Foto: Javier Calvelo/ adhocFOTOS

Pedidos Ya y “la razón del poder”

Andrade: “No hay razones económicas para los despidos y además se pulveriza la organización sindical”

Luego de culminar una reunión en la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social para tratar los 251 despidos injustificados en la empresa Pedidos Ya, de la que no participó el Ministro de Trabajo y Seguridad Social, Pablo Mieres, el senador de la 1001 y el Frente Amplio, Oscar Andrade indicó que “hay una mala práctica empresarial”.

Andrade sostuvo en rueda de prensa: “Nos queda  gusto a poco. No hace falta ir muy a fondo en el tema para darte cuenta que hay una mala práctica empresarial. Ante una decisión de estas características, dejar sin trabajo a 251 trabajadores, uno puede agotar las instancias de diálogo y negociación, de hecho, esta misma empresa en situaciones anteriores tuvo la posibilidad de acordar despidos incentivados, de ver espacios para reestructura, pero en este caso lo que se hace es tomar la decisión y transmitirla sin tener un solo espacio de diálogo. Claramente está configurada en el registro de las peores prácticas empresariales respecto a la relación laboral”.

El senador de la 1001 agregó que “además, dentro de los 251 trabajadores y trabajadoras despedidos están todos los que están afiliados al sindicato, vos podés tener más o menos suspicacia, pero simultáneamente a que se decide la reestructura se toma una medida que pulveriza la organización sindical.  Pero es un hecho, en esta decisión de reestructura que toma sin previo aviso además se descabeza, de manera plena, a toda la representación sindical”. 

“Además la empresa tercerizada que va a hacer los trabajos, los hace con contrataciones sin respetar los beneficios que tenían los trabajadores en la empresa anterior”, expresó. 

“Además no hay ningún fundamento económico, no es una empresa que está en crisis, por ejemplo, el sector hotelería y gastronómico ha tenido dos o tres años complicados, en este caso es una empresa que está en la otra punta, es de la que ha tenido mejores desempeños”, dijo.

“Todo esto nos genera una enorme preocupación. En concreto, porque lo que tenemos ahora arriba de la mesa es el pedido de que por favor la empresa nueva pueda absorber 60 de los 250 despedidos y despedidas. En realidad es muy doloroso lo poco que hay arriba de la mesa”, sostuvo. 

Para Andrade “esta situación nos deja en qué pensar, primero en si los mecanismos que tenemos para regular situaciones como esta son suficientes, nosotros creemos que no, que así como a los trabajadores organizados en sindicatos muchas veces se les exige que antes de ir a una medida de fuerza agoten las instancias de diálogo, no existe el mismo criterio para exigirle a los sectores empresariales, que antes de tomar una medida, que es la más dura de todas, hablamos del despido de trabajadores que tienen 10 años de antigüedad, sin ninguna situación disciplinaria, sin motivo económico, hagan lo mismo que se les exige a los trabajadores. Nos parece que tendríamos que avanzar mucho en el sentido de regular los despidos injustificados. Uno puede explorar convenciones internacionales que Uruguay ha firmado con respecto a la estabilidad laboral, pero parece que precisamos tener una legislación más rígida”.

“Lo segundo que nos deja como tema a reflexionar -agregó- es que esta empresa recibió subsidios importantísimos con la contrapartida de generar puestos de trabajo. Es cierto que el plazo en el que tenía que generar esos puestos de trabajo se venció. Pero si el plazo se venció y después tenes una reestructura con despidos de estas características, tenemos que revisar si los plazos que se dan a cambio de exoneraciones impositivas son suficientes o tenemos que ir a plazos más amplios, porque no se muy retribuido el esfuerzo que hace toda la sociedad uruguaya de exoneraciones a cambio de puestos de trabajo cuando salgo del plazo y tomó estas decisiones.

Hay temas inmediatos y temas estructurales, en cuanto a lo inmediato hoy hubo poca novedad, no hubo un compromiso más riguroso en si se va a respetar el criterio de no dejar afuera a todos los trabajadores sindicalizados, en que haya un compromiso más firme con respecto a la estabilidad laboral”.

Andrade reveló que “cuando se preguntó por qué ante una decisión tan dura no se logró avisar de manera previa, la respuesta fue una respuesta de la razón del poder: Tenía la decisión y punto. Las relaciones laborales no pueden ser eso, no nos podemos acostumbrar a que haya este grado de discrecionalidad. Esto, además, genera la cultura del miedo. Yo imagino que si los trabajadores que están siendo recontratados ven que ningún afiliado al sindicato es tomado difícilmente llenen mañana una planilla de afiliación sindical, cuando ve que es un motivo que me puede dejar sin trabajo”.

Consultado sobre si considera que habría voluntad política de todos los partidos políticos para regular sobre el despido injustificado, Andrade respondió: “Puedo responder por mí, yo creo que sí. ¿Quién puede estar contento con que una empresa despida sin motivo alguno y genere una incertidumbre brutal? Se ha construido una teoría falsa de que los derechos son un obstáculo para el desarrollo, cuando los derechos son condición para el desarrollo y lo que hay que proteger son los derechos de la parte más vulnerable”.

Interrogado sobre la no presencia del ministro de Trabajo y Seguridad Social, Pablo Mieres, respondió: “Se excusó ayer de que tenía problemas de agenda y supongo que lo recibiremos la semana que viene”.

Venezuela, América Latina y la democracia

En medio de la discusión sobre los despidos de 251 trabajadores de Pedidos Ya, un periodista entendió que era pertinente un giro total en el tema en discusión y le preguntó a Andrade sobre los dichos de la vicepresidenta de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, que dijo que el presidente de nuestro país, Luis Lacalle Pou, “tiene cara de lacayo”.

Andrade recurrió a una frase de José Luis Menotti, técnico de Argentina en el mundial de 1978, cuando siempre le preguntaban por un jugador, Pernía, y respondía: “Y dale con Pernía”. El senador de la 1001 señaló que: “No me parece que sea el centro de la discusión actual esos dichos. Ojalá un día tengamos un debate profundo en América Latina sobre las condiciones sociales y la democracia. Asesinaron gente a cara de perro en Perú, en medio de un golpe de Estado, de una situación dramática y no tuvimos la misma intensidad y curiosidad con este tema. Tuvimos una situación terrible en Bolivia y acá se invitó a la golpista en Bolivia, y no tenemos la misma curiosidad. Tampoco está la misma curiosidad acerca de Bolsonaro, al que recibimos acá con honores y ahora vimos que tuvo participación en un golpe de Estado. Ojalá algún día tengamos el tiempo para decir: pongamos encima de la mesa lo que pasa en América Latina y la democracia toda. No hemiplejia, no hemiplejia oportunista, intentando adjudicar al otro caricaturas”.
El senador agregó que “el Frente Amplio fortaleció la democracia en Uruguay. La democracia en Uruguay no tenía costado en las relaciones laborales. La democracia en Uruguay era la de un Estado que adjudicaba a cara de perro los ingresos a dedo. El Frente Amplio no tiene solamente credenciales democráticas por la lucha que tuvo contra la dictadura, que la pagó más alto que nadie, sino también en haber fortalecido las condiciones democráticas del país. Entonces, querer instalar democracia si o no por los dichos que señalaban es de un profundo oportunismo”.

Foto de portada

El senador de la 1001- Frente Amplio, Óscar Andrade durante un acto. Foto: Javier Calvelo/ adhocFOTOS. 

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