El miércoles 3 de diciembre fue el Día Internacional de las Personas con Discapacidad y en ese marco se realizó una marcha para darle visibilidad y denunciar las dificultades que día tras día encuentran en nuestra sociedad.
EL POPULAR entrevistó a Laura Martínez encargada de la Secretaría de Discapacidad del PIT-CNT e integrante de su Secretariado Ejecutivo.
“Nos convoca el cumplimiento de los derechos. La consigna de este año es Basta de Exclusión y eso nos da una síntesis de cómo estamos. La Secretaría tiene un rol muy importante vinculado al acceso al trabajo. Tenemos dos normativas, tanto en el ámbito público como en el privado y en ambos lugares no se cumple”, denunció.
“Nosotros seguimos exigiendo y recordamos que fue un logro que se conquistó con lucha para exigirle al Estado que se cumpla con la normativa, porque las personas en situación de discapacidad son marginadas y excluidas permanentemente del mercado laboral, que es, justamente lo que les permite la autonomía económica, para que tengan un desarrollo de vida digno”, acotó.
Visión paternalista
“Si bien en Uruguay y en el mundo se ha cambiado el paradigma de cómo miramos la discapacidad desde un modelo muy paternalista: de que la persona en situación de discapacidad es una persona vulnerable y que no puede tener esta autonomía, es necesario mirarlo como sujeto de derechos y en eso se ha avanzado. Necesitamos seguir avanzando en el modelo de no excluir, salir de las escuelas especiales donde se concentran todas las personas en situación de discapacidad y no como debería ser tener las aulas abiertas para la integración y la inclusión real”, explicó Martínez.
“Y en los lugares de trabajo tenemos que seguir avanzando, el cumplimiento de la cuota es importante, pero después que ingresan también exigimos que haya una adecuación del lugar de trabajo para esa persona, porque hay que mirar cada persona, cada discapacidad, porque tenemos diferencias. Y después tenemos las charlas de preparación donde precisamos un mentor, aparte del operador laboral que está por normativa”, añadió la dirigente sindical.
“Es como tener un compañero (que es lo que se está haciendo más en el ámbito privado), un compañero o compañera referente que colabora esa inclusión. Y bueno, esas cosas son necesarias para el cambio cultural, como el teletrabajo que desde nuestra perspectiva abona la exclusión. No lo vemos como una oportunidad que así se utilizó durante el debate parlamentario sobre la reglamentación del teletrabajo”, criticó.
“Entonces, a nivel cultural hay que avanzar y es con formación, es con la participación de los compañeros y compañeras de sindicatos, grandes transformadores de nuestra realidad. Y a su vez, con recursos y más apoyo”, añadió.
Falta mucho por hacer
“Si bien en este presupuesto se han hecho algunas propuestas para avanzar, son y siguen siendo insuficientes. Tenemos personas que están en lista de espera para tener un asistente de cuidados, algo fundamental, ese apoyo del asistente de cuidado a la familia de la persona directamente”, recordó Martínez.
“En el ámbito público algunos entes y algunos ministerios, lograron cumplir con la cuota, pero en realidad estamos en el debe absoluto. Si te digo un número desde el 2002 a la fecha, de cuántas personas en situación de discapacidad ingresaron al Estado fueron 1018”, explicó. Y según la última medición de la Encuesta de Hogares “se habla del 20% de la población con alguna discapacidad, o sea son 670.000 personas más o menos y pueden ser más. Y la prevalencia en esta encuesta sobre los tipos de discapacidad, los que más se detectaron tienen que ver con la discapacidad visual y la discapacidad de movilidad”, agregó.
“Y lo terrible de todo esto es que también estamos hablando de género, el 62% son mujeres. Con ascendencia étnico-racial, donde hay una prevalencia de la ascendencia afro. Con el tema de la pobreza tenemos que hablar de varios factores que nos llevan a una discapacidad, no pensar en que uno nace con una discapacidad, sino que la adquirimos a lo largo de la vida, tanto por seguridad y salud en el laburo que no se cumple, por envejecer y también por la pobreza”, apuntó.
Pobreza: factor de riesgo
“La pobreza es un factor de riesgo para adquirir una discapacidad. Nosotros tenemos una propuesta sobre la mesa que atiende a las infancias que la colocamos recientemente. ¿Por qué la pobreza? Porque, al no tener una buena nutrición, al tener carencias, al no poder tener un desarrollo integral como ser humano, al no tener acceso a los servicios más básicos, al no tener todo eso te lleva a adquirir una discapacidad y desde edades tempranas los riesgos son peores. Entonces esos factores, el cuidarnos en el laburo, el propio envejecimiento, que tengamos un abuelo, una abuela, un familiar que pase los 65 años y que tenga una discapacidad. Que use bastón, que haya perdido visión, que tenga que usar un audífono. Sin embargo, el tema no está en la agenda con la atención que requiere”, criticó la también dirigente de Fancap.
“Estamos en medio de un Diálogo Social donde se han presentado varias propuestas, pero tenemos mucha gente que nos rodea con alguna discapacidad y precisamos una seguridad social más protectora y precisamos políticas, pues viene en ascenso en un país tan chico como el nuestro, 670 mil personas donde decimos que son más pero ya con esa cifra son un montón de personas”, añadió.
“Otro tema es que son pocos los gurises y gurisas en situación de discapacidad que pueden terminar y llegar a un nivel terciario. Y eso es parte de las reivindicaciones que hace la Secretaría también en cuanto al mundo del trabajo. Debemos de bajar las exigencias en cuanto a los requisitos educacionales. Y esto también habla de cómo estamos y en que niveles educativos nos encontramos con respecto a poder integrar, incluir y hacer un apoyo y acompañamiento adecuado para los niños, niñas y adolescentes. El 36% de los jóvenes con discapacidad culmina la educación media superior”, explicó.
“Con respecto a la tasa de desempleo es de un 14% en las personas con alguna discapacidad, mientras sin discapacidad es de un 8%. El bajo nivel educativo también influye mucho en el mundo del trabajo y es algo que con voluntad política se puede cambiar”, añadió Martínez.
“Trabajo de hormiga”
Sobre el trabajo en la Secretaría de Discapacidad de la central sindical Martínez indicó que cuentan con un equipo trabajando, convencidos de “que es un trabajo de hormiga, que hay mucho desinterés y que estamos con ese trabajo cultural permanentemente y hoy me permito hablar acá por el apoyo que tengo de ellos y por escucharlos. Nos reunimos todas las semanas y hablamos de estos temas, cada 15 días nos reunimos con la Mesa Permanente de Discapacidad que la convoca el PIT-CNT y nuclea a diferentes organizaciones sociales y fue con ellos que hicimos el Inclusión Arte el fin de semana pasado. Son compañeros referentes, hay sindicatos que están mucho más involucrados en la temática por la propia realidad del laburo, como por ejemplo el Sunca, que fueron fundamentales en la ley de empleo”, recordó.
“Precisamos más participación, nuestra tarea es lograr que en todos los sindicatos haya una Comisión de Discapacidad, lo otro son las recorridas a nivel de los Plenarios Departamentales. Desde el secretariado vamos una vez al mes a algún departamento y estamos nacionalizando las sesiones porque el interior está muy golpeado con el laburo”, apuntó.
Además “esta encuesta indica que los departamentos donde hay prevalencia de personas en situación de discapacidad son Rivera y Rocha”, informó, estos datos están siendo analizados por la comisión y ahora están con la tarea del diálogo por la Seguridad Social y ahí vamos con algunas propuestas”.
Seguridad Social y transporte accesible
“La Seguridad Social es fundamental para las personas en situación de discapacidad. En el BPS es importante ver el tema de la definición de si una persona tiene discapacidad o no, entendiendo las expectativas de vida de la persona, si tiene laburo o no, y el nivel educativo, el tipo de trabajo a qué están expuestos por eso. Bueno, ahí hay una propuesta de modificación, también colocamos el tema de la renta básica permanente e incondicional, porque entendemos que la pandemia nos dejó una enseñanza muy grande. El 50% de nuestros niños con discapacidad está en la pobreza y ese también es otro otro dato terrible y bueno cuando fue la pandemia no tenían ni agua para tomar”, explicó.
“Otro tema fue la logística para la accesibilidad, es importante tener una un territorio que sea inclusivo, por ejemplo, tenés que hacer una canasta. ¿Y dónde la repartís? ¿Qué lugares tenés accesibles? ¿Dónde hay transporte público accesible para que vayan a buscar esa canasta? La mirada tiene que ser mucho más amplia y la pasaron muy mal porque sin laburo y en esta situación de emergencia obviamente nos dejó un aprendizaje y es que se precisa una renta básica”, apuntó.
“Después hay otro reclamo, que tiene que ver con el tema de la formación de sus acompañantes, de invertir en programas para que se especialicen, porque no es lo mismo acompañar a alguien que tiene una movilidad reducida, que con alguna afectación cognitiva”, explicó la dirigente sindical.
“Después el tema del transporte a nivel nacional, hay mucha resistencia de las empresas en este transporte que tenemos, que es público-privado. Hay una cuestión de movilidad que es reducida por no poder acceder a un boleto y que se pueda mover a nivel nacional”, puntualizó y agregó que hay más, pero esas serían las principales.





















