gibraltar, no había ninguna posibilidad, los nazis desde el primer momento, con una actitud consecuente, estuvieron para apoyar el llamado pronunciamiento para degollar el proceso de la República española”, afirmó.
Y agregó que, al mismo tiempo, “la experiencia de las brigadas internacionales en defensa de la República es extraordinaria. No hay experiencia igual. Hubo una cantidad enorme de compañeros militantes de todas partes del mundo que fueron a enfrentar al fascismo, es conmovedor”.
Uruguay: solidaridad y reacción
“Es una experiencia conmovedora también en cómo se expresó en Uruguay”, aseguró el legislador.
En nuestro país los sectores conservadores estaban “desesperados” por romper con la República. El levantamiento fue en julio y Uruguay rompe relaciones con la República en setiembre. La reacción conservadora del Uruguay fue colocarse del lado del golpe, en agosto habían matado 4 mil personas en Badajoz un mes antes, los nazis trasladaban ejércitos.
“No nosotros – aclaró – porque nosotros somos los que organizamos solidaridad. Por eso me enoja mucho cuando dicen que Uruguay fue neutral en tal o cual otra situación, no se siente con la herencia antifascista, con tradición antifascista, con los que ante la barbarie, denunciaban. Esa es la huella cultural histórica en la que uno se para. Ese es el ejemplo en el que quiere reflejarse, no en el que hizo malabares. En este caso Uruguay fue de los primeros en romper con la República española y de los primeros en reconocer al franquismo, mucho antes que terminara la guerra. El papel de la dictadura de Terra fue ese, que era en un momento en que grandes obras de infraestructura acá se hacían con ingenieros nazis, esto lo aprendí cuando le hice el homenaje a Hederson Cardozo y me contó un compañero que estuvo preso con él que él se puso a militar en el Partido cuando vio las esvásticas, las represas acá las hicieron empresas alemanas y eran nazis y hubo un mensaje de Hitler saludando a Terra”.
“Hace un par de años conocí al nieto del Vazco Lazarraga, el Vazco fue diputado, y como diputado fue dos veces detenido, una en el 32 y otra en el 33. Él y Rizzo fueron parte de la delegación de los camaradas, pero nos representan los 80 compañeros que fueron ahí”, afirmó.
También mencionó al único uruguayo documentado que estuvo en un campo de concentración nazi, “hubo más de uno pero el único que muere es Antonín Gaspar y venía de pelear en la República española, de ser maltratado en un campo de concentración francés cuando hubo que migrar después de la derrota y caída de Barcelona. Era minero y su historia la rescata la sobrina nieta que es militante de nuestro Partido en México, años después, son los rastros de esa historia que está por ahí perdida”.
El 18 de enero de 1939 se realizó una masiva concentración popular en solidaridad con la República española. “El movimiento antifascista era capaz de llenar un estadio centenario el 18 de enero y nosotros hoy parece que tenemos una dificultad para ver si podemos llenar el Galpón el 27 de julio que tendría que estar doblemente lleno en medio la barbarie que le están haciendo a nuestros compañeros y compañeras cubanas, responder en la movilización que no puede haber tal cosa, estar ahí ese día al menos para gritar no. Al menos para gritar no”, dijo, al comparar los niveles de adhesión a la solidaridad internacionalista de entonces y de ahora.
El presente
Nosotros tenemos una situación de drama hoy, podemos hacer de cuenta que no existe – comenzó diciendo en este capítulo de su intervención – el orden que sale de la Segunda Guerra Mundial obedece a múltiples factores. Es cierto, EEUU salía muy potenciado, tenía casi la mitad del PIB, armó un orden internacional, pero la gran potencia ética a la salida de la segunda Guerra Mundial era la Unión Soviética que había puesto 23 millones de muertos, 8 de cada 10 nazis murieron en el frente oriental y mientras en Hungría, Noruega, Francia, los sectores de derecha se pasaron con armas y bagajes al nazismo, los comunistas fueron partisanos, dejaron su vida, con un coraje extraordinario.
La gran potencia ética, que es lo que explica que en Inglaterra gane el laborismo que nacionalizaba la industria y la banca, que andaba con banderas rojas en las plazas, que en Francia copian la reforma constitucional que habían hecho los frentes populares republicanos francés y español. En Francia se promueve un plebiscito donde la propiedad social estuviera por encima de la propiedad privada, en Uruguay se discutía la reforma agraria en un encuentro en Paysandú y terminan con una ley de colonización con una participación extraordinaria de Julia Arévalo. Empiezan las revoluciones anticoloniales, Mao que había entrado en la Larga Marcha con 7 mil sale con un millón.
“Ese orden internacional que expresaba esas correlaciones de fuerzas, este año ha sido pulverizado. Si algo quedaba de eso, después del genocidio en Gaza, esta año quedó pulverizado. Y tenés arriba a alguien que se cree emperador, que convoca a un “Consejo de la Paz” donde Trump es el presidente vitalicio, que anuncia que va a quedarse con Groenlandia, no precisa documentos desclasificados para decir que el petróleo de acá es mío, los recursos acá son míos y que el 4 de julio dijo «mi enemigo principal son los comunistas», señaló.
“Nosotros podemos hacer de cuenta que no tenemos nada que ver o entender que estos fenómenos requieren mucho de ese coraje, de ese idealismo, creatividad, convicción por la causa que tuvieron tantos compañeros de las más distintas tendencias que en la República española pusieron la piel”, aseveró.
“López Silvera era del Partido pero su hermano se afilia allá en España y manda el pedido de afiliación al Partido combatiendo allá y a mi me emocionó esa historia porque lo supimos mucho en la dictadura, que había una cantidad de compañeros que se afiliaron en una servilleta clandestino en tal lugar y decían “me afilié porque no había nadie más y la orquesta tenía que seguir soñando. Sentí que tenía que ser parte de eso, de cubrir el lugar del compañero y la compañera que había caído presa o detenida o peor”. Y hay una nota en Justicia que le hacen a Ernesto Bauer, la madre estaba preocupada y él estaba en el frente, en España y dice «yo la tranquilicé, porque acá estoy por todo lo que amo y contra todo lo que odio». Yo creo que son momento para tratar de abrevar esa síntesis de pensar que al fin de cuentas estamos por todo lo que amo, por la humanidad como centro, por la felicidad pública y contra todo lo que odiamos, que está muy reflejado en esta prédica supremacista, racista, imperial que está asolando el continente”, ratificó.
Antes de cerrar su intervención, el secretario general del PCU, leyó un fragmento del discurso de La Pasionaria, cuando le tocó despedir a las brigadas internacionalistas: «Cantan con estrofas inmortales el valor, la abnegación, la bravura y la disciplina de los hombres y mujeres de las Brigadas Internacionales, comunistas, socialistas, anarquistas y republicanos. Hombres y mujeres de distinto color, de ideologías diferentes, de religiones antagónicas, pero amando todos ellos la libertad y la justicia. Vinieron a ofrecerse a nosotros incondicionalmente. Cuando los años pasen y las heridas de la guerra se vayan restañando; cuando el recuerdo de los días dolorosos y sangrientos se esfume en un presente de libertad, de paz y de bienestar; cuando los rencores se vayan atenuando y el orgullo de la patria libre sea igualmente sentido por todos los españoles, hablad a vuestros hijos; habladles de estos hombres de las Brigadas Internacionales”.
¡No pasarán compañeros!























