Daniel Dalmao (*)
“Miren la vaina que nos hemos buscado -solía decir entonces el coronel Aureliano Buendía-, no más por invitar a un gringo a comer guineo”, (Cien años de soledad. Gabriel García Márquez).
El 31 de mayo se elige presidente o presidenta en Colombia. El Parlamento ya quedó definido el 8 de marzo. En esa elección legislativa la fuerza política del presidente Gustavo Petro, el Pacto Histórico (PH), fue la más votada aumentando su número de Senadores y Diputados. Según todas las encuestas, Iván Cepeda, el candidato del PH, será el más votado en primera vuelta. También según las encuestas, habrá segunda ronda entre los dos más votados. Aquí sí, hay dudas sobre quien competirá con Cepeda en el balotaje. Ese lugar se lo están disputando dos candidaturas de derecha, Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella.
El gobierno actual de Colombia, encabezado por Gustavo Petro, es el primero de izquierda en la historia del país sudamericano. El PH no tiene mayoría en el Parlamento, esto le ha generado muchas dificultades para llevar adelante las medidas y reformas necesarias para cumplir con su programa y poder saldar así deudas históricas con el pueblo colombiano de los gobiernos anteriores. También el gobierno ha tenido que enfrentar trabas y persecuciones surgidas desde la Fiscalía General, de la Procuraduría y desde la propia Corte Constitucional.
A pesar de las dificultades señaladas en el párrafo anterior, es mucho lo que el Gobierno de izquierda puede mostrar como avances. Entre los materiales utilizados por el PH en la campaña electoral se puede ver una “Cartilla de Logros”, allí se exponen uno a uno lo que aseguran son “100 logros verificados”.
El logro 1 se refiere al ingreso 2026 que representan 2 millones de pesos por salario mínimo más auxilio de transporte; en el 2 indican que 2,1 millones de personas salieron de la pobreza monetaria; en el 3 hablan de la Reforma Agraria que posibilitó la entrega de 700 mil hectáreas a campesinos; en el 4, destacan que el precio actual del dólar es el más bajo en 5 años; el 6 recuerda las horas extras nocturnas desde las 19.00 horas y recargo dominical fortalecido; el 7 habla de los aprendices de los cursos técnicos con contrato laboral y salario; en el 8 vemos que hay 46 mil madres comunitarias con salario y pensión; si nos vamos hasta el 13, nos enteramos que casi 2 millones de hectáreas fueron formalizadas a indígenas y campesinos; en el 18, Ruta financiada para sustituir 30 mil hectáreas de coca; desde el 20 al 28 vemos los logros en” Salud para los Territorios” ; del 29 al 39 los correspondientes a “Educación, Cultura y Ciencia”(gratuidad en la Educación Superior y nuevas Universidades); el 41 es el de la Renta ciudadana con giros hasta de 500 mil a hogares cuidadores; 43, Economía Popular para el Cambio: 6334 unidades productivas apoyadas; 46, 823 mil soluciones habitacionales; del 51 al 54 se destaca que la Energía Limpia alcanza al 14%, que la inflación está muy por debajo del pico del 2022, que el desempleo del 2025 marcó mínimo histórico y que la lucha contra el narcotráfico arrojó 3 mil toneladas de cocaína incautadas y 20 mil laboratorios destruidos.
Y así siguen los logros agrupados en subtítulos como “Economía y Mercados”, “Ambiente y Energía Limpia”, “Infraestructura y Transporte”, “Seguridad y Fuerza Pública”, “Relaciones Exteriores” (aquí está la ruptura de relaciones con Israel por Gaza) y finalmente “Derechos, Dignidad y Gestión” (por ejemplo, 1,5 millones de migrantes afiliados al sistema de salud).
El gobierno Petro tuvo que afrontar un frente externo adverso en lo que respecta a su relacionamiento con el presidente de los EEUU y otros gobernantes afines a él, como los presidentes de Argentina y de Ecuador. Además de insultos y comentarios despectivos hacia el presidente colombiano, Donald Trump profirió amenazas como, “los próximos van a ser ustedes”, “los vamos a bombardear”, etc. No se detuvo ahí, el Departamento del Tesoro sancionó a Petro, a familiares suyos y a un ministro. Antes, Trump había suspendido la ayuda financiera a Colombia y acusado a Petro de ser un “líder del narcotráfico”. El Departamento del Tesoro también lo acusó de aliarse con el “Cártel de los soles”, sí, ese mismo supuesto cártel que la propia Justicia de los EEUU terminó reconociendo que no existe.
Iván Cepeda, el candidato propuesto por el PH para suceder a Petro, hoy Senador, tiene una larga y riquísima historia de militancia política y social en un país donde ser de izquierda es muy difícil y peligroso. Parte de esa historia quedó plasmada en un reportaje que La diaria le hizo en España y que fue publicado en la edición del 14/03/26. Nació en 1962, su padre, Manuel Cepeda fue uno de los presidentes históricos del Partido Comunista de Colombia quien fue asesinado en 1994.
Este crimen fue cometido por agentes del Estado en complicidad con paramilitares y se inscribe en el proceso que significó el genocidio contra los militantes de la “Unión Patriótica”. Iván y su familia conocieron el exilio varias veces, en Bulgaria estudió filosofía. A principios de este siglo conoce a Petro que era diputado y lideraba intensos debates en el Congreso sobre el paramilitarismo y el acaparamiento de tierras.
En 2012, Cepeda, siendo diputado, interrogó a Álvaro Uribe sobre sus presuntos vínculos con el paramilitarismo de cuando era gobernador de Antioquia, en 2014; ya en el Senado, lo vuelve a confrontar. En julio de 2025 el ex presidente fue condenado por corrupción a 12 años de prisión, sin embargo un tribunal de segunda instancia anuló este veredicto. Cepeda no se dio por vencido y presentó un recurso de casación ante la Corte Suprema de Justicia. Paciencia, tiene dice él, como la tienen los miles de familiares de las víctimas de los gobiernos anteriores.
Por estos días, a poco más de un mes de las elecciones, se han sucedidos atentados violentos que causaron decenas de muertos y heridos. Los principales candidatos de derecha salieron rápidamente, con declaraciones oportunistas, tratando de sacar ventajas electorales. El Semanario Voz publicó declaraciones de Cepeda quien “rechazó con contundencia los actos terroristas que han ocurrido contra la población civil en el Cauca. Exigió a las autoridades investigar con celeridad, judicializar a los responsables y esclarecer si estos hechos buscan sembrar miedo en medio del proceso electoral”…”Nada ni nadie detendrá nuestro compromiso con el país ni el ejercicio legítimo de la política”, declaró el candidato. El presidente Petro dijo que acusará ante la Corte Penal Internacional a los autores del atentado. Según el mismo semanario, “El jefe de Estado señaló que los responsables del atentado son terroristas, fascistas y narcotraficantes: El miedo es el instrumento del fascismo para acceder al poder”.
Inmediatamente después de las elecciones legislativas de marzo, Cepeda anunció a su compañera de fórmula, la senadora y lideresa del movimiento indígena Aída Quilcué. En abril se lanzó la coalición “Alianza por la Vida” para apoyar esta fórmula presidencial. Este acuerdo abarca al PH, sectores de Alianza Verde, En Marcha del ex ministro Juan Cristo y otros. Cepeda ha recibido también el apoyo de Oscar Benavidez del Movimiento Libres que obtuvo 159 mil votos en marzo y de la senadora Clara López, ex ministra de trabajo quien renunció a su propia candidatura. Es decir, se ha conformado una alianza muy amplia que sigue recibiendo respaldo para hacer posible el triunfo.
Colombia, un país hermano con el que compartimos destino junto a nuestra América, tiene un territorio seis veces y media mayor a la de nuestro pequeño Uruguay y una población de más de 53 millones de habitantes. Nos regaló a García Márquez para el disfrute de una maravillosa literatura.
Su pueblo se merece un gran futuro.
(*) Comisión de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Uruguay (PCU).






















