Paola Beltrán
El martes 13 de mayo la noticia del fallecimiento del ex presidente de la República, José Mujica, se esparció casi instantáneamente por cada rincón del país y también internacionalmente. “Con profundo dolor comunicamos que falleció nuestro compañero Pepe Mujica. Presidente, militante, referente y conductor. Te vamos a extrañar mucho Viejo querido. Gracias por todo lo que nos diste y por tu profundo amor por tu pueblo”, anunció el presidente Yamandú Orsi en su cuenta de X.
Si bien el estado de salud de “Pepe” se había deteriorado considerablemente en los últimos días, la confirmación de su fallecimiento impactó profundamente y la reacción masiva fue de congoja y homenaje.
Ese mismo día estaba prevista la sesión de la Mesa Política del Frente Amplio (FA) que modificó su orden del día y se dedicó íntegramente a realizar un homenaje en el que el Fernando Pereira, presidente de la fuerza política, visiblemente conmovido, dijo unas palabras que fueron acompañadas por un minuto de silencio y un aplauso cerrado.
El Poder Ejecutivo decretó tres días de duelo nacional. Las banderas a media asta y los lazos negros en las puertas de los Comité de Base comenzaron a inundar el paisaje en todo el país. Se anunciaron los detalles del cortejo fúnebre y el sepelio; las redes sociales, portales de noticias nacionales e internacionales comenzaron a transmitir semblanzas, saludos y pequeños recortes audiovisuales, rescatando aquello que conectó con la gente: el humanismo y la sencillez para vivir y comunicar que convirtió a José Mujica en el personaje contemporáneo uruguayo más relevante a nivel internacional.
Los mensajes de los presidentes de Brasil, Lula Da Silva; Colombia, Gustavo Petro; Chile, Gabriel Boric; México, Claudia Sheinbaum; de Cuba, Díaz Canel; de Venezuela, Nicolás Maduro; de Bolivia, Luis Arce; de España, Pedro Sánchez, fueron solo algunos de los muchos que comenzaron a conocerse (ver páginas 6 y 7).
Lo mismo hicieron artistas nacionales e internacionales como Jorge Drexler, Ruben Rada, Silvio Rodríguez, Residente y futbolistas de la Selección Uruguaya como Luis Suárez, Federico Valverde, Manuel Ugarte, Luciano Rodríguez, Matías Viña y Lucas Torreira.
La innegable expresión de cariño del pueblo de a pie que acompañó el cortejo que partió a las 10 de la mañana desde la Torre Ejecutiva, en donde el presidente Yamandú Orsi, junto a Secretario de Presidencia Alejandro Sánchez colocaron el pabellón nacional y la bandera de Artigas sobre el féretro, fue la constatación de cómo la figura de Mujica caló en el corazón de la gente.
El cortejo recorrió 18 de julio y luego fue transitando distintos puntos donde se detuvo brevemente: el local del MLN, del Frente Amplio, del MPP y luego tanscurrió por Avenida del Libertador hasta llegar al Palacio Legislativo.
Durante el recorrido, ministras y ministros, la Mesa Política del Frente Amplio y su compañera Lucía Topolansky encabezaron el cortejo.
En el borde del camino y tras el féretro, miles de personas, hombres, mujeres, jóvenes y niños, con banderas del Frente Amplio, del MPP, de Uruguay y del MLN manifestaban a viva voz el agradecimiento, el reconocimiento, el dolor y el cariño.
Al llegar al Palacio Legislativo, Yamandú Orsi y Alejandro Sánchez fueron quienes asumieron la tarea, junto a otros, de llevar el ataúd hasta el Salón de los Pasos Perdidos. Un momento de mucha emotividad en que se produjo un primer instante en que el dolor permitió expresarse antes de abrir las puertas para que la procesión de miles comenzará a transitar el camino para decir el último adiós.
Las coronas de flores de diversas organizaciones, sindicatos, instituciones, se sumaban a los ramos que la gente iba dejando a los pies del féretro, junto a la bandera de Uruguay, cartas, dibujos de niñas y niños. Uno de esos dibujos fue especialmente colocado más cerca y decía: “Gracias Pepe, hoy tengo un hogar digno” acompañado por la bandera del FA, de Uruguay y del MPP dibujadas por las manos y el corazón de un niño o una niña.
Sentados a los costados se encontraban el presidente Yamandú Orsi junto a su esposa Laura Alonsopérez, visiblemente conmovida; Lucía Topolansky, estoica, siempre contenida y acompañada por un compañero o compañera; la vicepresidenta Carolina Cosse y diversas figuras de la política como Daniel Olesker, Ana Olivera, Fernando Pereira, Nin Novoa, Fernando Amado, entre muchos otros y otras que fueron turnándose.
Un poco antes de las 15 horas arribaron a presentar sus respetos el ex Presidente Luis Lacalle Pou, la ex vicepresidenta Beatriz Argimón, así como ex Presidente Julio María Sanguinetti, el ex senador Jorge Gandini, el ex Ministro del Interior Alberto Heber y ex Ministro de Trabajo Pablo Mieres. Luego, autoridades de las Fuerzas Armadas hicieron lo propio.
El senador Óscar Andrade, la diputada Ana Olivera, de la 1001, y más tarde el Ministro de Trabajo y Secretario General del PCU, Juan Castillo, también se acercaron especialmente a presentar sus respetos.
A las 17 horas, uno a uno, pasaron los representantes de las delegaciones internacionales quienes realizaban una pequeña reverencia en respeto. Un momento conmovedor porque daba cuenta, una vez más, de lo que significó la figura de José Mujica a nivel internacional.
Mientras tanto la cola afuera iba creciendo a medida que el horario de la salida laboral se acercaba y la fila, que ya era grande se hizo inmensa. Para las 20 horas giraba en sí misma varias veces rodeando Avenida del Libertador, dando vuelta la manzana y bajando por Venezuela. Una cola que no se entendía dónde terminaba pero que la gente hizo con paciencia, aunque se escuchaba comentar que todo estaba muy bien organizado.
Al caer la nochecita aparecieron los puestos de comida y la venta ambulante. Se comentaba la enorme cantidad de gente, se buscaba una referencia y se hablaba del sepelio de Galeano, pero al correr el día quedaba claro que la movilización popular parecía no tener un precedente claro.
El jueves continuó la procesión. El presidente de Chile Gabriel Borich y el presidente de Brasil, Lula Da Silva arribaron temprano en la tarde.
Lula dijo a los medios de prensa que conoció a mucha gente en su vida “a muchos políticos, a mucha gente que me gusta, a mucha gente que respeto, pero Pepe era esa figura especial, Pepe era esa figura más afectuosa, esa figura que aprendí a respetar, a admirar y a seguir en cada paso que daba”.
Al cierre de nuestra edición continuaba el velatorio en Salón de los Pasos Perdidos, continuaban las muestras de afecto, el hasta siempre.
En su último discurso en el acto de cierre de campaña del MPP en octubre, Pepe Mujica dijo: “Soy un anciano que está muy cerca de emprender la retirada de donde no se vuelve. Pero soy feliz porque están ustedes, porque cuando mis brazos se vayan habrá miles de brazos sustituyendo la lucha. Y toda la vida dije que los mejores dirigentes son los que dejan una barra que los supera con ventaja”.
Hasta siempre compañero José “Pepe” Mujica.























