Careo con Lille Caruso, deja en evidencia al represor Ricardo Medina, que quiso negar que había participado en el secuestro de su esposo Álvaro Balbi, hace 46 años.
Al cierre de nuestra edición culminó la larga audiencia, más de 5 horas, que se realizó en el juzgado Penal de 23° Turno, a cargo de la jueza Isaura Tórtora, por el asesinato en tortura en la dictadura de Álvaro Balbi, militante de la UJC, en julio de 1975.
A 46 años, dos de los acusados por el crimen declararon ante la justicia, se trata de los represores y ex oficiales policiales José Felipe Sande Lima y Ricardo Medina.
Los acusados, como es su costumbre, negaron todo, incluso que durante la dictadura se hubiera detenido a “miembros del Partido Comunista”. La omertá fascista de la patota del Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA).
Pero ocurrió algo nuevo en esta audiencia, Oscar López Goldaracena, el abogado que patrocina a la familia de Álvaro Balbi, llamó a Lille Caruso, su viuda, para hacer un careo con Medina.
La fuerza de la dignidad
“Pasó a la órbita militar”, esa frase dicha con la soberbia que da la impunidad y el poder absoluto, dejó en evidencia al represor Ricardo Medina, 46 años después. Esa frase, dicha desde la soberbia de la impunidad, en Inteligencia de la Policía ante una joven mujer que buscaba desesperadamente a su esposo secuestrado por la Policía la noche anterior, hoy, empuñada como denuncia por la valentía de esa misma mujer, deja en evidencia al represor.
En diálogo con EL POPULAR apenas terminada la audiencia una conmovida Lille Caruso explicó que el careo fue una experiencia “difícil”. “Es un momento duro enfrentarte con el tipo, lo miraba y pensaba, este tipo mató a María Claudia de Gelman, torturó y mató a tanta gente y está acá, furioso, porque estoy diciendo la verdad”, amplió.
“Ellos, como siempre, niegan todo, pero cuando yo les dije cosas concretas, fechas, horas, lugares, momentos, chapas de autos, se enfurecían, sobre todo Medina. Decía esta mujer está loca, está diciendo disparates. No se sabe si es malintencionada o está diciendo disparates. La jueza no le decía nada y entonces yo podía seguir hablando, contando, diciendo lo que pasó”, explicó.
“Le dije que había estado en mi casa, en el allanamiento, la misma noche que llevaron a Álvaro, yo en ese momento no sabía que era Medina, pero claro que lo vi, pero al día siguiente yo salí a buscar a Álvaro. Fui a Inteligencia de la Policía, en la calle Maldonado, allí entré y pregunté por Álvaro Balbi, si estaba allí detenido, y mirá lo que pasó, este tipo se dio vuelta, y yo dije: Este señor estuvo anoche en mi casa. Entonces él se da vuelta, por eso lo recuerdo perfecto y me dijo: “Pasó al ámbito militar”. Esas palabras no me las olvido más, no podés olvidar eso, ni esa cara, nunca”, dijo Lille Caruso.
Consultada por la reacción de Medina indicó que “se puso furioso, dijo que estaba mal de la cabeza”.
Sigue el martes
El abogado Oscar López Goldaracena, explicó a EL POPULAR que “los acusados negaron todo, negaron hasta la historia, dijeron que no hubo detenciones de miembros del PCU, que no hubo allanamientos”.
“Medina negó que hubiera allanado la casa de la familia Balbi y niega haber visto a Lille la noche después en Inteligencia. Entonces pedimos el careo, la Fiscalía no se opuso y la jueza lo concedió. Lille identificó físicamente a Medina, como el que fue a su casa esa noche hace 46 años y a quien vio unas horas después cuando fue a Inteligencia de la Policía”, sostuvo.
“Es muy importante que la víctima, y en este caso la esposa, que también es víctima, declare frente al represor, frente al responsable del crimen, por eso pedimos el careo”, indicó López Goldaracena.
En las diligencias, el 5 de octubre, declaró un testigo, por error de la sede penal se informó que declararía nuevamente, ya lo había hecho, el ex militar Enrique Santiago Navas. Ayer 7 de octubre declararon Sande Lima y Medina, el martes siguen las diligencias con peritos.
Cabe recordar que Medina está procesado por varios delitos de tortura, secuestro y desapariciones, entre ellas la María Claudia García de Gelman, la mamá de Macarena Gelman. Medina que luego de la recuperación democrática y gracias a la impunidad estuvo en la secretaria del entonces senador del Partido Colorado, Pablo Millor, fue proceso también por falsificación de dólares. Sande Lima también fue procesado por delitos de lesa humanidad y por peculado.
46 años de lucha contra la impunidad
Álvaro Balbi fue detenido por la Policía, el 29 de julio de 1975, mientras participaba en una reunión clandestina en el Regional 3 del PCU, junto a otras siete personas; todos fueron conducidos al Departamento de Inteligencia y Enlace, luego trasladados al Cuartel de Coraceros, allí fueron torturados. El allanamiento y detención estuvieron dirigidas por el Sub Comisario Eduardo Telechea y el Agente de 2º Adolfo Alem Castro, alias “La Momia”. Medina, Sande Lima y Navas son sindicados de haber participado, junto a Alem Castro, en la tortura de Álvaro.
Apenas dos días después, el 31 de julio de 1976, funcionarios policiales informaron a la familia que había muerto por un ataque de asma provocado por enfriamiento.
Su familia denunció desde el primer momento que había muerto por torturas. Así lo prueban las lesiones que se le constataron y los testimonios de las y los compañeros que fueron torturados junto a él. Sin embargo, un Tribunal Militar clausuró el caso y un médico militar, José Mautone, firmó una autopsia falsa, que fue usada por Juan María Bordaberry, dictador, y Juan Carlos Blanco, canciller de la dictadura para mentir en todos los foros internacionales donde se denunció el caso. Selmar, padre de Álvaro, envió una valiente y conmovedora carta a Bordaberry denunciando el crimen, en agosto de 1975.
El 26 de octubre de 1985, tras la recuperación democrática, Lille Caruso, compañera de Balbi, presentó una denuncia penal. En 1988 la investigación fue detenida cuando Julio María Sanguinetti incluyó el caso en la Ley de Caducidad. El 12 de mayo de 2011, José Mujica, aplicando la resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el Caso Gelman, anuló este decreto y abrió el camino para la investigación nuevamente. Estuvo a cargo del caso la jueza Mariana Motta, hasta que fue desplazada por Suprema Corte de Justicia. Desde 2011 hasta 2019, el Observatorio Luz Ibarburu patrocinó el caso. Se han realizado inspecciones oculares por parte de testigos y de la familia del cuartel de la Republicana; se han tomado declaraciones de testigos y a los acusados. Desde 2019 el abogado Oscar López Goldaracena es quien patrocina el caso junto a la familia.
Dos represores procesados
El miércoles 6 de octubre se conocieron los procesamientos de dos represores, por torturas en la dictadura, uno en Tacuarembó y otro en Paysandú.
El portal 25siete Noticias y Montevideo Portal, informaron que la jueza Carla Gómez, de Tacuarembó, procesó con prisión al ex alférez de la dictadura, Carlos Raúl Chaine Díaz, por abuso de autoridad contra los detenidos y lesiones graves. Las denuncias son por hechos que sucedieron en el Regimiento de Caballería Mecanizada N°5, con sede en la ciudad de Tacuarembó. Las víctimas eran militantes del Partido Comunista del Uruguay en 1976.
La Diaria, por su parte, en una nota de Mauro Goldman, informó que fue procesado con prisión el capitán retirado Ramón Larrosa, por reiterados delitos de abuso de autoridad contra los detenidos, lesiones graves y privación de libertad en calidad de coautor, en particular contra el sindicalista Hermes Pastorini. Según señala la nota en una conferencia de prensa realizada en el club Social Sanducero, el abogado Enrique Malel y Pastorini, informaron del procesamiento. La nota explica que la primera denuncia sobre el caso, realizada en 1986, fue archivada por la Ley de Caducidad. La investigación se retomó en 2011, cuando se aprobó la ley de restablecimiento de la pretensión punitiva del Estado. Pastorini fue sindicalista textil de Paylana y en el Congreso Obrero textil. El 14 de mayo de 1974 fue detenido y conducido al Batallón de Infantería N° 8, “Leandro Gómez”, donde fue torturado durante 12 días. Luego fue trasladado a Salto y posteriormente al penal de Libertad, donde permaneció detenido hasta 1980.
Enlace con una nota de nuestro Portal con más información histórica sobre el caso de Álvaro Balbi: https://elpopular.uy/justicia-para-alvaro-balbi-y-su-familia/























