“Cuando le cargamos las tintas a las víctimas de la desigualdad y no a los que la originan, la chance de dar con las soluciones se esfuma y se pierde la perspectiva…” (*)
EL POPULAR dialogó con el maestro Esteban Coitiño militante de AdeMU Montevideo, filial de la Federación Uruguaya de Magisterio – Trabajadores de la Educación Primaria (FUM-TEP).
Compartimos fragmentos de un diálogo que atendió diferentes temas, entre otras cosas, el inicio de clases, el incremento de la violencia en los centros escolares, las propuestas programáticas y la acción sindical en un año de discusión del presupuesto quinquenal.
– Lamentamos tener que comenzar esta entrevista refiriéndonos al reciente paro por agresión a una docente… ¿Qué análisis hacen de esta problemática?
Tener una situación de agresión a una compañera en los primeros 5 días lectivos del año -sin dudas- es motivo de preocupación y de angustia, pero también de mucha reflexión y de búsqueda de estrategias, para poder actuar frente a la realidad con propuestas justas y con medidas lo más certeras posibles.
Si bien gran parte de la sociedad se lamenta por el incremento de la violencia, que la vemos a diario, en las situaciones más diversas, nos preocupan y nos ocupan las acciones que nos aproximen a soluciones. Sin simplificar la problemática, asumiendo que es un proceso, pero con la convicción que se pueden ensayar opciones que no se han considerado.
– ¿La violencia se metió en las escuelas?
La violencia es parte de la sociedad, y por lo tanto parte de la escuela, unas veces se expresa de forma sutil y otras de forma brutal, pero está siempre, y no es lineal, sino multidireccional. Reina Reyes decía, una sociedad que otorga privilegios crea desigualdades. ¡Y las desigualdades engendran violencia!
Entonces, la violencia es estructural en un sistema desigual, que genera polarización, la concentración y acumulación en unos pocos, la pobreza y las necesidades en las mayorías. Deberían ser un escándalo los datos que hizo públicos el Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y Administración, porque confirman que en los últimos 5 años el 95% de la población de nuestro país vio cómo se reducían sus ingresos, mientras el 5% restante -los más ricos- aumentaron sus ingresos. Las desigualdades sociales no explican todo, pero explican mucho, muchísimo del problema…
Por eso insistimos, a la hora de analizar el tema violencia -que en los últimos años tuvo una escalada brutal de sus efectos sobre la niñez- es importante asumir que no estamos encontrado los caminos para revertir esta problemática, y, por lo tanto, que no vamos a avanzar si seguimos haciendo las mismas cosas. Tenemos que reconocer el problema de la estructura, primero que nada; pero al mismo tiempo identificar cómo ésta afecta sobre lo político, lo jurídico y lo cultural.
Porque muchos de los discursos -y propuestas- que se han instalado estigmatizan, culpabilizan, glorifican las sanciones y apuestan a la represión como único camino, por lo tanto, fragmentan, y de esa forma alejan las posibilidades de poner proa a un camino de transformaciones profundas, en las que se debe atender todo de forma simultánea.
Los discursos que ponen el acento en lo represivo y en lo punitivo suelen estar cargados de tanta violencia como la que -se supone- quiere resolver. Hablando en plata, el fondo del asunto es que no se resuelven los problemas sólo con un mayor despliegue del aparato represivo o sanciones más duras, por el contrario, se pueden empezar a resolver asegurando derechos, garantizando espacios de convivencia y diálogo, dando protagonismo a las comunidades… Porque cuando le cargamos las tintas a las víctimas de la desigualdad y no a los que la originan, la chance de dar con las soluciones se esfuma y se pierde la perspectiva.
– Existe un problema estructural que requiere transformaciones profundas, en ese sentido ¿qué propone el sindicato?
Desde los diferentes lugares hay que trabajar en la dirección de proponer alternativas, no es una tarea exclusiva nuestra, pero siempre estamos proponiendo, y con mucha responsabilidad.
Desde el sindicato, en los últimos años, hemos acercado varias ideas, pero hubo poca -por no decir nula- escucha, esperamos que el nuevo gobierno sea más sensible, más abierto al intercambio y a la negociación.
En concreto, y a modo de ejemplo, una de las propuestas -que venimos sosteniendo hace tiempo- es la necesidad de universalizar el programa de maestras y maestros comunitarios. ¿Si la que educación es la comunidad, cómo puede ser que acá en esta escuela haya una persona dedicada a ese trabajo y en esta otra no? En todos los lugares los lazos con la comunidad necesitan trabajo sistemático, porque desarrollar educación comunitaria implica tiempo dedicado a ello.
Hay que ir a los hogares, involucrarse con lo que pasa en la comunidad, ser parte de los procesos barriales, conocer del día a día de la gurisada y sus familias… La escuela es parte de la experiencia vital de las personas, no puede estar desconectada de las realidades cotidianas de los barrios, porque si hay un drama que afecta a la comunidad la escuela tiene que saberlo y aportar para las soluciones, porque se trata de lo que pasa en la vida de las niñas y niños, que -además- van a llegar con esa angustia a la clase… Pero esta propuesta tiene un problema, universalizar este programa implica más presupuesto para la educación, porque hay que crear cargos.
-Hay un consenso social respecto al impacto positivo del trabajo de las maestras comunitarias…
Pero lo que todavía no hay es presupuesto para que sea universal, y tampoco para pagarles todo el año a esas maestras. Hace falta materializar lo que consideramos que nos ha salido bien.
Otra propuesta que hemos impulsado es la creación de cargos. Todos los colectivos de las escuelas señalan que les hace falta personal, auxiliares de clase y de servicios, hace unos años decíamos que faltaban 300 auxiliares de servicios en todo el país, seguramente hoy se necesiten todavía más. Y las auxiliares realizan tareas claves -sobre todo- en la higiene de los centros educativos y en los comedores.
Y otra demanda permanente es la necesidad de mayor cantidad de docentes, y docentes sin un grupo a cargo, que puedan tener propuestas para contener a quienes no pueden estar todo el horario en el salón, para cubrir un grupo mientras la maestra tiene una entrevista con una familia, para coordinar proyectos institucionales, y un sinfín de etcéteras. Pero, otra vez la misma historia, implica presupuesto.
También propusimos las duplas pedagógicas, para poder individualizar el trabajo con cada niña y niño, y con sus familias. Además, la dupla tiene la potencia de la labor mancomunada de dos docentes con un grupo, sumado a la importancia del intercambio pedagógico y profesional que se genera. Pero…
-Implica presupuesto…
¡Claro! Y la política ha sido la contraria, en lugar de aumentar la cantidad de docentes por niño, han reajustado cargos a mansalva, grupos pequeños que se juntan para crear un grupo grande, donde había dos docentes queda uno, es decir, en un reajuste la escuela pierde un cargo y la gurisada tiene menos chance de abordaje individualizado.
En concepto, la lista de iniciativas sindicales es enorme, y todas se han planteado en distintos momentos, y se van a volver a plantear ahora en el año que se elabora la ley de presupuesto nacional.
Y no me quiero olvidar que también venimos trabajando en la idea de que las escuelas tengan porterías, y, además, que sean ocupadas -preferentemente- por personas de la comunidad. Para que de esa forma exista más cercanía y que se habilite más el diálogo y el encuentro cotidiano. Pero -otra vez- implica presupuesto, y venimos de años de recorte, presupuestal, de derechos y pedagógico.
Estamos trabajando para que se revierta ese proceso, asumió un gobierno que se comprometió a cumplir con el reclamo de un presupuesto del 6% del PIB para ANEP y UdelaR, más el 1% para investigación y desarrollo, y desde el sindicato se lo vamos a recordar todos los días.
-¿Cómo evalúan el inicio del año lectivo?
Bueno… ya analizamos -en parte- la problemática de la violencia estructural y sus efectos en los centros educativos. Sin dudas, hay que profundizar mucho en este tema, pero, es parte de los elementos que marcan cómo viene siendo el proceso del inicio de clases.
Hay muchos temas que están en dinámica, y por eso estamos en proceso de análisis permanente, porque hay situaciones que se van a terminar de conocer e interpretar con el tiempo. Pero, la tónica general del inicio de clases es que predomina el caos y la desorganización. Las autoridades salientes, del gobierno multicolor, no lograron revertir la mayoría de las dificultades que les señalamos en todo este período, y no es que no tuvieran los medios, fueron decisiones políticas…
Decidieron recortar presupuesto, imponer una transformación educativa, perseguir, maltratar y sancionar docentes, todo esto como parte de una campaña permanente de deslegitimación de los colectivos docentes. Y a eso hay que sumarle la desorganización organizada, porque la administración juega un rol decisivo para que los recursos estén al servicio de quienes se educan, o que no estén a tales efectos.
-Circuló un spot de AdeMU con algunas denuncias, sobre las inscripciones web, sobre grupos superpoblados, sobre problemas edilicios… ¿qué nos podés contar sobre eso?
Hicimos circular varios materiales sobre el inicio de clases. Antes que el spot fuimos a cientos de escuelas de Montevideo -en los días de trabajo administrativo- y ahí repartimos materiales a las compañeras y compañeros sobre el año presupuestal y su importancia para el pueblo, porque tenemos la certeza de que lo que no conquistemos en la ley de presupuesto, después es mucho más difícil de lograr. En esas recorridas -sobre todo- escuchamos, de primera mano, las problemáticas que se estaban viviendo. Íbamos esperando dificultades y problemas, pero lo que nos encontramos fue mucho más complejo de lo previsto.
Encontramos escuelas con obras importantes sin terminar, a días del inicio de clases. Encontramos muchos problemas edilicios, desde goteras a salones con los pisos levantados. Nos abrumaron dos realidades, que evidencian problemas de planificación de la administración, por un lado, escuelas con grupos superpoblados -con más de 30 niños por clase-, y por otro, escuelas que pierden matrícula. Encontramos grandes dificultades con las inscripciones web…
-Sin embargo, Cáceres y otras figuras de la anterior administración de educación salieron a decir que las inscripciones web habían sido un éxito…
Depende cómo se lo analice, desde el punto de vista técnico no hubo grandes problemas, el asunto es que faltaron considerar los aspectos pedagógicos y humanos.
Muchas de las niñas y los niños llegaron al primer día de clases sin que haya existido contacto de la escuela con su familia, y ese es un problema serio, aunque no es técnico-informático, desde nuestro punto de vista es un problema humano por sobre todas las cosas.
Por ejemplo, en la entrevista de inscripción -como se hacía antes-, que era presencial, había un intercambio en el que conocías al menos a un familiar, te enterabas cómo es ese niño o niña, cómo vive, con quiénes vive, si tiene patologías, y un sinfín de cuestiones. Además, en función de esos detalles se van armando los grupos, y las directoras van organizando, distribuyendo las niñas y niños con conocimiento de causa.
La entrevista es un primer acercamiento, un primer vínculo, un espacio para acercarse y para despejar dudas -mutuamente- la familia y la escuela.
-Pero hoy casi todas las cosas se pueden hacer a través de la web, compras, pago de facturas, inscripciones…
Es verdad que esa es una dinámica que está instalada, a la que no nos negamos, pero se tienen que considerar elementos que no se tuvieron en cuenta. Porque las compañeras en las recorridas lo que más planteaban era lo impersonal de este nuevo formato. Y el elemento central en la educación es el factor humano, las relaciones interpersonales, los vínculos afectivos…
Quizás en una mirada rápida parece que es más fácil y rápido este trámite, pero desde otras miradas puede ser todo lo contrario, porque si hay información indispensable que no tenemos, mañana te vamos a estar buscando desde la escuela para conseguirla. Pero, además, hubo casos de niñas y niños inscriptos de los que no se tenía ni un número de teléfono de contacto de su familia, si se siente mal ¿a quién llamás?
– La objeción -digamos- es en el terreno de la socialización y del intercambio escuela – familia, que se ven afectados…
Sí, esa es la objeción. Y no es una objeción baladí, es una cuestión honda, que tiene que ver con cómo se concibe a la escuela, los vínculos humanos, los vínculos comunitarios, la importancia que le damos al momento del inicio de clases.
Si da lo mismo que estén o no los abrazos, las palabras de ánimo, la solidaridad, que muchas veces es poder escuchar lo que vive una familia, miramos el proyecto educativo desde paradigmas diferentes.
El modelo de vida llame ya, haga todo sin salir de su casa, es una propuesta que lesiona la socialización, el intercambio, el elemento gregario propio de nuestra especie. En lo personal me rechinan estas propuestas porque -por ejemplo- me gusta ir al almacén y saber cómo se llama la persona que me atiende, saludarla, hablar de algún tema, hacer el chiste del partido del fin de semana… y que choque los cinco con mi hija, y que ella después me diga: papá quiero ir a mostrarle mi bici nueva al amigo del almacén. (Y este ejemplo pasó en la realidad). Ahora bien, si hago el pedido y viene un paquete a mi casa, todo ese intercambio se desvanece y esto es lo que pasó con las inscripciones web.
-¿Cuáles son las principales reivindicaciones que plantean de cara al presupuesto?
La plataforma es extensa, hay muchos problemas para resolver. Y aunque se diga lo contrario, sabemos que resolverlos es un tema de voluntad política, porque sí hay de dónde sacar, lo había antes y lo hay ahora.
Este asunto tiene que ver con la discusión de las prioridades del país, y si la educación es una prioridad se demuestra principalmente este año, dotándola de los recursos necesarios para dar respuesta a las necesidades del pueblo.
Porque el presupuesto educativo no es -no puede ser- un tema de las y los docentes, es un tema del pueblo. Y en el pueblo existe un gran acuerdo respecto a la prioridad que representa para el país la educación. Desde el sindicato vamos a estar convocando a todas y todos a levantar la bandera del 6+1 para la educación pública, porque lo que se conquiste va en la dirección de asegurar condiciones para que aprendan las hijas e hijos del pueblo.
Yendo a lo concreto, ya hablamos de la creación de cargos, porque nos faltan maestras y maestros, profes, auxiliares, asistentes técnicos en primera infancia… Ahí hay un eje sustancial, las escuelas y jardines necesitan más personal para asumir toda la complejidad de la realidad cotidiana, y en eso se juegan las condiciones de aprendizaje de las y los niños.
También hablamos de que las maestras y maestros comunitarios no tienen un salario anual, y eso hay que resolverlo, porque es parte de la precarización del trabajo de las y los docentes. Además, hay que resolver la problemática de las y los profes de artística, que tienen una carga horaria de 15 horas semanales y reclamamos -hace tiempo- que sean de 20 horas semanales como el resto de las y los docentes de Primaria.
Hay que hacer un esfuerzo importante en infraestructura edilicia, hay muchos centros con problemas serios y eso hay que atenderlo. Mucha de la planta edilicia es antigua y requiere mantenimientos. El condicionamiento es grande si se enseña y aprende en salones pequeños, en condiciones de hacinamiento, con mala ventilación, sin luz natural, con goteras o con los pisos levantados. Hay que ofrecerle a la gurisada espacios propicios para la convivencia, el juego y el aprendizaje.
Además, se precisa crear un sistema de suplencias para auxiliares. Antes comentamos que hacen faltan auxiliares, ese faltante genera sobrecarga laboral, y eso ocasiona enfermedades. Si las pocas auxiliares que tengo se enferman, las escuelas quedan sin cubrir esa tarea tan importante. Entonces, hay que pensar una forma para que si una auxiliar tiene que faltar se la pueda cubrir…
-¿Qué plantean respecto al salario?
Hay que recuperar la senda del crecimiento salarial, con aumentos, con incremento del salario real, y la base para eso es asegurar que los salarios estén indexados. Si aumenta el costo de vida tiene que realizarse el ajuste correspondiente, para no perder poder de compra, y para ello es clave el adelanto de la inflación proyectada, y luego -con las cartas vistas- realizar los correctivos.
A partir de esa garantía -mínima- tiene que empezar a crecer el salario, entendido como variable pedagógica, porque al día de hoy las y los docentes estamos sometidos al multiempleo, y esa sobrecarga laboral tiene múltiples efectos negativos sobre nuestra salud.























