Jóvenes comunistas durante un acto de la Seccional 20 del PCU. Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS.

Una UJC para el protagonismo juvenil

UJC

Celebramos 70 años de nuestra Juventud, celebramos las victorias y recordamos las derrotas, para aprender de ellas. 70 años después a la Juventud Comunista se la encuentra en el mismo lugar, allí donde lucha la juventud uruguaya. Si ayer eso significó la lucha por la ley orgánica de la UdelaR, la fundación del Frente Amplio, la resistencia a la dictadura, la lucha por el voto verde y el Sí rosado, la militancia contra las propuestas represivas de la baja de la edad de imputabilidad y los allanamientos nocturnos, la solidaridad diaria en las ollas populares, la defensa de una educación pública de calidad, la reconquista del gobierno frenteamplista, hoy significan muchos más desafíos. 

Hoy la UJC lucha por ampliar los derechos para la juventud uruguaya, lucha por construir las condiciones que nos permitan vivir dignamente, disfrutar de nuestro país. Esto se traduce en que día a día construimos una organización que esté allí en donde estamos los y las jóvenes, donde se construye nuestro presente y nuestro futuro: en el barrio, en el liceo, en el centro de estudio, en el trabajo, en los espacios culturales y los clubes deportivos, en cada lugar donde haya jóvenes dispuestas a transformar la vida. También luchamos por estar en donde falta, en donde las injusticias abundan y en donde nuestras ideas puedan abrir caminos y construir alternativa. 

El hoy nos exige pensar alternativas contemplando nuestra realidad en una región agredida constantemente, porque el proyecto de la desigualdad no es un programa nacional. La tensión entre el proyecto imperialista y las alternativas populares tienen expresiones en cada país, pero es transversal a todos ellos. Por eso, la UJC también lucha desde una perspectiva internacionalista y solidaria con los diversos movimientos sociales y juveniles de la región. 

En Uruguay, después de 5 años de un modelo que precarizó nuestras vidas y atacó nuestra capacidad de organización, la juventud tiene mucho por hacer, porque si bien las desigualdades que nos atraviesan son las mismas que a las grandes mayorías trabajadoras del pueblo uruguayo, ser jóvenes muchas veces nos coloca en una posición donde estas desigualdades nos atraviesan con mayor crudeza. 

Las jóvenes somos las que tenemos peores salarios, las que vivimos en los hogares más pobres, las que estudiamos y trabajamos a la misma vez para poder sostener la vida, las que vivimos la violencia en nuestras casas o en el barrio, las que se nos hace imposible alquilar o pensar en nuestra casa propia. Pero lejos de paralizarnos, sentimos la necesidad de que la indignación se transforme en acción, y la responsabilidad de construir una alternativa junto con otras jóvenes en cada espacio donde estamos o en donde se encuentra aquello que queremos transformar. 

En noviembre de 2024, con la conquista de un nuevo gobierno de nuestro Frente Amplio, se abrió un nuevo momento para nuestro país, un momento para volver a construir la esperanza. Se abre el desafío de comenzar el proceso de concreciones programáticas que responda a las necesidades de nuestra gente, desafío que nos coloca hoy ante la imperiosa necesidad de seguir organizadas y organizando a miles para avanzar. 

Por eso la UJC lucha por forjar una juventud construyendo cultura y solidaridad en los barrios a través de la organización colectiva y el fortalecimiento de los lazos comunitarios. También luchamos por una juventud que asuma el protagonismo en los centros de estudio, que se organice para defender la educación pública y el acceso de calidad para todas y todos. Luchamos por esa juventud en los centros de trabajo que se organiza, que impulsa transformaciones estratégicas y mejoras de las condiciones laborales. 

Luchamos por construir una juventud protagonista de la lucha política, enfrentando la idea de que las herramientas colectivas están vencidas, involucrándose y participando activamente de la construcción de un bloque capaz de disputar el poder desde nuestro Frente Amplio, con esa enorme cantidad de pueblo en movimiento asumiendo el protagonismo en la transformación cotidiana de su vida y en la construcción estratégica de su destino. A la vez que luchamos por una juventud que participa del gobierno en sus diferentes niveles, e impulsa desde allí junto con la gente, las concreciones programáticas necesarias para transformar la vida de nuestro pueblo.

Vamos a luchar por un Uruguay más justo. Por empleo juvenil digno, porque tener una casa propia no sea un sueño distópico, por el fortalecimiento de la Educación Pública para que no se quede nadie afuera, por un Estado activo en la defensa del ambiente, nuestros recursos y nuestra soberanía, y por un país que avance sobre la base de la solidaridad. 

Nuestra UJC, luego de estos 70 años, quiere seguir siendo esa herramienta para la juventud en donde acompañarnos en la hermosa tarea de transformarlo todo desde la raíz y construir un país donde quepamos todas, y el bienestar de la humanidad prime sobre el interés de unos pocos privilegiados, pretendemos seguir siendo ese “fogón poderoso donde hierven los sueños”.

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