El centro La Rural en Buenos Aires fue el escenario elegido para la realización de la 46 edición de la Feria Internacional del Libro de la capital argentina.
Se estima que, en los 19 días que duró el evento, cerca de un millón 324 mil 500 personas participaron en las diferentes actividades que se organizaron.
Según informa Prensa Latina (PL) el evento fue organizado por la Fundación El Libro y concitó la presencia de “12 mil profesionales, 610 expositores, mil 727 sellos editoriales y representantes de 16 países, entre ellos Cuba, cuya capital fue nombrada Ciudad Invitada de Honor”.
En la ocasión se contó con la participación de una amplia delegación de la isla que fuera encabezada por el ministro de Cultura, Alpidio Alonso, y el presidente de Casa de las Américas, Abel Prieto.
En declaraciones a PL, la coordinadora de Objetivos y Programas del Gobierno Provincial de La Habana, Tatiana Viera, afirmó “que su país brindó a Buenos Aires una muestra de sus costumbres, tradiciones y una interesante propuesta cultural”.
“Traemos, en los nuevos autores, la reencarnación respetuosa de Roberto Fernández Retamar y otros clásicos como Martí, Virgilio Piñera, Nicolás Guillén y Alejo Carpentier. Con nosotros viene toda la historia enriquecida con publicaciones contemporáneas y el corazón, aún latiendo en las calles de La Habana, de su fiel enamorado, Eusebio Leal”, afirmó la funcionaria cubana.
En sus declaraciones, Viera denunció los intentos de provocación por parte de individuos financiados y estimulados desde Estados Unidos quienes “instalaron una presentación de obras de escritores disidentes e intentaron desvirtuar la imagen de la nación caribeña”.
A diferencia de estos mercenarios pagos por Estados Unidos y sus agencias federales, los participantes en el estand de La Habana, “viajaron con limitados recursos aportados por el pueblo”, subrayó Viera quien agregó que “ellos son sus legítimos representantes. No los financia ningún gobierno extranjero ni usan su indudable libertad creadora para pedir la destrucción de su patria”.
El evento fue ocasión propicia para desarrollar intercambios con representantes culturales y de movimientos sociales argentinos, así como con cubanos residentes en Argentina.






















