100 años cargados de futuro

Este sábado 7 de noviembre se realizó el acto de conmemoración y celebración de los 100 años del Partido Comunista del Uruguay(PCU).

Hemos escrito ya dos editoriales dedicados a este centenario. El primero, el propio 21 de setiembre, fecha en la que en 1920 se da el nacimiento del PCU; el segundo, la semana pasada, abordando fundamentalmente el homenaje realizado en la Cámara de Diputados. Por eso este tercero estará dedicado al acto del sábado, inscripto por supuesto, en el conjunto de iniciativas políticas y propagandísticas que se han realizado y que se seguirán realizando en torno a este aniversario.

El acto era un enorme desafío. Lo hubiera sido en cualquier circunstancia, porque celebrar un centenario no es cosa de todos los días, pero la situación política nacional, continental y mundial le agregaron condimentos especiales, y como si fuera poco, está la pandemia y todas las restricciones y cuidados a los que obliga.

El desafío era político y organizativo. El segundo plano, siempre importante, adquiría especial relevancia cuando, a todos los requerimientos normales de un acto de esta importancia, se le agregaban los que planteaba la emergencia sanitaria.

En el terreno político se trataba de dar un cierre a un conjunto de actividades que fueron creciendo en impacto en la sociedad, desde el mensaje realizado en el Teatro el Galpón en boca de Juan Castillo, secretario general del PCU, el 21 de setiembre; pasando por las conferencias internacionales y nacionales realizadas en los días previos y posteriores; la edición especial de EL POPULAR, impresa en papel y agotada en pocas horas; las reuniones especiales de las Agrupaciones comunistas en todo el país, en un número cercano a las 300; las pintadas, pasacalles y movidas en las redes sociales; el homenaje en la Cámara de Diputados y en varias juntas departamentales, la de Río Negro hizo entrega de una placa conmemorativa al PCU.

Y en ambos planos, el político y el organizativo, el acto fue un éxito. Estuvo a la altura de los 100 años y no es poco decir.

En el plano sanitario se elaboró un estricto protocolo que implicó que todas y todos quienes ingresaron al Velódromo pasaron por un control de temperatura, desinfectaron sus manos con alcohol y fueron registrados en una lista, se trabajó para que el uso del tapaboca fuera la norma.

Hubo un equipo médico y de profesionales de la salud que estuvo trabajando durante todo el acto, en las horas previas y posteriores, para asegurar el cuidado de todas y todos los concurrentes.

La distribución de las y los asistentes estuvo planificada y organizada, tanto en las gradas del Velódromo como en el césped.

Siendo esto mucho no fue, ni de cerca, la única labor organizativa. Vinieron militantes del PCU y la UJC de los 19 departamentos del país.

Hubo cientos de militantes, abocados durante días y durante el propio acto, a garantizar que nada quedara librado al azar.

Hubo un espectáculo artístico de primer nivel, muy disfrutado y aplaudido. Hubo un rincón para niños y niñas, que estuvieron cuidados durante todo el acto.

El esfuerzo militante fue enorme y el resultado lo premia.

El acto en sí merece que se lo destaque, tuvo varios momentos de enorme emoción. La entrada de la UJC, esa correntada de combatividad y entusiasmo, de cientos de muchachas y muchachos que conmovió a todas y todos los presentes. El propio mensaje de la UJC. Los saludos de Julio Toyos y Pepe Vázquez. Los saludos internacionales. El video sobre los mártires comunistas de estos 100 años realizado por la Comisión de DDHH del PCU. El discurso de Juan Castillo, su homenaje a tres militantes comunistas ejemplos de vida, Tilo Chácharo, Nilda Iglesias y Uque.

En el plano político, el PCU logró que su centenario fuera el centro durante varios días. Que el mensaje y la propuesta, junto con la historia de las y los comunistas, estuviera en el centro del debate público, no solo mediático.

Y lo hizo evadiendo la provocación que, con varios protagonistas, quiso aislar al PCU y golpearlo políticamente.

Este sábado el PCU festejó sus 100 años rodeado del reconocimiento y el respeto de todo el Frente Amplio, del movimiento popular y de un gran número de partidos y personalidades de todo el mundo, más de 40 países, en especial de nuestra América Latina.

No es menor que en Diputados todos los partidos políticos con representación parlamentaria, menos uno, se hayan hecho presentes y hablado en el homenaje.

No es menor que hayan saludado al acto dos expresidentes de la República, Tabaré Vázquez y José Mujica. No es menor que haya participado del acto la intendenta electa de Montevideo, Carolina Cosse.

No es menor que hayan estado en el acto todos los sectores del Frente Amplio, militantes frenteamplistas de los Comité de Base y las Coordinaras.

No es menor que se hayan hecho presentes o saludado varias de las organizaciones sociales más representativas de nuestro país.

No es menor haber recibido saludos como el de Raúl Castro, primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y dirigente histórico de la Revolución Cubana; o de Silvio Rodríguez, referente musical y emocional para varias generaciones; o de Aleida Guevara, la hija del Che.

No se trata de camisetear o golpearse el pecho. Sería absurdo rebajar la importancia de lo que se vivió el sábado a eso. Se trata de valorar y aquilatar en su justo término lo que se logró. Y no es poco.

El PCU festejó sus 100 años reivindicando su historia y con razón. Parado firmemente en el presente, que es de lucha y acumulación de fuerzas, porque este centenario se celebró sin dejar un segundo de luchar y como parte de esa lucha. Las y los militantes comunistas, junto a nuestro pueblo, estuvieron y están en las ollas populares, en los conflictos sindicales, en las luchas estudiantiles, en la lucha contra la impunidad, organizando la pelea contra la restauración conservadora en todas sus expresiones, la rebaja salarial, la Ley de Urgente Consideración, el presupuesto de recorte y ajuste. También estuvieron en las elecciones departamentales. Y están en el proceso de autocrítica del Frente Amplio y en la acción política cotidiana.

Un presente y una historia que son las que dan fundamento a la trascendencia nacional e internacional que tuvo este centenario. Porque al decir de Juan Castillo en su discurso: “Lo que es de principios es luchar”.

Un PCU que es una fuerza política real en la sociedad uruguaya, que gravita y pesa, cuya opinión importa.

Y también, el PCU festejó sus 100 años mirando hacia el porvenir. Renovando su compromiso con construir una síntesis política y social superadora del capitalismo. Su identidad revolucionaria. Su vocación histórica de construir una sociedad sin explotación, sin ninguna discriminación, donde los seres humanos seamos iguales y libres.

Todo eso se expresó, con mucha fuerza y alegría, este sábado.

El PCU y la UJC se demostraron a sí mismos, y también le demostraron a la sociedad, su capacidad realizadora, su iniciativa y su compromiso, una vez más.

Fue un gran acto el del sábado. Por eso, porque mostró que estos 100 años de forja, están cargados de futuro.