El sustento de la esperanza

“Organizar la lucha es mantener la esperanza”, así terminó la oratoria de la Intersocial anoche ante miles de personas que llenaron más de 7 cuadras de 18 de Julio en Montevideo.

Lo sucedido en estos meses de Emergencia Sanitaria, en el medio de la cual el gobierno de coalición de derecha implementa contra viento y marea el ajuste neoliberal que es parte central de su restauración conservadora, y particularmente lo ocurrido esta semana le dan la razón.

Ese ajuste y esa restauración conservadora, incluida la decisión de no realizar una inversión social del tamaño necesario para enfrentar los impactos sanitarios, económicos y sociales de la pandemia -Uruguay está penúltimo entre los países de América Latina en cuanto a los recursos destinados medidos en porcentaje del PBI, apenas un 0.7%,- han provocado ya 200 mil seguro de paro, 100 mil puestos de trabajo menos, caída del salario, las jubilaciones y las pensiones. A eso ha llevado el aumento de tarifas públicas, único caso en el mundo en medio de la pandemia, la reducción de la inversión pública y el recorte de la ejecución presupuestal, la devaluación récord del peso, el aumento de los precios, sobre todo de los alimentos, niveles crecientes de endeudamiento, etc.

No es el COVID 19, cuyo impacto nadie niega, es el ajuste neoliberal del gobierno de derecha realizado en medio de la pandemia, son las medidas que no se toman, a pesar de tener los recursos para hacerlo, las que han provocado que en estos 4 meses y poco Uruguay ya sea más desigual.

Por ahí, por la acción del gobierno de derecha, cada vez más del herrerismo y de Cabildo Abierto y menos de coalición, no está la esperanza de una salida a la crisis.

La esperanza está en la organización de los sectores populares, en sus propuestas y en su capacidad de luchar por ellas.

En esta semana se acumularon tres movilizaciones formidables. El lunes y el martes, cientos de obreras y obreros del Frigorífico Canelones, con su sindicato, SOOFRICA, recogiendo las mejores tradiciones del movimiento obrero y de su gremio, caminaron 40 kilómetros hasta Montevideo en defensa de 700 puestos de trabajo.

Lo hicieron rodeados de la simpatía, el apoyo y la solidaridad del PIT-CNT y de todo el movimiento popular. Enfrentan una trasnacional, Minerva Foods, que los quiere rendir por hambre. Y no se rinden, organizan la lucha y, por eso, mantienen la esperanza.

El miércoles miles de trabajadoras y trabajadores convocados por la Mesa Sindical Coordinador de Entes, del PIT-CNT, salieron a la calle a defender las empresas públicas. Denunciaron que el gobierno a través de lo votado en la LUC, del recorte de ejecución presupuestal, de orientaciones privatizadoras, del no llenado de vacantes, quiere imponer su visión neoliberal y privatizadora, quiere desmantelar las empresas públicas. Ellos y ellas tampoco se rinden, organizan la lucha, y, por eso, mantienen la esperanza.

Y anoche, en Montevideo, pero también en todo el país, miles y miles salieron a la calle a respaldar a esa construcción de unidad de pueblo que es la Intersocial. Un espacio de confluencia unitaria de más de 60 organizaciones, de las más diversas. Están las clásicas y más importantes herramientas del movimiento popular: el PIT-CNT, ONAJPU, la FEUU, FUCVAM. Pero también expresiones pujantes de la lucha popular como la Intersocial Feminista, la Red de Amigos de la Tierra, los sectores de la cultura y el arte, las ollas populares, organizaciones del movimiento de la diversidad sexual, colectivos que se nuclean para enfrentar la violencia y los embates represivos. Y además, las y los feriantes, organizaciones de pequeños y medianos productores y comerciantes.

La Intersocial es la principal construcción de unidad de pueblo de este período. El principal avance contra hegemónico.

Ha demostrado en estos meses su capacidad de propuesta, con su plataforma de 12 puntos levantada en marzo, apenas instalada la Emergencia Sanitaria, y reiterada ayer. En ella destacan el maduro y fundamentado reclamo de una renta básica, o ingreso transitorio, para los sectores de nuestro pueblo más golpeados por la crisis. Medidas de defensa del empleo, que incluyen el reclamo de apoyos a las pequeñas y medianas empresas, pero con la contrapartida de que se mantengan los puestos de trabajo. La suspensión de desalojos, de cortes de servicios públicos, el combate a la especulación y el control de precios.

Anoche, en la proclama leída ante miles que desafiaron el frío, le agregaron un firme posicionamiento de rechazo a la LUC a la que definieron como “una ley de retrocesos con todas las letras”.

“La LUC supone un giro represivo, una concepción de sociedad y Estado restrictivo que busca que la sociedad civil no participe en una vida democrática plena y tienda a una concepción de un Estado policíaco, represivo”, advirtieron.

Añadieron también una posición firme de defensa de la Educación Pública: “La LUC tiende a concentrar las decisiones de la educación pública en el Poder Ejecutivo, privatizarla y excluir la participación democrática de los actores educativos. Ningún país serio regala el destino de la educación. La tradición vareliana de la educación pública es un patrimonio nacional que no puede transformarse en moneda de cambio”.

Sumaron también el reclamo de un Presupuesto que atienda las verdaderas urgencias: “La LUC es el brazo ejecutor de un proyecto de ajuste que se va a traducir en el Presupuesto Nacional. El Presupuesto Nacional es el principal instrumento de política económica. En él se concreta la orientación política del gobierno asignando prioridades. El anuncio de las autoridades de privilegiar las cuentas públicas en lugar de las políticas sociales, supone poner a la sociedad al servicio de la economía”.

Con firmeza interpelaron al gobierno: “Le exigimos al gobierno, que piense, ¿Qué es lo urgente?. Lo urgente es un presupuesto digno, que defienda los intereses de las grandes mayorías nacionales. Lo urgente es la gente, no la LUC”.

Y culminaron con una llamado que es toda una declaración de principios: “Estamos convencidos y convencidas que la fuerza también es de la gente, que las posibilidades de transformación son por el camino de la negociación y la movilización. Queremos seguir construyendo y ampliando la Intersocial, la lucha es entre todas y todos, no por separado, la unidad y el diálogo son fundamentales para avanzar. Por renta básica y presupuesto para el pueblo, no a la LUC. Organizar la lucha, es mantener la esperanza”.

No hay que menospreciar, no debería hacerlo el gobierno, la capacidad transformadora de la unidad del pueblo.

El principal desafío que tiene el movimiento popular, es ampliar los niveles de unidad y organización, fortalecer lo que denominamos, el bloque histórico, político y social, democrático y radical, de los cambios. He allí el principal espacio de acumulación de fuerzas del pueblo.

Organizar el tamaño de pueblo necesario para enfrentar al bloque, también político y social, del poder, y frenar su restauración conservadora, el ajuste que busca la concentración de la riqueza y del poder.

Y para eso es necesario dar pasos concretos, prácticos, no solo declarativos. La conformación de la Intersocial, su plataforma y sus propuestas, pero sobre todo su capacidad de organizar la lucha por ellas, es un paso, y nada menor.

Habrá que lograr más amplitud, el camino marcado por las reuniones del PIT-CNT con sectores de la cultura, la UDELAR y la Comisión Nacional de Fomento Rural, es una ruta que debe continuarse.

Habrá que vincular todas estas luchas y reclamos con la acción política del Frente Amplio. Esas son las tareas centrales del momento.

Pero es importante rescatar que el 8 de marzo, el caceroleo, el 1º de Mayo, el 20 de Mayo, el paro del 4 de junio, el 27 de junio, el despliegue organizativo para sustentar las ollas populares y los cientos de iniciativas solidarias y las tres movilizaciones de esta semana, particularmente la de anoche, muestran que la esperanza tiene sustento.