Los precios de la nafta y el gasoil se pueden bajar aún más porque ANCAP tiene una refinería.
EL POPULAR entrevisto a Vicente Iglesias, integrante del Directorio de ANCAP por el Frente Amplio. Habló del precio de los combustibles y su manejo por parte de un gobierno que no tiene políticas públicas al respecto.
-El precio de la nafta bajo 3 pesos pero podría haber bajado más. ¿Qué hay detrás de esto?
El 1 de setiembre hubo un ajuste del precio de los combustibles, el gasoil quedo al mismo precio y la nafta bajo 3 pesos. Una semana antes habíamos anunciado que podía y debía ajustarse a la baja ambos combustibles a valores de febrero de este año. Eso significaba que la nafta debería bajar 7 pesos y el gasoil también.
La situación no era errada y el ajuste a la baja que hizo este gobierno debió ser mucho mayor por varias razones. Primero, porque el crudo bajo un 20%, el dólar bajo un 5% y porque ANCAP en el primer semestre, tuvo 128 millones de dólares de ganancia. Para el próximo mes si la tendencia sigue así, el combustible debería volver a bajar, no solo porque ya hay 4 pesos de diferencia en la nafta y hay diferencia con el gasoil, sino porque además el crudo sigue bajando. Hoy el crudo anda en los 96 dólares el barril. Es razonable esperar que este mes, de seguir esta tendencia, haya un nuevo descenso en el precio del combustible.
Lo que están demostrando desde el gobierno, es que la rebaja del precio del combustible se puede hacer. Están demostrando que el precio de los combustibles, que iba a ser algo transparente, termina siendo un precio político fijado por el Poder Ejecutivo.
Y se puede hacer porque es el resultado de tener una refinería en manos de ANCAP, o sea es de y para las y los uruguayos. Además es eficiente y aporta valor.
-¿Por qué no bajó el gasoil?
Porque quedaron presos de un mismo relato, y evidentemente lo que está pasando es que los combustibles, los derivados del petróleo se están moviendo por otras fuerzas que no son las del crudo. Y eso es fruto de otra cosa, que hay escasez, además de una baja capacidad de refinación mundial y una alta demanda de combustible. Entonces, en este momento los combustibles están con precios muy altos porque no hay quien los otorgue. Nosotros tenemos una refinería y ese es nuestro verdadero valor. El tener la refinería, la capacidad de procesar el crudo con una refinería que es eficiente y nos está dando costos mucho más bajos que la regla de fijación de precios que puso el Poder Ejecutivo, que lo que toma en cuenta es el valor del combustible en el exterior y en eso nada tiene que ver el precio del petróleo. Hoy lo que está pasando es que el precio se está moviendo más por fuerzas especulativas, que por las fuerzas propias del petróleo. Eso explica porque vamos ajustando por debajo de lo que sanciona el Poder Ejecutivo y después damos 130 millones de dólares de ganancia y todavía puede ser más. Eso es así porque el Poder Ejecutivo puso una regla que no se adecua al mercado uruguayo ni a la región.
–Para que quede más claro, ¿el gobierno actual está tomando los precios de los combustibles por el valor de la gasolina ya procesada, cuando antes se tomaba por el valor del crudo?
Exacto, se tomaba del valor del crudo y los costos de la refinería, esa es la gran diferencia. La otra cosa que está pasando es la decisión de subir y bajar a cada rato, generando incertidumbre en la población, en los trabajadores, en la industria, en el agro. El combustible mueve el país, y es parte de los costos de las unidades productivas y es un insumo fundamental. El hecho de que esté variando todos los meses genera una incertidumbre muy grande y en el caso de algunas industrias con los precios muy ajustados, los puede sacar del mercado. Lo vimos hace poco con los transportistas uruguayos quejándose porque los transportistas argentinos venían con unos costos extremadamente baratos.
–¿Cuáles son las medidas que el gobierno debería tomar ahora?
Le hemos propuesto varias cosas al gobierno a través del directorio de ANCAP y evidentemente no quieren dar brazo a torcer. Un buen gestor sabe muy bien que cuando las cosas no están funcionando tiene que cambiar de camino. Hablamos de una mesa de diálogo para fijar la carga impositiva, porque ojo casi la mitad de la nafta son impuestos. En el caso actual donde tenemos una inflación alta, desempleo, sueldos bajos y por otro lado, exportaciones y producciones récord, evidentemente la mayor cantidad de impuestos que están sacando por las exportaciones récord con valores y cantidades importantes, debería poderse renunciar un poco de este lado para facilitarle la vida a la gente. Eso es parte de lo que estamos hablando. Le propusimos incluso un Fondo de estabilización del crudo, le dimos un montón de herramientas, pero son presos de sus propias resoluciones. Me parece que no es inteligente hacer eso. No lo es y alguien que vino diciendo que sabía gestionar es contradictorio, porque un buen gestor tiene que darse cuenta cuando la fórmula que puso no es la adecuada y dejar de utilizar la discrecionalidad como hasta ahora de forma sistemática todos los meses.
Otra de las cosas que dijimos, y era posible, era la propuesta original del Frente Amplio de mantener los precios del combustible, propuesta que no era descabellada, para nada descabellada. Totalmente razonable, en aquellos momentos cuando comenzó la sucesión de subas haber mantenido los precios de los combustibles hasta fin de año era razonable.
El gobierno debería tener un norte claro, no cada uno hacer lo que quiera. Por ejemplo, dicen por un lado estar preocupados por el medio ambiente y por otro lado sacan los biocombustibles. Deberían ser coherentes y no lo son.
-¿Qué pasa con el Supergas?
El 29 de agosto hubo una reunión de directorio extraordinaria donde le plantee solicitar al Poder Ejecutivo la extensión del subsidio del 50% del valor de la garrafa hasta fin de año. Motivado, primero en la entrada tardía del subsidio, lo segundo es que los fríos siguen estando y luego la situación inflacionaria que tenemos. A los sectores más desfavorecidos de la población eso le pega mucho más que al resto. Hicimos la propuesta, el directorio dijo lo tratamos en la próxima sesión y el jueves se le solicitó al Ejecutivo que lo llevara a cabo, Me llevé una gratísima sorpresa al día siguiente cuando el Sr. Ministro dijo que lo iba a hacer.
Con respecto a la cadena del supergas, ese día se aprobó por mayoría del directorio alquilar la planta de distribución. ANCAP tiene dos plantas de envasado de supergas, están arrendadas a Acodike y a Riogas, decidieron llamar a una licitación para ese arrendamiento con opción de compra de las plantas. Lo más interesante es que una de las cosas que aducen es el acceso no equitativo que paso este año cuando estuvo el conflicto de Riogas, después no envasaban para ANCAP. Nosotros venimos insistiendo que la forma de regular mejor el precio del supergas es que ANCAP opere al menos una de las plantas y la otra quede al mejor postor. Y ANCAP si le va a dar acceso equitativo, porque la empresa en todas las cosas que hace es transparente y ahí salió el Sr. Ministro a decir que no quería que ANCAP operara las plantas, porque sería un grupo económico. No está claro eso, además la planta puede ser operada por Ducsa que es la distribuidora uruguaya de combustibles que está en competencia con el resto y podría perfectamente operar una de las plantas de envasado. ANCAP es una empresa pública con una contabilidad trazable y transparente, si esto queda en manos privadas, van a fijar el precio ellos sin dar cuenta de nada a nadie porque son empresas privadas.
Victoria Alfaro
Foto de portada:
Llama de la Refinería de ANCAP en La Teja, Montevideo. Ricardo Antúnez/Adhocfotos.





















