Debido a las acciones hostiles contra Rusia desarrolladas por el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, Rusia anunció sanciones contra éste y otros altos cargos británicos.
La medida adoptada, según comunicación del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, se funda en “las acciones hostiles sin precedentes del Gobierno británico, en particular, las sanciones contra altos funcionarios de la Federación de Rusia”, como respuesta a ello, se añade, “se decidió incluir a miembros clave del Gobierno británico y varias figuras políticas en la ‘lista negra’ rusa», afirma el comunicado.
La comunicación detalla que la medida se extiende, además de, al primer ministro, Boris Johnson, a la ministra de Exteriores, Liz Truss, y al titular de Defensa, Ben Wallace, entre otros funcionarios de primer rango del gobierno británico.
De acuerdo a la Cancillería, la decisión es una respuesta a «la campaña mediática y política” que de forma “desenfrenada” Londres ha desplegado con vistas “a aislar a Rusia y crear condiciones para contener el país y asfixiar la economía nacional».
Para Moscú, informa la agencia de noticias Sputnik, “el Reino Unido está agravando la situación en torno a Ucrania enviando a Kiev armas letales y coordinando semejantes acciones con los aliados de la OTAN”.
Todos los intentos de Londres con el objetivo de incrementar las sanciones contra Rusia, han sido definidos por el Kremlin como contraproducentes.
Estas acciones señalan desde el Kremlin “no quedarán sin respuesta”.





















