El profesor Juan Bernassa estuvo en «Cultura en casa» el pasado jueves 28 de abril, dando inicio al ciclo de “Charlas de ideología en casa”
La filosofía vista desde el punto de partida de las acciones cotidianas
Es un super placer haber sido invitado por tan respetadas personas, escuchando lo agradable de los entretelones de lo musical, de los buenos programas que a uno lo ayudan entender más allá del contacto con la música, es muy lindo.
Hablar sobre el tema ideología no es sencillo
El tema no es fácil llevarlo a las palabras, a veces cuando trato este tema recurro mucho a las imágenes, pero los medios se adecuan a las cosas que vamos a hablar, este mundo de las ideologías y la lucha ideológica es muy importante porque de no advertirlo se nos cuela en nuestras propias prácticas, las valoraciones del mundo y como tratamos a los demás.
La lucha ideológica se refleja en el comportamiento urbano
Hay lucha ideológica cuando la cosa no es tan explícita, uno ve las reglas urbanas, cómo nos tratamos en la calle, pero con razones que son controvertibles y discutible, donde el desprecio a lo que no es directamente mi interés inmediato, uno lo ve cuando maneja, cuando camina, estamos a punto de explotar en cualquier momento.
Hablar de estas cosas puede resultar incómodo, ciertamente, porque nuestras formas de vivir cuando son puestas en duda, mi identificación mis ideas con mi identidad, entonces parece que no podemos discutir ideas de las personas sin que afecte mi propia identidad, y muy por el contrario lo que nos enaltece y nos hace mejores personas es poder discutir las ideas que están en nuestras propias prácticas cotidianas.
Y en ese sentido, en esas prácticas cotidianas, antes de comenzar el programa, hablábamos justamente de los dos mates parecidos con Eduardo, y seguramente si nos ponemos a hurgar tenemos alguna idea que compartimos, el mate es mi universo simbólico.
El comportamiento social no es mecánico existen ideas en ciertas prácticas que están camufladas y que parecen a veces querer decir algo
Uno puede disfrazarse sin que eso signifique una representación fiel de lo que piensa, es tan relevante el plano de la cultura que se permite el lujo de una enorme discusión, porque hay menos discusión sobre una ley natural, por ejemplo, si uno quiere estudiar el movimiento de las olas no es tan difícil, sí lo es, discutir nuestras ideas.
Pongo como ejemplo la música que es una usina de ideas, nuestros jóvenes consumen mucha música, y digo consumen porque a veces no la escuchan, la música es formadora de conductas.
A veces trato de escuchar con atención la música que se escucha alrededor mío, sin prejuicios, trato que sea sin prejuicios y veo los contenidos y los montos de violencia física que hay, y el tratamiento que hay en los chiquilines entre sí.
Hay comportamientos que hacen a nuestra ideología
Por ejemplo, en el lamentable ejemplo de la violencia de género hay canciones que aluden a muchas cosas donde del trabajo se huye, la mujer es un objeto, hay una apología constante al narcótico, donde por sí mismo el sujeto lo que rescata es la mercancía que tiene.
Cuando veo que eso es lo que escuchan mis estudiantes y se repiten esos tópicos culturales que tienen consecuencias materiales directas en las conductas de las personas, y esto se transforma en patrones de conducta, la forma de apreciar el mundo, el auto que uno puede llegar a tener y comprar, todo esto tiene que ver con mi visión del mundo.
Las prácticas cotidianas representan ideas y es muy difícil cambiarlas
El cómo me arreglo y me muestro cuando salgo de casa es una actitud para mostrarme al mundo, es esa rápida aprobación que me doy, en ese gesto estoy mostrando que tengo un conjunto de ideas en el lenguaje cotidiano, como me trato y me expreso es mi sentido común.
Todo esto demuestra mi idea cultural que están combatidas por esa suerte de caracterización, es muy adecuado hablar de Marx de no inventarse un mundo de representaciones falsas para estar acorde o adecuarse al mundo que se viene.
Los ídolos nos confunden
Cuando nos enfrentamos al mundo y sus viejas tradiciones cuando uno se pone a dudar con aforismos públicos que todos repetimos, por ejemplo “más vale conocido que bueno por conocer” es profundamente conservador y condenable que me niegue a lo nuevo a lo distinto.
Haciendo referencia a la música hay letras que a uno lo detienen, cuando terminan la vuelve a repetir, como hay cosas que me sorprenden con los años y las vuelvo a escuchar, porque los años pasan tan rápido que no les puedo prestar atención y observar.
Uno tiene que estar en permanente desarrollo, me gusta mucho estudiar, pero atento a lo que el otro precisa, estoy atento a lo que el otro precisa por un gran amor a la humanidad como decía el “Che” y es lo que se está necesitando, ser conscientes de lo que hacemos y queremos ser, pero no es tan fácil.
Vivimos en la sociedad paliativa que inventa narcóticos para atenuar o evitar el dolor
A menudo nos olvidamos que el dolor forma parte de la vida, como por ejemplo cuando una novia nos dejó, el payaso decía que el universo no era tan fácil, hay que hacer el duelo, poder llorar, esto es ideológico, darnos cuenta del dolor y las circunstancias, si no hay carencias ni faltas. El tipo de sociedad que vivimos nos ofrece mercancías que nunca satisfacen el deseo, como nunca satisfacen el deseo solamente satisfacen el encadenamiento de nuevas demandas.
Todo ésto es una lucha ideológica en el sentido en que cada uno tendrá su burbuja, un refugio donde poder cultivar, pero de acuerdo a su poder económico efectivamente que adicción va a llevar adelante, ahora si uno es pobre y no puede tomar un alcohol de lujo, tomará un vino en caja en la calle y eso es más visible, las adicciones atraviesan la sociedad y forman parte de la lucha ideológica.
Las culturas
La cultura y las ideas están siempre en pugna, la hegemonía es algo en que está en pugna y las ideas, unas que intentan mantener y conservar y otras nuevas que quiere generar lo alternativo, y estas últimas son las que están más complicadas
La diversidad cultural hay que aceptarla, pero ver que no se contrabandean injusticias, lastimar, herir y anula la posibilidad de desarrollo personal.
En Francia se discutió durante mucho tiempo sobre el no extirpar el clítoris femenino porque venían de ciertas culturas africanas asociadas a la enorme pobreza, a la carencia de recursos y se buscaba desestimular, decían los antropólogos la apropiación, asociando la apropiación con sexualidad. Eso significaba una violencia terrible sobre la mujer ¿me quedo entonces con esa práctica cultural y mutilo a las personas?, hasta ahora hay gente que piensa así.
Nosotros hemos incorporado prácticas apacibles
Mucha gente dice si te roban algo anda a la feria de Piedras Blancas, y muchas veces lo creí, cuando fui me encontré con un universo precioso.
Mi abuela decía “mijo usté” no se preocupe porque siempre habrá pobres y ricos, y ella me quería pila de verdad, ella en mi primer trabajo me levantaba a las siete de la mañana y me esperaba con las torrejas de boniato, su práctica era solidaria, pero no podía justificar su apreciación que siempre habrá pobres y ricos, y yo le decía “no Juana eso no es así, usted está equivocada y ella de verdad lo creía, sinceramente lo creía”. Hay arraigos y prácticas que permiten o retrasan los cambios posibles.
La música no es para pasar el tiempo, es para demorarlo
Hoy la lucha ideológica que transcurre mucho en la música y es pasible de ser discutible y hay que ver qué significado tiene, cuando un artista hace una obra no está bombeando, no es que se me ocurren tres cosas y las pongo ahí, me gusta mucho Jorge Luis Borges y digo y César Vallejo viendo sus apuntes, el trabajo que le llevaba encontrar la palabra y de golpe lo encontraba y es todo un descubrimiento, un trabajo.
Como cuando uno cocina hay un valor cultural, cuando uno quiere agasajar a alguien y se esfuerza allí también hay cultura.
La vida no pasa trivialmente y esto es parte de lo que nos quieren hacer vivir, la tendencia predominante todo da lo mismo, la música para pasar el tiempo, no, la música es para demorar el tiempo, lo que me obliga a detener.
Los medios de comunicación
Se han ido sofisticando cada vez más tecnológicamente, han avanzado y se han aprovechado de todo lo que la innovación genera, están saturando de mensaje continuamente directa o indirectamente.
Uno podría ponerse a pensar quienes son los medios de comunicación, pero me quedo con los mensajes, las personas estamos inmersas en una maraña de mensajes demandantes con dos funciones una convencerme de comprar cosas y otra, de la cabecita que acompaña ese comprar cosas.
A diferencia de los años 70 u 80, hasta los 90 que era que yo tenía que ser mejor en función del deber, hoy es más penetrante porque es indoloro, y es que me convoca a actuar de forma tonta, pero en el ejercicio de libertad, tonto y superficial a costa de ser libre.
El sistema nos enferma, las depresiones son una enfermedad emblemática de nuestra época, pero el sistema es tan inteligente que yo resuelvo todo con el analista, y no le hecho las culpas al sistema, de porque yo corro desesperadamente y compito con el otro, no prestar atención, hago cualquier cosa por lograr el éxito.
La lucha ideológica está metida allí.
Y en base a todo esto, no voy a prender fuego los medios, al contrario, no se puede confundir el mensaje, con el agente del mensaje y el instrumento.
Hay que desafiar, apropiarse del instrumento y generar contenidos inteligentes, y no es fácil porque no siempre cuenta con el beneplácito de los mercaderes, y no es inocente como se producen ciertos contenidos y otros no.
María José Pedraja






















