Educación Técnica. ¿Para qué? ¿Para quienes?

En esta ocasión el Portal de noticias El Popular entiende conveniente plasmar en sus páginas la visión de las agrupaciones de comunistas que militan por una educación emancipadora en los sindicatos de la enseñanza del Uruguay.

La iniciativa surge debido a la necesidad de hacer visibles los problemas que enfrenta la educación y para generar así un lugar de referencia, que nos mantenga al tanto de cómo está la educación de nuestro pueblo, las directrices que se marcan desde el gobierno y las luchas que se dan para exigir una educación digna para los hijos e hijas de la clase trabajadora.

En este caso la sección inaugura una visión acerca de la educación técnica en el Uruguay, una mirada a nuestra querida UTU.

Educación Técnica. ¿Para qué? ¿Para quienes?

Cuando en el Uruguay se habla sobre educación técnica es absolutamente imposible desvincularla de la vieja visión que se tiene de la UTU como institución que forma a los que no quieren estudiar. Un error ideológico profundo, la educación técnica es sin lugar a dudas una herramienta fundamental para el crecimiento de un país con un proyecto productivo que tenga como objetivos la modernización y el desarrollo de una independencia económica.

La formación de egresados en educación técnica brinda cientos de posibilidades para la formación de un país con desarrollo productivo de calidad, ya que el egresado de educación técnica es un obrero con la formación para ser un trabajador crítico y con la independencia de criterio que le permitirá trabajar, crear y aportar a la industria de su país.

De aquí deriva la crítica que debemos hacer al modelo educativo propuesto por los “innovadores” en tanto que la institución que tildan de anacrónica y escasamente relacionada con la realidad, no propone una alternativa crítica.

Su proyecto educativo tiende a alejarse de la producción y de la sociedad y a vivir en el séptimo cielo de sus tradiciones. Donde se apela a formar “operarios” acríticos que sean un eslabón más en la cadena productiva. Estas críticas a la escuela tradicional y también a la escuela nueva y a la pedagogía naturista basada en la idealización de la autonomía de cada individualidad no son nuevas, pero siempre se plantean como innovadoras. Polemizamos con el <<descubrimiento de uno mismo>> ya que este se reduce siempre a una situación de conciencia y no le interesa la modificación física y social que se realiza en los individuos y que, al mismo tiempo, -afirma Marx– produce también una modificación en la conciencia. Sin pensar en lo colectivo ni en el individuo como actor social e integrante de una comunidad.

La educación técnica, crea las condiciones para avanzar hacia una ciencia operativa y humana, y no meramente especulativa, que permite la capacidad de apropiación y dominio de la naturaleza. No se trata, por otra parte, de un trabajo destinado a adquirir una habilidad parcial de tipo artesano, sino de un trabajo coordinado al máximo con la tecnología de la fábrica, es decir, de la forma más modernizada de la producción. Esta educación de la producción en todos y cada uno de sus aspectos y modalidades, al tiempo que socializa al individuo a través del trabajo colectivo y abre la posibilidad de una educación polivalente, no unilateral. Este trabajo, que se plantea, así como la superación del obrero parcial, cerrado y condenado a una reducida especialidad, debe introducirse en todos los niveles educativos de acuerdo con las posibilidades madurativas de cada edad.

Por eso planteamos desde nuestros diferentes ámbitos de militancia en la comunidad educativa que la educación técnica debe ser integral y se deben proponer planes que sean formativos para los estudiantes y enriquecedores en los aspectos de la curricular oculta, formar futuros técnicos que aporten al desarrollo productivo como ciudadanos críticos de la realidad y propositivos con proyección de ser actores en los procesos productivos.

Es una herramienta que consideramos se debe empoderar desde la Educación Media Técnica donde una formación específica en la especialidad acompañada de una formación holística que le permita al estudiante formarse como ciudadano integrado y comprometido con su entorno político-social-económico.

Los nuevos planes que surjan desde el análisis de los ámbitos académicos, como la ATD, tendrán el desafío de contemplar estos perfiles de egresados.

Será para ellos, los ciudadanos, para quienes este dirigida esta educación técnica.

Agrupación Julio “Chino” Arizaga.

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