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«Rediseño» de Inefop huele a ajuste

El gobierno está analizando la posibilidad que los trabajadores financien los cursos de capacitación y formación que les brinda el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (INEFOP) una vez que se logren reinsertar en el mercado laboral.
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Sin embargo el representante de los trabajadores en el directorio de dicho Instituto, Julio Perdigón, en entrevista con el portal del PIT-CNT afirmó que los trabajadores «ya pagan los cursos que reciben», que «no hay nada gratis» y que en caso que el gobierno siga adelante con esta iniciativa el movimiento sindical deberá enfrentar esta decisión que apunta directamente contra los trabajadores.

En un contexto en el que desde el Poder Ejecutivo y a través de distintas informaciones que trascienden en los medios de prensa, se disparan mensajes de sospechas, y anuncios de recortes, ajustes o supresiones bajo la premisa de la «seriedad» y el «rediseño», Perdigón entiende que la realidad es que el gobierno utiliza al Inefop como un botín de guerra y pretende «desprestigiar» un espacio que contribuye a la formación de los trabajadores.

-¿Cuál es el nuevo escenario para Inefop y cuáles son los cambios que afectan a los trabajadores?
-Primero que nada hay que recordar que el Instituto venía en un proceso de crecimiento en las capacitaciones muy contundente. Habíamos pasado de 18 mil capacitaciones en el 2014 a 130 mil capacitaciones al 2019. Se logró un crecimiento muy importante en la concreción de convenios con varias instituciones. En relación a políticas públicas, el Instituto financió las capacitaciones en el Sistema de Cuidados, en el INR, en el INAU, es decir, distintas poblaciones vulnerables fueron atendidas en el Instituto. Por otra parte, hemos capacitado a más trabajadores en actividad atendiendo la realidad de los cambios tecnológicos. Eso llevó a que se utilizaran reservas del Instituto. Vale recordar que el Inefop recibe los aportes de los empresarios y trabajadores en actividad. No es de todos los uruguayos como se ha querido decir. Los desempleados no aportan, los empleados públicos no aportan, los jubilados tampoco aportan. Esto hay que ponerlo sobre la mesa y dar esa discusión. Cuando dicen ‘aportamos todos los uruguayos’, independientemente de decir que son fondos públicos, se olvidan de aclarar que el Estado no está aportando al Fondo de Reconversión Laboral (FRL). Se habla mucho de la importancia del Instituto, pero (el Estado) no aporta para que se pueda llega a las capacitaciones. Es importante dejar eso en claro.

-La pandemia deja un aumento de personas en el seguro de paro. ¿Qué implica eso para el Inefop?
-En esta realidad, con unos 170 mil trabajadores en el seguro de paro, tenemos que ayudar directamente en el tema del empleo y preparar a la gente porque en realidad el empleo se tiene que resolver al través de una política de desarrollo productivo del país, que evidentemente la tiene que generar el gobierno. Desde el Instituto no podemos generar políticas que logren que haya más empleo, lo que podemos hacer es acompañar esa política para preparar a las personas para esos empleos, pero tiene que haber una política del Estado para eso, algo que hoy no está claro.

-¿Hay una mirada de desconfianza o sospecha del gobierno hacia el Instituto?
-El nuevo Poder Ejecutivo trata de manejar al Instituto como si fuera una institución bancaria o una empresa. Ellos dicen que ha habido pérdidas y nosotros decimos que acá no hay pérdida, ni superávit. Cuando nosotros decidimos invertir, lo que hacemos es invertir en la gente, no es que perdimos plata, sino que se hicieron más capacitaciones y por lo tanto se invirtió mucho más en la gente. Estamos ante un cambio tecnológico importante, por tanto hay que darle herramientas a los que aportan al fondo y a los trabajadores en general. Ellos miran los números, dicen que gastamos mucho, no sabemos si gastamos bien, pero sospechan de todo. ¿Cómo capacitar a un trabajador va a ser pérdida? No se puede medir entre ganancia y pérdida. O decidís invertir menos en la gente o decidís invertir más. En el periodo anterior se definió invertir más porque era escandaloso tener 60 millones de dólares y que no le llegáramos a todas las personas para formarse y capacitarse. Hoy la nueva situación del Instituto, llevada a cabo por la política del nuevo gobierno es recortar gastos y es así que se recortaron los viáticos, y no se habla del aporte del Estado. Eso nos preocupa. El Estado si dice que está preocupado por la formación y la capacitación tiene la obligación por ley de aportar y no solo tiene que decir de palabra que ‘está preocupado’.

-Se está analizando la posibilidad que los trabajadores paguen por los cursos que reciben, una vez que logren reinsertarse en el mercado laboral. ¿Ya lo han estudiado? ¿Hay una postura definida?
-Primero, eso no fue planteado en el Consejo Directivo, y vamos a dejarlo en claro: si es una propuesta del Poder Ejecutivo, nosotros no solo la vamos a rechazar, sino que entendemos que habrá que pararse y movilizarse en contra de esto porque en realidad el trabajador ya aporta al Fondo de Reconversión Laboral, no es que se lo dan gratis, acá no hay nada gratis, el Instituto le devuelve a las personas lo que aportan. El trabajador ya aporta al FRL, el trabajador mantiene al FRL. Si ese anuncio que insisto, no fue discutido en el CD, pero si se llegara a plantear en los hechos, nosotros nos vamos a oponer rotundamente y además vamos a convocar al conjunto de los trabajadores para movilizarnos en contra de eso porque es un atropello a los trabajadores que son los que sostienen el FRL. Acá no hay nada gratis y eso hay que dejarlo bien claro. El Estado no da nada.

-En una entrevista con el Semanario Búsqueda hablaste de botín de guerra y del intento de desprestigio de la herramienta
-Si, por supuesto y también de la importancia que tiene la institución. Hay un intento, casi una estrategia de desprestigio con respecto a la herramienta que nosotros rechazamos, y vamos a defender esta herramienta que viene desde hace mucho tiempo desde la Junta Nacional de Empleo que fue fomentada por los trabajadores. La historia dice que los primeros que aportamos al FRL fuimos los trabajadores, después fueron las patronales y por último cuando se transformó en la Institución Inefop, ahí apareció ese compromiso de aportar del Estado. Es una herramienta conquistada por los trabajadores, por lo tanto hay que defenderla porque es fundamental para que las personas crezcan desde el punto de vista profesional, humano y desde el punto de vista salarial.

-¿Te molesta que se sospeche?
-Sí, porque los medios de prensa han trasmitido como que acá hubo derroche de dinero y en realidad no lo hubo. Lo que sí hubo fueron mayores capacitaciones, devolución a la gente de lo que aporta para estar preparado para el cambio tecnológico que tanta preocupación le lleva a todos los trabajadores y a la población en general. Decir que el Instituto durante estos tiempos ha despilfarrado dinero es un error garrafal.

Nosotros tenemos balances todos los años y el balance desde el punto de vista económico dice que se gastó más de lo que se recibió, entonces hay pérdida. Pero no se puede analizar desde el punto de vista político eso como una pérdida. Hubo una definición de gastar más, de invertir más en la gente, esa fue la definición. Si antes hacíamos 18 mil cursos y nos sobraba plata, lo que nosotros decimos es, si tenemos tanto dinero es necesario capacitar a más porque se vienen los cambios tecnológicos. Y así lo hicimos. Nos propusimos aumentar la capacitación , a trabajadores en actividad, a gente vulnerable, a los que están en la cárcel para que no reincidan, a los que tienen problemas de drogadicción para que salgan de esa situación. Fue una política pública potente la que hicimos y para eso fue creado el instituto.

 

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