El presidente de la federación de Sindicatos de ANCAP hizo pública una carta dirigida al presidente de la República, Luis Lacalle Pou.
En la misiva el dirigente gremial recuerda el intercambio sostenido el pasado 14 de marzo con el mandatario uruguayo, intercambio que se produjo en la ciudad de Minas y que tuvo como eje central “el futuro de la industria cementera estatal”.
El intercambio, en cuestión, es valorado por Rodríguez como “un hecho que resalta la calidad democrática de nuestra nación”, ya que se expresaron “nuestras posturas defendiendo distintos intereses y visiones”.
En este sentido, la misiva ratifica que “la Federación Ancap siempre ha expresado los intereses de los y las trabajadoras entrelazados con la defensa del rol del Ente de promover el desarrollo social y productivo, más allá de los sucesivos gobiernos con sus diferentes concepciones ideológicas”.
Se trata, añade el dirigente de una causa a la que se sumó “hace mucho tiempo, asumiendo en los últimos años distintas responsabilidades en la conducción del sindicato, renunciando a intereses personales, quitándole tiempo a mis afectos y al descanso. Nadie me obliga a estar donde estoy, lo hago con orgullo, dedicación y compromiso con la clase trabajadora. No tengo poder de ningún tipo, sólo soy un trabajador electo en dos oportunidades para representar el colectivo al que pertenezco”, enfatiza Rodríguez, quien añade cómo, “desde hace un tiempo (especialmente desde el comienzo del proceso del referéndum)”, tanto él como su familia han venido padeciendo “el ataque permanente, la persecución y los agravios de un senador de su Partido hacia mi persona, a lo que se sumó luego del intercambio que mantuvimos en Plaza Libertad de Minas, una senadora de su sector político, hecho que potenció el nivel de agresividad, malicia, violencia, mentiras y odio hacia mí”.
Atendiendo a ello, y a “la virulencia del ataque me pregunto cómo aplica su consigna “firme con las ideas, suave con las personas”.
La misiva al mandatario enfatiza que “estas son las oportunidades para demostrar que los postulados políticos se enmarcan en la ética y no en la demagogia. La práctica inquisitoria debe erradicarse de la política. Las instituciones tienen sus ámbitos, mecanismos y procedimientos para evacuar dudas o hacer denuncias, no es legítimo enchastrar impunemente a las personas en la “plaza pública” de las redes sociales, menos aún hacerlo desde posiciones de poder”.
Justamente, para el sindicalista, tal y como expresa en su carta, “sería una muy mala señal para la sociedad y un descrédito para la política que usted avale salir a «matar» con cualquier método al adversario. Eso daña las instituciones y la Democracia”.
Y recordando las propias palabras del presidente, reafirma, “no vale todo Sr. Presidente (…) nos podemos equivocar, pero no mentir y agraviar”.
Considerando que “ambos senadores son de su Partido”, se agrega, “y en particular la Senadora indicada es la tercera en la línea de su sucesión, le solicito firmemente que asuma la responsabilidad de poner un límite a tal dislate”.
El dirigente de FANCAP anuncia en su carta que se encuentra valorando si luego del 28 de marzo iniciará “las acciones que correspondan ante la Fiscalía General de la Nación motivado por la serie de acusaciones, injurias y agresiones que han propinado hacia mi persona el Senador Da Silva y la Senadora Bianchi”.
“El ejercicio de sus fueros legislativos (Art. 113 y siguientes de la Constitución) no supone que se les posibilite agredir, tergiversar o intentar amedrentar a través de supuestas pesquisas secretas e inconstitucionales a los representantes de instituciones de la sociedad civil”, apunta Rodríguez quien le recuerda al mandatario uruguayo que es un accionar que no se limita a su persona, “sino también con diversos actores sociales, incluyendo periodistas”.
“Es por ello”, finaliza expresando, “que he reflexionado denunciarlos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Este llamado es para que reafirme su compromiso de ser el Presidente de todas y todos, no de una mitad como dijo oportunamente.
A la Democracia la cuidamos entre todas y todos. Abogo por su intercesión, y también me comprometo en ese sentido”.





















