De acuerdo al Informe 2021 Índice Global de los Derechos de la CSI, la pandemia de COVID-19 ha sacado a la luz la violación de los derechos de la clase trabajadora.
En el mismos e destaca que “la vulneración del derecho de huelga, del derecho a establecer y afiliarse a un sindicato, del derecho a llevar a cabo actividades sindicales y al disfrute de libertades civiles y del derecho de expresión y reunión, se sitúan al nivel más alto en ocho años”.
El Índice global documenta, de forma pormenorizada las diferentes manifestaciones que revelan cómo gobiernos y empleadores, hicieron un uso de la emergencia sanitaria para incrementar los despidos de trabajadores.
Ello se ha revelado, con particular saña, en países donde los propios trabajadores denunciaban la falta de condiciones sanitarias en los lugares de trabajo.
Los despidos de trabajadores se han producido, además, cuando estos denuncian violaciones de derechos tales como los derechos de negociación colectiva.
En paralelo con ello, el Índice describe como se ha ido incrementando la vigilancia sobre los trabajadores/as, menoscabando así el derecho a la privacidad, al tiempo que se restringe, cada vez más, la libertad de expresión y de reunión.
De acuerdo al informe, tanto en Honduras, como en Uruguay, se asiste a un proceso de desmantelamiento de derechos adquiridos, proceso este que se realiza a través de “la adopción de leyes represivas por parte de sus Gobiernos”.
En América Latina, Colombia ha sido señalada “como uno de los países donde los lugares de trabajo se están volviendo menos seguros y con más restricciones a las actividades sindicales”.
El Informe revela que, tres países latinoamericanos están entre los 10 que peores indicadores reportan, ellos son: Brasil, Colombia y Honduras.
Al presentarse el Informe, Rafael Freire, secretario general de la Central Sindical de las América (CSA), declaró: “La CSA ha denunciado y seguirá denunciando las amenazas y los ataques a dirigentes sindicales, masacres de dirigentes populares y activistas defensores de los derechos humanos. ¿Por qué hay tanta perversidad contra nuestros pueblos? Los derechos humanos han sido violados constantemente en nuestra región”.
“La pandemia de COVID-19 se ha cobrado numeroso empleos, comunidades y vidas. El Índice Global de los Derechos documenta una vergonzosa lista de gobiernos y empresa que han desplegado un programa antisindical contra los trabajadores y trabajadoras situados en primera línea, aportando trabajos esenciales para mantener las economías y las comunidades funcionando”, afirmó la secretaria general de la CSI, Sharan Burrow.
Esta octava edición del Índice Global de los Derechos de la CSI clasificó a 149 países en función del grado de respeto hacia los derechos de los trabajadores.
Con relación a nuestro continente, las conclusiones del Informe señalan que: en el 88% de los países se ha vulnerado el derecho de huelga, en el 72% de los países se ha vulnerado el derecho de negociación colectiva, mientras que igual guarismo se reporta para aquellos países que excluyen a los trabajadores del derecho a formar o afiliarse a un sindicato.
Otro de los derechos vulnerados de forma significativa es el derecho de acceso a la justicia, en este caso en el 76% de los países este derecho está ausente o restringido.
En sus conclusiones se señala que “el número de países que denegaron o reprimieron la libertad de expresión se ha incrementado, pasando de 56 en 2020 a 64 en 2021 (…) los trabajadores se vieron expuestos a actos de violencia en 45 países”, mientras que, en seis países se han producido asesinatos de sindicalistas: Brasil, Colombia, Filipinas, Guatemala, Myanmar y Nigeria.























