La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), lanzó un comunicado urgente a la comunidad ecuatoriana y al mundo en el que exponen las condiciones que consideran garantizarían un diálogo con el gobierno de Guillermo Lasso.
Además de exigir el cese inmediato de las acciones de represión y criminalización de la protesta que sacude al país desde hace diez días, la organización demanda la derogación del estado de excepción y garantías con relación a que no se adoptaran “nuevos decretos en el marco del paro nacional”.
De igual forma, piden el “cese al ataque y respeto a las zonas de resguardo humanitario”, donde radican las comunidades indígenas, al tiempo que exigen “que la agenda del diálogo sea expuesta sobre la mesa y no existan puntos inviables para el Gobierno, sino esfuerzos para atender el reclamo ciudadano”.
Según consigna Telesur, “la Conaie, de conjunto con el Consejo de Pueblos y Organizaciones Indígenas Evangélicos de Ecuador (Feine), la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras, el pueblo y organizaciones, emitieron otras seis medidas en el comunicado”.
En primer lugar, ratifican la “voluntad de diálogo permanente y resaltan que las múltiples convocatorias al diálogo lo demuestran, pero piden que existan las condiciones de buena fe y garantías para desenvolver las negociaciones”.
En el texto, se hace referencia directa “a la carencia de medicinas, la falta de infraestructura educativa, el aumento del desempleo y la precarización laboral”, lo que en conjunto con el alto costo de la vida y el precio de los combustibles”, muestra un panorama económico insoportable para la mayoría de las familias ecuatorianas.
“El Gobierno ha decidido imponer el neoliberalismo y cumplir la agenda fondomonetarista del FMI (Fondo Monetario Internacional) de manera necia, ciega, como un dogma, golpeando sistemáticamente a la población con las medidas de ajuste”, denuncian en el comunicado.
El llamado realizado señala, además, la existencia de una “guerra silenciosa contra los movimientos sociales y sus líderes por parte del aparato represivo del Estado ecuatoriano.
“El diálogo que las organizaciones indígenas, sociales y el pueblo queremos, es un diálogo frontal y directo entre los actores involucrados, para lo cual no necesitamos mediadores ni intermediarios (…) en cambio, sí solicitamos veeduría al proceso, por ello pedimos a colectivos, organizaciones sociales, organismos de derechos humanos nacionales e internacionales que sean garantes de este proceso de diálogo”, finalizan expresando en el documento, las organizaciones sociales e indígenas de Ecuador.

























