La herencia de la derecha y los desafíos del FA

En estos días hubo tres reuniones relevantes para el gobierno del Frente Amplio y su desarrollo futuro. La primera fue la del Consejo de Ministros, presidida por el presidente Yamandú Orsi y la vicepresidenta Carolina Cosse. La segunda, la de Yamandú Orsi con la bancada del Frente Amplio, con las y los diputados y senadores. La tercera, la del ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, y su equipo, con la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.

En las tres reuniones se avanzó en el diagnóstico de la situación real en la que queda el país, luego de los cinco años de gobierno de la coalición de derecha, encabezado por Luis Lacalle Pou, y también, a la vez, en la definición de las acciones inmediatas, a mediano y largo plazo, para dar cumplimiento con el Programa de gobierno del Frente Amplio y atender los problemas urgentes del país y de nuestro pueblo.

Es decir, se definió el punto de partida, los problemas a enfrentar y las metas y caminos para superarlos. Las dos cosas a la vez. Por eso es importante valorar las tres reuniones y la discusión como un todo.

En cuanto a la situación en la que dejaron al país y al gobierno la coalición de derecha y Luis Lacalle Pou, tanto Orsi, como Oddone, como las y los parlamentarios, fueron muy claros en señalar que la situación fiscal es peor de lo que se había dicho en la campaña electoral. El déficit fiscal es más alto de los últimos 35 años. A la cifra indicada por el gobierno de derecha saliente hay que agregarle casi medio punto del PBI. Hubo postergación de pagos que se debían haber hecho en 2024 y se pasaron para 2025: 160 millones de dólares del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, 100 millones de dólares de ASSE y 100 millones de dólares más en otras dependencias del Estado, lo que suma 360 millones de dólares. A eso hay que sumar gastos comprometidos ya para el 2025, por 610 millones de dólares. Todo esto arroja que ya hay comprometidos gastos para este 2025 por casi mil millones de dólares. A ello hay que sumar el adelanto de pago de impuestos de UTE y ANCAP, que, al revés de lo anterior, tenían que haberse recaudado en 2025 y se recaudaron en 2024, por más de 70 millones de dólares.

Todo esto con un gobierno de derecha que había dicho en la campaña electoral de 2019 que el déficit fiscal que dejaba el gobierno del Frente Amplio, menor al actual, era un desastre para el país y que por eso iban a hacer un ajuste fiscal, ahorrar 900 millones de dólares y reducir el déficit.

Pasó todo lo contrario, gastaron más, concentraron el gasto en el año electoral, postergando pagos y adelantando el cobro de impuestos de las empresas públicas, pero, además, aumentaron la desigualdad, creció la pobreza y en particular la pobreza infantil, bajaron durante 40 meses los salarios, hoy hay 100 mil uruguayas y uruguayos más que ganan 25 mil pesos o menos, y en medio de todo eso, en el 2024 los bancos volvieron a tener ganancias récord.

Esa es la situación del país, es desafiante, según la definió Oddone, en un triple sentido: incertidumbres importantes en la región y en el mundo; una situación fiscal y de recursos como la que señalábamos y una gran deuda social y de desigualdad a la que hay que dar respuesta.

Para ello el gobierno del Frente Amplio está trabajando en cinco ejes programáticos: desarrollo, seguridad, cohesión y cuidados, vivienda e infraestructura, que a su vez se concretan en 63 medidas.
Entre ellas destacan la atención a la pobreza y la pobreza infantil, el aumento de un 50% de la Tarjeta Uruguay Social y del Bono Crianza; el crecimiento económico con incremento del salario real, las jubilaciones y las pensiones, especialmente de los salarios de menos de 25 mil pesos; las 70 mil becas para que las y los jóvenes puedan terminar su ciclo educativo; el incremento presupuestal para Educación, ciencia e investigación; la duplicación de la inversión en vivienda; la inversión pública en infraestructura; la jerarquización del papel de las empresas públicas; las medidas para avanzar en la seguridad pública, enfrentar el narcotráfico y el lavado de activos.

Se han dado pasos, la convocatoria al Diálogo por la Seguridad Social, la suspensión de la aplicación de la reglamentación de la retrógrada Ley de Medios y el lanzamiento de la campaña por la Vida y el Trabajo, con la inmediata presencia de inspectores de trabajo en todo el país garantizando la seguridad en el mismo, son algunos de ellos.

El Plan de Gobierno es quinquenal, el Presupuesto, la herramienta de gobierno y de políticas públicas principal, también lo es. Hay que construir medidas para los cinco años.

El marco general, como lo define el Programa del Frente Amplio, es una Estrategia Nacional de Desarrollo; de crecimiento, con desarrollo productivo y soberanía, con igualdad y avance en derechos.

Esa es la ecuación completa, asumir la realidad en su totalidad, no como excusa para no hacer, sino como desafío a superar, con acciones de gobierno, con políticas públicas, con lucha política e ideológica, con militancia, construyendo las mayorías políticas y sociales que lo hagan posible.

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