León D’Amico: “Quisieron llevar al Partido al terreno del enfrentamiento armado mediante una provocación, la respuesta fue de masas”

En el programa de esta semana de Voces de Montevideo, que se emite todos los martes de 12 a 13 horas por CX1330, León D’Amico, integrante de la Comisión Nacional de Educación del PCU, hizo un repaso de los hechos que llevaron al atentado en el Seccional 20, el 17 de abril de 1972, donde fueron asesinados ocho militantes comunistas, en la víspera de que se conmemore el 50º aniversario.

“En la madrugada del 16 de abril, se sucedieron 13 atentados con bombas a casas particulares de militantes de izquierda. El seccional 20 está ubicado en Agraciada 3715 esquina Valentín Gómez, reúne a comunistas de Belvedere, Paso Molino, La Teja, Nuevo París y Pueblo Victoria. En 1972 reunía a comunistas de las fábricas de la zona y talleres, Ferrosmalt, Bao, La Aurora, entre otros, es un núcleo que concentra a los obreros de una de las zonas más industrializadas de Montevideo, cercana al Prado, el liceo Bauzá era un lugar con fuerte presencia de la JUP, era cotidiano el enfrentamiento entre miembros de la JUP y camaradas de nuestro Partido a nivel estudiantil, la 20 era refugio”, indicó D’Amico.

“En la mañana del 16 de abril se advierten movimientos raros en el local, Mendiola convoca a algunos camaradas, a media mañana militares uniformados en busca de armas, no las encuentran porque no había y se retiran del local sin mayores inconvenientes.

Sobre el mediodía, testigos relatan que un comando policial o militar allanó la casa de Valle Edén 3718 del matrimonio Toyos, que está pegada al último muro del fondo del local, el comando toma la casa, detiene al matrimonio y monta una ratonera.

La vivienda de Valle Edén fue un punto clave en los hechos de la noche, allanaron las casas en la manzana y el local y se llevaron detenidos a quienes estaban allí. A Mendiola lo dejan emplazado sin documentos, el Partido se entera y circula la orden de que no quede nadie en ninguno de los locales”, recordó D’Amico.

“Al detener a los compañeros al mediodía, los suben a un ropero, son golpeados e insultados y trasladados a la Seccional 18. Mendiola estaba tomando mate en la puerta del local y echaba a quienes venían a querer acompañarlo, conforme pasaban las horas se llenó de móviles policiales y militares la zona. La camaradería pudo más y un grupo de militantes de la 20 van al local sobre las 20 horas, aunque Mendiola los echó varias veces, no lo dejaron solo, quedó un grupo de comunistas, se esperaba un ataque de la JUP o bandas parapoliciales, según cuentan los sobrevivientes. En el local quedan Luis Alberto Mendiola, José Abreu, Héćtor Cervelli, Raúl Gancio, Ricardo González, José Washington Sena, Elman Fernandez, José Machado, Ernesto Fernández y Enrique Rodríguez, ‘el Vintén’”, enfatizó.

“En este contexto, reparten los sitios de guardia nocturna, Ernesto Fernández y Enrique Rodríguez van a la azotea, hecho que les salvó la vida.

Se oscurece la zona por completo, a 200 metros del local se instala una ametralladora, sobre las 00 hs militares detienen al público saliente de la última función del cine Alcázar, rodean el local a medida que pasó el tiempo.  A las 00.20 se indicaba por radio policial que un coche policial había sido atacado con armas de fuego, disparan desde el fondo, se armó un ataque de ‘falsa bandera’, la cuadra se llena de efectivos policiales y militares, integrantes de Caballería, Ejército, Metropolitana y la Marina, que atendían al llamado de operativo 52”, explicó D’Amico.

A su vez, recordó que “los vecinos aseguran que se disparaba hacia las azoteas, se rodea el local y disparan. Frente al local del Seccional 20 vivía el ministro Forteza, los vecinos dicen que desde la ventana de Forteza, una luz roja iluminó al local y comenzaron a disparar. Cesaron los disparos y los camaradas salieron del local, una bala hirió de gravedad al capitán Busconi, luego se probó que procedía de un arma militar.Con la excusa de que desde el local se había disparado a Busconi y lo habían herido, fusilaron a los camaradas de la 20 a medida que salían del local. A algunos camaradas se los remató en el piso, las autopsias denotan que hubo disparos por la nuca, algunos mueren desangrados, no dejan pasar a las ambulancias que llegaban a atender a los heridos”, aseguró D’Amico.

En el atentado sobreviven “Machado, con una bala alojada en la cabeza, y los camaradas que estaban en la azotea, porque cuando los descubren los llevan hacia el patio según sus relatos, entra el juez militar y ordena que los lleven detenidos, lo que les salva la vida.

Machado, Rodríguez y Fernández fueron liberados por la justicia militar, no se los procesó, pese a un comunicado de las Fuerzas Conjuntas expresaba que se había atacado desde el local, quisieron llevar al Partido al terreno del enfrentamiento armado mediante una provocación, la respuesta del Partido fue una respuesta de masas”, enfatizó D’Amico.

“Este crimen conmocionó al sistema político democrático, el velatorio fue inmenso, concurrieron a solidarizarse integrantes de todas las organizaciones y partidos políticos democráticos de nuestro país”, indicó D’Amico.

“El monseñor Partelli y el obispo auxiliar de Montevideo llegaron al local para rezar por los compañeros muertos, la CNT decretó un paro general para asistir al sepelio de los ocho camaradas de la 20, el cortejo fúnebre desbordó las calles de Montevideo”, señaló.

A su vez, recordó que “en enero de 1973 se reconstruye el local y se realizó un acto multitudinario de homenaje a los camaradas, luego del golpe de Estado las Fuerzas Armadas toman la casa, destruyen el nuevo local, sin embargo, a pesar del miedo y el terror de los años de la dictadura, todos los 17 de abril, en el local de la 20, en Agraciada y Valentín Gómez, siempre hubo rosas rojas en recuerdo de nuestros camaradas”.

Por último, D’Amico puntualizó que “los ocho camaradas de la 20 eran gente de carne y hueso, obreros hijos del pueblo, gente que militaba en su Partido y trabajaban todos los días, fueron al local a no dejar solo a un camarada, no a martirizarse, murieron por militar en el Partido Comunista, que no formaba parte de la guerrilla, no tomó parte en la lucha armada que hubo en nuestro país, era un Partido con 52 años de legalidad, que participó en instancias democráticas desde su fundación y con participación parlamentaria”.

“Eran hijos del pueblo, camaradas como cualquiera de nosotros, les tocó esta circunstancia, cada 17 de abril reafirmamos nuestras convicciones y que la causa por la que fueron asesinados sigue adelante”, enfatizó.

El próximo sábado a partir de las 17 horas se convoca a participar del acto a realizarse en Agraciada y Valentín Gómez, en recuerdo de los 8 mártires del Seccional 20.

Moriana Alberro

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