La posible aceptación del ingreso de Finlandia y Suecia a la Organización del Atlántico Norte (OTAN) por parte de Turquía estaría sujeta a una serie de condiciones que, Ankara define como «pasos concretos».
La aceptación de ambos países por parte del gobierno turco está supeditada a la firma de un acuerdo por escrito.
Así lo manifestó la pasada jornada el ministro de Relaciones Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, según reportó la agencia CNN Türk.
En la jornada de este miércoles, se realiza una reunión trilateral entre Finlandia, Suecia y Turquía, en la que se tratarían algunos aspectos de las solicitudes de los aspirantes a ingresar a la organización militar europea.
La reunión fue precedida de un comunicado de la Cancillería turca en la que se expresa que, ante la intención de Finlandia y Suecia de enviar una delegación, la postura del presidente Recep Tayyip Erdogan, declaró el canciller turco, fue la de aceptar la oferta dándole prioridad a la diplomacia.
«La delegación de Turquía en Ankara hará una evaluación interna hoy”, con vistas a determinar “cuáles son nuestras demandas, qué tipo de organización es el PYD-YPG (el Partido de Unión Democrática y las Unidades de Protección Popular)”, detalló Cavusoglu, quien agregó que su país preparaba los documentos necesarios.
Dentro de las condiciones de Ankara, añadió el Canciller, se encuentra “el levantamiento de los embargos sobre el sector de la defensa”.
En ese mismo sentido, la agencia Rusia Today (RT) informó que, Cavusoglu “reveló también que podría celebrarse otra reunión que contará con la participación del secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, a petición del propio jefe de la alianza”.
Toda vez que se conoció la intención de Suecia y Finlandia, el presidente turco manifestó que su país no aprobaría las solicitudes de ingreso a la OTAN, “ya que ambos países alientan a fuentes terroristas turcas”.
Para el gobierno de Ankara, los solicitantes han otorgado “apoyo financiero y armamentístico» a organizaciones calificadas por Turquía como terroristas, entre ellas “las milicias kurdas de las Unidades de Protección Popular”, así como, “los miembros del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK)”.
Otra de las condiciones del gobierno turco, reseña RT, es el establecimiento de acuerdos de extradición con ambos países, de individuos que Ankara “considera como terroristas”, así como “el cese de los embargos armamentísticos impuestos por las naciones escandinavas tras el inicio de la incursión turca en el norte de Siria en 2019”.
Hace una semana el propio presidente turco había rechazado la visita de las delegaciones de Suecia y Finlandia argumentando que en dichos países se daba cobijo a terroristas turcos, «los países escandinavos son como casas de huéspedes para organizaciones terroristas. No es posible que tengamos una actitud positiva», había afirmado Erdogan quien al conocer el interés de ambos países de viajar a Ankara enfatizó «lo siento, no se molesten. (…) No diremos ‘sí'».





















